Lolita Belenguer | BBC Mundo

Internet ha cambiado la forma de consumir música. Las grandes cadenas de tiendas de discos se resienten por el auge de las descargas y escuchas online. La firma HMV ha anunciado el cierre de 60 tiendas en el Reino Unido durante 2011.

Sin embargo, hay quien también observa grandes ventajas a este nuevo panorama en el que conseguir un álbum o un single es fácil e inmediato.

BBC Mundo les muestra tres puntos de vista diferentes.

  • El que pincha

Cuando iba a la tienda de discos era como un ritual que podía durar hasta un par de horas. Era muy gratificante encontrarse con otra banda que no conocía u otro disco que me interesaba mientras rebuscaba entre las estanterías. Recuerdo ir a la tienda Virgin de Tottenham Court Road y subir hasta el tercer piso. Tenía una enorme variedad de música de todas partes del mundo. Además, en la sección de rock te encontrabas con el roquero, mientras que en la de música clásica veías otro tipo de gente.

Es una lástima que Virgin cerrara sus tiendas y que ahora HMV vaya a cerrar otros 60 locales este año. Internet ha tomado el control en muchos aspectos de la venta y lo ha hecho muy bien pero todavía no ha logrado reemplazar el aspecto comunitario, humano y envolvente de la tienda.

Con internet ha cambiado la actitud de la gente con la música. Antes te comprabas un álbum completo y escuchabas todas sus canciones una y otra vez durante meses. Ahora se escuchan los singles un par de veces y se queman. En meses, el tema es viejo. La música se ha convertido en un fastfood.

En mi época en cambio era muy importante tener el disco físico y se valoraba el arte de la tapa. Se ha perdido el amor a la experiencia de comprarse un álbum.

Pero pensando en positivo, internet ha otorgado mucho poder individual a los artistas. Muchas bandas encuentran mucho más fácil autopromocionarse subiendo sus temas a la red.

Hace años iba a un concierto y escuchaba a un grupo que me parecía increíble y al terminar la actuación les perdía el rastro. Ahora escuchas a una banda en vivo, vuelves a casa, clickeas y te encuentras con su sitio en MySpace. Ésta es una gran ventaja que ha quitado mucho poder a las discográficas.

Otro punto positivo es la facilidad e inmediatez que ofrece internet. Cuando un grupo que me gusta de Argentina saca nuevo disco que raramente puedo comprar en Europa la única alternativa que tengo es conseguirlo a través de la red. Viví el cambio y veo muchas ventajas. Me cuesta esperar a poder conseguirlo en formato cd o vinilo.

A pesar de que cuando voy a Buenos Aires trato de comprarlo porque me gusta el hecho de tener el soporte físico y hacerme mi colección.

Silvio DiCarlo es Dj en Londres y IT en Universal.

  • El Especialista

La industria de las tiendas de discos está sufriendo el auge de las descargas de música o escucha on line en internet. La forma de consumir música es distinta y con este “cambio de paradigma”, grandes cadenas de discotiendas en el mundo se han visto obligadas a cerrar sus tiendas, como sucedió en el Reino Unido en 2009 con Virgin y ahora recientemente HMV.

“He estado buscando durante años un disco complicado de conseguir. He incluso imaginado a qué sonarían muchos artistas de los que leía cosas pero no tenía la opción de escuchar. Al final, cuando me hice con ellos no sé si los discos eran tan especiales porque efectivamente lo eran o porque se habían convertido en algo único tras encontrarlos en un tienda de cualquier parte del mundo”, reconoce.

Las tiendas de discos ofrecían “agradables sorpresas de descubrir un disco que no sabías que existía. Todo eso se ha perdido y de alguna forma ha desaparecido el punto especial que tiene la música con ello. Con internet, la parte humana de hablar con el vendedor y empaparte de sus recomendaciones se ha disipado”, explica.

Pérdida de valor

Para Menéndez, al no darle tantas oportunidades, la música no se disfruta tanto. “Cuando el disco tenía un valor económico y encontrarlo suponía un trabajo, entonces tenía una explicación que lo escucharas más que lo que lo haces ahora. La música sigue teniendo el mismo valor que tenía antes y es tan buena y diversa como antes. Lo que ha cambiado es la forma de consumirla. Ahora la devoras y pasas a lo siguiente”, sostiene Menéndez.

En consecuencia, el futuro de las tiendas de discos dependerá de la legislación sobre las descargas de cada país. “Hoy en día se venden colecciones y ediciones especiales. El disco podría convertirse en una rareza reservada a tiendas muy especializadas sobre todo de vinilo y quizá alguna edición en cd y se venderá como regalo más que como producto de consumo habitual como los libros”, considera.

  • El que consume

La más grande cadena de discotiendas en el Reino Unido, HMV, está pasando por un mal momento. Sus ventas cayeron y 60 tiendas van a cerrar en 2011. Pero ¿cómo ha cambiado la forma de comprar música?

Las tiendas independientes que también están pasando por apuros económicos. Por lo tanto, ¿es el cambio a las descargas por internet el culpable de las penalidades de las tiendas de música?

Pero hay, como uno podría esperar, una disparidad marcada por grupos de edades de los consumidores.

Las tiendas especialistas en música están fuertemente frecuentadas por los mayores de 60 años.

Y la gente de edades comprendidas entre los 20 y los 29, más allá de los adolescentes, son los que descargan más fervientemente. También el género masculino es el que se acerca más al internet, mientras las mujeres suelen adquirir su música en los supermercados.

El rock es el tipo de música más descargado en internet, según la proporción de las compras. Sin embargo, a los aficionados del country les gusta conseguir su música en tiendas de música especializadas. Además, los que prefieren escuchar MOR (middle of the road en inglés) suelen acercarse al supermercado para comprar sus discos.