El músico venezolano Sef Albertz – residenciado en Europa – se encuentra actualmente preparando un nuevo y especial proyecto. A su quehacer artístico como compositor – recordemos que a finales de octubre tuvo lugar en Leipzig un concierto monográfico dedicado íntegramente a su trabajo compositivo, a cargo de la pianista alemana Anna-Maria Maak -, se suma además la actividad como concertista: Albertz es un solicitado intérprete de la guitarra tanto en recitales, como en formaciones de música de cámara o al solista con diversas orquestas, actuando en los más variados escenarios de Europa y Latinoamérica, donde ha ofrecido los estrenos de obras de compositores tan diversos como Antonio Lauro, Alexandre Tansman, o Rashid Kalimullien. Importantes creadores iberoamericanos le han dedicado numerosas obras. Cabe mencionar, entre otros, al cubano Leo Brouwer – legendario ícono de la composición guitarrística -, al español Carlos Cruz de Castro, Diego Feinstein de Argentina o al Maestro brasileño Marlos Nobre. Precisamente de este último, Albertz realizará en la primera mitad del 2016, en Alemania, el estreno mundial de una de las más recientes creaciones que el ilustre compositor carioca ha dedicado al instrumento de las seis cuerdas.

Poseedor de una vasta y sólida obra creativa, Marlos Nobre recibió, en el año 2005, el Premio ‘Tomás Luis de Victoria’ – considerado el equivalente al Premio Cervantes de la música clásica – “por su contribución al enriquecimiento de la vida musical de la comunidad iberoamericana a lo largo de su trayectoria profesional y a través de su labor”.

La colaboración artística entre Sef Albertz y Marlos Nobre se inició en el 2009, cuando el brasileño escribió y dedicó especialmente para su colega venezolano la obra ‘Opus Lateinamerika’, que éste estreno con rotundo éxito a sala llena en la Peterskirche de Leipzig, en presencia del compositor, durante el concierto de clausura del Festival internacional “Con Guitarra”, bajo el patrocinio cultural de la UNESCO. Desde entonces, Nobre no ha escatimado en elogios para Albertz, considerándolo “un gran artista”.

Acerca de la nueva obra, se trata de una sonata para guitarra, dividida en tres virtuosos desafiantes movimiento, donde se apuesta por la solidez técnica e interpretativa de Albertz, al ser él – en palabras de Nobre – “naturalmente, el primer guitarrista que la hará como tiene que ser”.

Sef Albertz nos da sus impresiones sobre la nueva obra: “el parentesco con Opus Lateinamerika, a través de algunos motivos musicales, me hace sentir un especial afecto por esta sonata. Este nuevo opus es, claramente, una grandiosa contribución al repertorio: musicalmente tiene un lenguaje que la diferencia de ‘lo típico guitarrístico’, aunque sin perder lo idiomático del instrumento, y demandando una destreza técnica propia de un trabajo magistral. Guitarristas pueden – ¡deben! – sentirse alagados y afortunados de contar con un compositor de tan honrosa trayectoria internacional que, sin ser intérprete del instrumento, aporta una novedosa e idónea obra al catálogo de la guitarra”.