En el marco del 7mo Festival de música de cámara de la Ciudad de Mendoza, se presentan los maestros venezolanos Miguel Pineda Záccara, flauta y el clarinetista Gorgias Sánchez con una propuesta innovadora, fresca y de altísimo nivel «Evocando a Syrinx»


Los maestros venezolanos se presentaran el Jueves 26 de septiembre, a las 21 hs., en el Auditorio COPIG. “Romanticismo y Siglo XX”, Evocando a Syrinx (Venezuela) / Trío Cabello–García–Manzanelli (Bs.As).

Ocho días de conciertos se avecinan con una nueva edición del Festival de Música de Cámara. Del 20 al 27 de septiembre, vecinos y turistas disfrutarán de imperdibles veladas musicales gratuitas en el Museo del Área Fundacional, el Teatro Mendoza, la Sala Elina Alba y el Auditorio del Consejo de Ingenieros y Geólogos de Mendoza.

Estos espacios públicos y culturales de la Ciudad de Mendoza recibirán a diferentes agrupaciones musicales locales y también provenientes de otras ciudades, las cuales ofrecerán conciertos comentados de diversos estilos musicales. Se podrán escuchar partituras de períodos como el  barroco, el clásico o el romántico, también música folclórica, tango de proyección y música contemporánea, interpretados por variados formatos instrumentales y vocales.

Las propuestas ganadoras fueron seleccionadas entre 40 candidatos. El jurado estuvo integrado por: Cristina Alfonso von Matuschka, Mariela Nedyalkova, Beatriz Plana, Alejandra García Trabucco y Omar Arancibia.

Evocando a Syrinx

Es bien sabido que el dios Pan se enamoró de la ninfa Syrinx, (Siringa en español) a quien solía perseguir al pasear por los bosques. Syrinx pidió ayuda a las náyades cuando Pan la acorraló a orillas del río Ladón, entonces éstas la convirtieron en caña. Pan supuso que escuchaba sus lamentos al sentir los silbidos que emitía el viento al pasar por los cañaverales. Fue allí donde él decide cortar las cañas y unirlas con cera, construyendo así su siringa o flauta doble (también zampoña), instrumento que luego tocaría cuando era poseído por la pasión y el deseo. En este programa no tendremos una siringa, pero partiremos de su concepto para presentar una muestra de piezas para flauta y clarinete, en ocasiones juntos y en ocasiones en solitario y de ese modo inspirar la idea muy vaga y realmente lejana de lo que sería un instrumento de viento doble, con dos voces distintas y con dos propuestas de hacer música igualmente contrastantes.

Sobre el programa

El célebre compositor barroco Georg P. Telemann nos deja uno de sus juegos, su Sonata canónica número 2, ingeniosamente escrita en una voz para ser escuchada a dos voces. Carl Philipp Emmanuel Bach escribe para su instrumento, la flauta, una joya inusual en los recitales de hoy en día, se trata de su Sonata en La Menor para flauta. Stravisnky demuestra un virtuosismo inpirado en el jazz de Sidney Bechet en sus 3 piezas para clarinete solo, escritas en 1919, mientras que Arthur Honegger hace gala de sus habilidades programáticas con la Danza de la Cabra para flauta. Debussy nos encanta con su Syrinx para flauta sola escrita en 1913, en origen como música incidental para la obra incompleta Psyche, en donde representa “la última canción de Pan antes de morir”. Con su Choro nº 2 para flauta y clarinete, Villalobos nos deja un despliegue de coloridos elementos del floklore brasileño. 

En la segunda parte del recital, luego de atravesar el Amazonas, mostraremos música de Venezuela, país de origen de los músicos que hoy pretenden deleitarnos con sus sonidos. Del jóven compositor venezolano, Andrés Levell, su Danza de los Reptilianos para clarinete solo. El flautista venezolano, Omar Acosta, nos regala este maravilloso Pajarillo para flauta sola, basado en variaciones sobre un ritmo folklórico venezolano de la región de los llanos. Andrés Barrios, otro clarinetista, nos ofrece un tríptico de merengues venezolanos, cuya característica es el jocoso compás en 5/8. Este tríptico y su particular historia es un retrato musical de la mujer del compositor. Para concluir, otro flautista venezolano, Andrés Eloy Rodríguez, nos deja estas variaciones del pajarillo, esta vez con el clarinete bordoneando el tejido de acompañamiento.