La organización “Passeurs d’Arts», desde su fundación, se propuso una misión muy ambiciosa: replicar en territorio francés El Sistema de Venezuela, pero adaptándolo a la realidad social de Francia.

Como parte de su filosofía, las orquestas infantiles y juveniles que puedan fundar demuestran de manera llamativa que el arte es una herramienta social con virtudes extraordinarias, creando espacios para el aprendizaje y la siembra de valores.

En los centros de formación de Passeurs d’Arts, equivalentes a los famosos “Núcleos” venezolanos nacen ideas llenas de entusiasmo. Su misión esencial radica en que músicos, actores, bailarines y artistas en general transmitan la forma en como una práctica artística construye seres humanos y los ayuda a florecer.

Los docentes, gerentes y músicos que forman parte de Passeurs d’Arts buscan permitir el acceso a las artes para todos, utilizando las pedagogías colectivas más emocionantes, creando centros educativos abiertos, especialmente a los más pobres y necesitados, pero con un ambiente propicio para una educación artística exigente y satisfactoria, basándose en los principios que formuló por el Maestro José Antonio Abreu hace 43 años.

 Esta institución durante los últimos años ha tenido un crecimiento notable y en buena medida se debe a que como ellos mismos afirman, han trabajado “pasando la pasión, al estilo venezolano”. Dicha frase tienen aún más sentido si quienes transmiten dicha pasión son los propios venezolanos que durante muchos años trabaran en El Sistema, en distintos estados de Venezuela y forman parte de varias de sus orquestas.

Una de las figuras que ha jugado un papel importante en el avance de Passeurs d’Arts, es el trompetista y maestro del bombardino Yefren Carrero, muy querido en su Venezuela natal, quien fue integrante de la Sinfónica Juvenil de San Cristóbal, la Sinfónica Simón Bolívar del Táchira, la Sinfónica Teresa Carreño, la Banda Sinfónica Juvenil Simón Bolívar y del Ensamble de Metales de Venezuela.  Asimismo ayudó a formar la Academia de Bombardino del Conservatorio de Música Simón Bolívar.

Además, Yefren es perteneciente a una notable familia de músicos, entre ellos el trombonista Pedro Carrero, integrante de la Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela.

Este joven se ha tomado muy en serio la misión de sembrar en el territorio francés la semilla de El Sistema y ya comienza a recoger cosechas que cada vez serán más abundantes. Venezuela Sinfónica conversó con él en exclusiva para conocer cómo ha sido el crecimiento de Passeurs d’Arts con el aporte del talento venezolano.

VS: ¿Cuál ha sido el rol que han jugado los venezolanos en el desarrollo de Passeurs d’arts en los últimos años?

Increíblemente importante, no sólo por el hecho de haber crecido en medio de este gran movimiento en Venezuela, también por la disposición de dar todo lo que hemos aprendido, esto juega un papel crucial en el aporte que estamos haciendo a este proyecto, cada quien lo hace de la manera posible, algunos dando clases, otros tocando en Tutti Maestro, la orquesta Top de nuestro proyecto.

VS: ¿Cuántos venezolanos están trabajando actualmente en el área docente y en el área gerencial de Passeurs D’arts?

En este momento somos 10, sin contar el equipo de reemplazos que tenemos, que son muchos más.

VS: ¿Cuáles son las principales similitudes con El Sistema venezolano?

Desde hace unos meses hemos reestructurado todo, hay mucho trabajo por hacer, pero te puedo decir que a nivel de línea de trabajo construimos esa pirámide a escalar, te estoy hablando de orquestas de diferentes niveles hasta llegar a la orquesta tope, Tutti Maestro, además de la creación de programas para los niños especiales, trabajos en centros de alojamiento, personas que vienen de todas partes, que no tienen como vivir, que están en condición de refugiados, etc. Además del programa de música tradicional donde estamos haciendo ese mezcla cultural entre la música tradicional francesa y nuestros ricos ritmos venezolanos. El aporte social y el corazón al hacerlo, van de la mano. Creo que fue algo que el maestro Abreu nos inculcó y que sin duda alguna diferenció nuestro sistema venezolano de trabajo al resto de muchos programas, aquí, en Passeurs d’Arts lo hacemos de la misma manera.

VS: ¿Cuáles son los planes futuros más inmediatos de Passeurs D’arts?

Estamos en proceso de expansión, tenemos muchas actividades y programas durante este año escolar y para el próximo verano. Entre manos estará la implantación de nuestro sistema de trabajo en nuevos lugares, dándole la oportunidad a más niños de vivir esta grata experiencia con la música, además de la creación de orquestas nacionales. Todavía falta mucho pero sé que lo haremos posible.

VS: ¿Cuántos venezolanos integran las orquestas que dependen de Passeurs D’Arts?

Alrededor de unos 20 solo en el área parisina.

Passeurs d’Arts: “pasando la pasión, al estilo venezolano”
Passeurs d’Arts: “pasando la pasión, al estilo venezolano”
Passeurs d’Arts: “pasando la pasión, al estilo venezolano”

VS: Siendo una institución francesa ¿en qué medida han sido incluidos niños y jóvenes inmigrantes en sus programas?

Como te comenté, empezamos un proyecto en un centro de albergue… es completa! No importa la condición, ni de dónde vengas, siempre habrá un espacio para la música, siempre habrá una familia abierta para todo el mundo.

VS: ¿En qué año llegaste a trabajar en Passeurs D’arts y cómo ha ido creciendo tu desempeño en la institución?

Comencé con ellos en el 2015 como profesor de Trombón y tuba en uno de los núcleos. En el 2016 pase a cargo del área de metales, 2017 me propusieron ser jefe de proyecto, sería algo así como director de núcleo y de su orquesta por supuesto; al inicio del año escolar 2017-2018 me dieron la gran responsabilidad de la dirección nacional pedagógica del proyecto además de la dirección Musical de Tutti Maestro.

VS: Sin duda la directiva de la institución ha puesto sobre tus hombros una gran responsabilidad.

Estoy súper agradecido con Jean Claude Decalonne, presidente del proyecto, estoy agradecido porque me ha permitido hacer lo que me gusta, dar lo que tengo por dentro y sobre todo me ha dado la oportunidad de ayudar a los otros, es lo más importante para mí.

VS: ¿Cómo les fue con la visita que realizó el maestro Gustavo Dudamel en diciembre de 2017?

Contamos el pasado diciembre con la visita de Gustavo Dudamel, algo bastante motivador para muchos niños y jóvenes que siguen esta línea de trabajo, y sin duda alguna, para el equipo de trabajo, fue una experiencia muy bonita, que nos estimula a seguir adelante. Él (Dudamel) estaba muy contento con las muestras que le hicimos.

VS: Habías mencionado un proyecto en el que combinan la música tradicional venezolana con la música tradicional de Francia, dos expresiones folclóricas diferentes pero en un mismo proyecto. ¿Qué nos puedes decir al respecto?

Es muy interesante, se llama VVTrio y está compuesto por  Rossmary Rangel (flauta), Josué Omaña (trompeta-cantante) y  Manuel Sánchez (contrabajo). Los tres son ex integrantes de la Orquesta Sinfónica Juvenil Caracas.  Fue formado a principios de septiembre del 2017. Aferrados  a sus raíces se reunieron con el propósito de disfrutar  al tocar música venezolana y ahora han constituido un excelente grupo que además de hacer música de muy alto nivel, hacen esa súper interesante mezcla de la cultura francesa y venezolana.