TVE ya busca sustituta a la presentadora de ‘Corazón’. Él tiene una agenda repleta de conciertos internacionales. A la cadena le gustaría ficharle

Vía:  www.elmundo.es | Por JOSÉ LUIS ROMO

Esta semana una embarazadísima Anne Igartiburu (47) ha continuado narrando los avatares de la actualidad rosa en Corazón. Sin embargo, desde TVE confirman que su baja es inminente. “Estamos pensando ya en su sustituta, pronto enviaremos un comunicado anunciándolo”. A la presentadora le queda prácticamente un mes para dar a luz a su primer hijo biológico.

En casa no le espera su marido, el director de orquesta Pablo Heras Casado (38), una auténtica estrella de la música clásica, que actualmente está ofreciendo una serie de conciertos con la prestigiosa San Francisco Symphony.

Aunque aquí la presentadora vasca sea la famosa oficial (medio país lleva más de una década tomando las uvas con ella), en el extranjero Pablo Heras Casado es lo más parecido que España ha dado al maestro Rodrigo de ‘Mozart in the Jungle’: un atractivo, joven y moderno director de orquesta que prescinde de la batuta y maneja a los músicos con sus manos como si fuera una estrella de rock. De hecho, él también se instaló en Nueva York durante un tiempo dirigiendo la Orchestra of St. Luke’s.

De su poder de seducción dan cuenta incluso compañeras de RTVE de Igartiburu. “Hace un tiempo vino a Prado del Rey a grabar Atención obras y no imaginas qué revuelo. El tío está cañón, tiene unos ojos azules y un pelazo… ¡Qué rizos! Da muy bien en cámara”.

Esa telegenia le hace deseable para algunos directivos del ente público. “Desde que murió Fernando Argenta, se ha pensado en qué director de orquesta popular podría hacer algo similar, un formato que fomentase la música clásica en los jóvenes. Él y Lucas Vidal han sonado para cosas así, pero son proyectos que están muy verdes todavía. Tan sólo son ideas”, cuentan a LOC.

La agenda de Pablo Heras Casado le hace muy difícil poder comprometerse con proyectos. El pasado enero se convirtió, junto a Plácido Domingo, en el único español que ha estado al frente de la Filarmónica de Viena. Tras sus conciertos en San Francisco, el director es una de las estrellas invitadas a la gala del 125 aniversario del mítico Carnegie Hall de Nueva York, que tendrá lugar el próximo 5 de mayo. Allí coincidirá con figurones como el pianista Lang Lang, la soprano estadounidense Renée Fleming o el violinista Itzhak Perlman. Entre todos esos galácticos, él ha sido el elegido para guiar a la orquesta. Un nuevo hito en su carrera asecendente.

También en mayo le esperan compromisos en Festival Internacionale Barocktage Stift Melk (Austria) y dos citas parisinas junto al barítono Georg Nigl. Así pues, quizás no pueda acompañar a su mujer en un parto que se espera para estas fechas.

Hijo de un policía nacional y de una ama de casa, este granadino crecido en el Albaicín también es profeta en su tierra. Aunque Igartiburu confesó que su discreta boda el pasado noviembre, se debía a la conveniencia de estar casados de cara a los visados para los viajes, Heras Casado también tiene aquí compromisos.Hasta julio de 2018 ejerce como director musical invitado del Teatro Real. Su caché aquí es menor que en otros países con más respeto por las bellas artes, aún así por un concierto en el Auditorio Nacional puede cobrar en torno a los 3.000 euros, “es la tarifa habitual para gente que está a su nivel”, cuentan a LOC fuentes de la lírica.

Pese a toda esta fama, aseguran quienes han tratado con él que Pablo Heras Casado sigue siendo “un hombre asequible, simpático y con mucho discurso intelectual. No es una figurita sin más”. De su bonhomía deja constancia en sus entrevistas. “¿Qué es una orquesta sin director?”, le preguntaron. “Un grupo de músicos felices”.

Esa ausencia de divismo tiene que ver con que siempre le trataron como a un chico normal, pese a haber sido un joven prodigio, que a los 16 años ya dirigía orquestas.“He tenido edad de tontear mucho, de salir a ligar, ir a discotecas y tener a mis padres en vela esperándome toda la noche”.

A Igartiburu no la conoció en ningún bar, sino en el Auditorio Nacional. En un cliché muy propio de las comedias románticas: La presentadora que acude a entrevistar a un mito y éste se enamora de ella. De aquello han pasado ya casi cuatro años. A principios de 2016, el músico compartía una imagen de aquella entrevista en Twitter en un raro alarde romántico-nostálgico. No le gusta demasiado hablar de sus asuntos amorosos. Se le da mejor expresarse con las manos, puro ritmo y música. Muy pronto las usará para acunar un pequeño en vez de dirigir sinfonías. Comienza una nueva etapa en su vida.