Vía: El Universal.com.mx

El tenor y director sostiene que las emisiones en directo vía on line representan el riesgo de restar público en las funciones presenciales de los teatros

Plácido Domingo

Plácido Domingo

Las emisiones en directo por internet fomentan la popularidad de la ópera, sobre todo entre el público ajeno al canto lírico, pero al mismo tiempo son un riesgo porque pueden restar espectadores a las funciones, advierte Plácido Domingo.

En una entrevista en Viena, antes de dirigir hoy el Romeo y Julieta de Charles Gounod, el tenor y director habla sobre las nuevas tecnologías, como las emisiones en directo por internet, pero también sobre la importancia de la Ópera de Viena, una de las pocas que pese a la crisis mantiene sus funciones y presupuesto.

La mítica Ópera estatal planea retransmitir a partir de otoño algunas de sus representaciones en directo por internet, en un intento de ampliar su audiencia.

“Es un arma de dos filos, hay que tener cuidado”, advierte Domingo, quien admite que “para el que esté descubriendo la ópera y económicamente no pueda ir, es fantástico”.

A pesar de ello, añade que “hay un cierto peligro”, ya que en algunos sitios se ha visto que la retransmisiones en directo hacen que las ventas de entradas se resientan.

“Por ejemplo, en la Metropolitan de Nueva York han estado transmitiendo por alta definición en vivo, y han tenido un recorte de público”, destaca Domingo.

En cuanto a la crisis económica, el tenor y director de 72 años considera “lógico” que casi todos los teatros estén sufriendo.

Pero en la llamada “capital de la música” los ingresos de taquilla están “garantizados”, destaca Domingo. En eso, la Ópera de Viena “no cambia”, asegura.

“Viena es un teatro de prestigio de siempre, es un teatro en el cual al año hay 300 funciones”, dice.

No hay modo de equiparar eso a las principales salas españolas como el Teatro Real de Madrid o al Liceo de Barcelona, que encima están sufriendo severos recortes en sus presupuestos.

“La ópera en el Teatro Real, Liceo o en Valencia es siempre un espectáculo y forma parte de la cultura española. Pero la gente no va a Madrid a ver la ópera, va a ver otras muchas cosas. En Austria el teatro se llena ya nada más por el turismo”, asegura el tenor.

“No hay punto de comparación, porque aquí (en Viena) tienen unas 50 óperas de repertorio, y cada una la representan 5 ó 6 veces”, sentencia con cierta admiración.

“Yo hice mi debut en Viena en 1967, o sea, han pasado exactamente 45 años desde que vengo a cantar y a dirigir a Viena”, comenta.

Por eso, ha sentido una “gran alegría” de que se hayan vendido todas las entradas de la representación de esta noche.

Nunca antes había dirigido en Viena el Romeo y Julieta de Gounod (1818-1893), aunque sí se ha subido al atril del célebre teatro lírico con obras célebres como Carmen, Aida, Tosca o La Bohème.

“El nerviosismo de actuar siempre existe y, a pesar de toda la experiencia que tengo como cantante, el nerviosismo es siempre mayor para mí cuando tengo que cantar que cuando dirijo”, relata.

“Cuando tengo que dirigir sé que tengo toda la responsabilidad en mis manos, pero me siento tranquilo y seguro”, revela.

El artista, al contar con experiencia a ambos lados del escenario, señaló que el director “tiene la responsabilidad máxima de tener todo bien conjuntado” y de que “todo vaya bien”, mientras que, como cantante, cada uno es responsable de la parte que está interpretando.

También se mostró muy orgulloso de la orquesta a la que dirigirá esta noche, a la que calificó de “extraordinaria” porque “hay muchos elementos de la Filarmónica (de Viena) que también tocan en la Ópera” , lo cual garantiza la “calidad” musical.

Domingo tiene previsto actuar en el Festival de verano de Salzburgo, donde cantará de barítono en “Giovanna d’Arco” de Verdi, junto a Anna Netrebko y Francesco Meli, y bajo la batuta del italiano Paolo Carignani.