Mariantonia Palacios

Mariantonia Palacios

Agradecidos con la Profesora Mariantonia Palacios por tan valioso aporte |

Inocente Carreño, uno de los músicos venezolanos más importantes y prolíficos de estos tiempos, está próximo a cumplir noventa años y sigue lleno de energía y con ganas de componer. A lo largo de nueve décadas ha desarrollado una fructífera y prolongada carrera como ejecutante, pedagogo, director y compositor y aún hoy nos sorprende dirigiendo y estrenando sus obras.

Inocente Carreño perteneció a la Orquesta Sinfónica Venezuela hasta 1965, fecha en la que se jubiló después de haber tocado en la fila de los cornos durante veinticinco años. Dio clases de teoría y solfeo por más de treinta años en la Escuela de Música José Ángel Lamas y en la Juan Manuel Olivares. Fundó la Escuela de Música Prudencio Esaá en 1970, institución cuya dirección ejerció hasta 1990. Actuó como director invitado frente a orquestas de Uruguay, España, Alemania, Francia, además de las agrupaciones venezolanas. Como compositor, es uno de los creadores musicales venezolanos más prolíficos. Su obra abarca tanto la música popular como la música académica. Incluye composiciones para orquesta, para canto y piano, para diversos ensambles de cámara, música coral, música para guitarra y música para piano. Todavía hoy su catálogo se encuentra abierto, pues está en plena producción.

Inocente Carreño

Inocente Carreño

El maestro Carreño nació en Porlamar, Isla de Margarita, el 28 de diciembre de 1919, día de los Santos Inocentes. Creció rodeado de las leyendas, los mitos, las consejas y la música tradicional de la región que su madre Amadora María y su abuela Mauricia “Guicha” le transmitieron. Además, sus tíos Regino y Nicolás “Cabezón” le hicieron conocer las melodías de zarzuelas y óperas de moda. Los cinco hijos de Amadora María Carreño heredaron su talento musical: Francisco, el mayor de los hermanos, fue un destacado investigador, folklorólogo, compositor, cuatrista, cantante y profesor, responsable de numerosas compilaciones de música tradicional venezolana en los muchos años durante los que trabajó en el Servicio de Investigaciones Folklóricas; Juan Bautista, el benjamín, es un connotado director de banda, clarinetista, director coral y profesor; sus hermanas, Remedios del Valle y Judith Josefina, conformaron el famoso dúo “Las Hermanitas Carreño” con el que grabaron numerosos programas en Radio Caracas y en los Estudios Universo.

Inocente Carreño, inició sus estudios formales de música con Lino Gutiérrez, director de la Banda “Luisa Cáceres de Arismendi” en la Isla de Margarita. En esta agrupación se estrenó tocando el redoblante, pero luego incursionó con el corno y la trompeta. Una vez en Caracas, se inscribió en la Escuela de Música y Declamación José Ángel Lamas, donde estudió teoría y solfeo, piano, clarinete y trompeta. Paralelamente, participó en varias agrupaciones de música popular como guitarrista, cantante, arreglista y compositor. Para estas agrupaciones compuso y arregló cientos de valses, merengues, pasodobles, joropos, tangos, corríos, pasajes, cantas, etc., muchos de los cuales no llegó siquiera a escribir. En 1940 ingresó en la cátedra de armonía de Vicente Emilio Sojo, de donde egresará en 1946 con el título de Maestro Compositor. Sojo se convertirá en una de las figuras más influyentes en su vida. Por su recomendación, Carreño se une al Orfeón Lamas como tenor y a la Orquesta Sinfónica Venezuela como ejecutante de trompeta y de trompa. Para estas agrupaciones compone un gran número de obras y en ellas se inicia como director. En el lenguaje estético de Carreño se evidencia una fuerte influencia de los postulados nacionalistas pregonados por Sojo dentro de su cátedra de composición, pues su música, de una u otra forma, siempre rinde homenaje a la tierra que lo vio nacer. Varias de sus creaciones han gozado de la preferencia del público y se han interpretado dentro y fuera del país con gran éxito. Baste nombrar dos de ellas, la glosa sinfónica Margariteña, estrenada en 1954 en el marco del I Festival de Música Latinoamericana de Caracas, y su conocidísima y muchas veces tocada y grabada Mañanita pueblerina, obra originalmente concebida como una canción con letra y música de su autoría y arreglada para múltiples combinaciones instrumentales.

El maestro Inocente Carreño ha ganado numerosos premios y ha sido merecedor de incontables homenajes y reconocimientos a lo largo de su dilatada trayectoria artística. Hoy por hoy es una personalidad respetada y venerada en el mundo musical latinoamericano. Es evidente que no han transcurrido en vano estas nueve décadas. Han sido noventa años llenos de Inocentes historias…