Vía: www.abc.es | Por LUIS VENTOSO

Elegido el músico más importante de la historia, por delante de Louis Armstrong y Duke Ellington

BBC Radio Jazz FM ha hecho una encuesta entre sus oyentes para elegir a los diez mejores músicos de jazz de la historia. Es, por supuesto, un escalafón estadounidense y negro (solo hay un canadiense y un blanco) y ha ganado quien tenía que ganar: Miles Davis, el genio que en cada década de su carrera le fue dando la vuelta al género como si fuese un calcetín.

«Miles es el epítome de lo cool y fue un personaje icónico. Estuvo en la vanguardia de los desarrollos claves del sonido del jazz», explica Helen Mayhew, presentadora de Jazz FM.

El segundo puesto fue para el muy querido Louis Armstrong, adorado por el gran público por su encanto personal y esa sonrisa que es casi un logo. El tercer lugar lo coupa el otro músico que seguramente podría rivalizar con Miles por el cetro, el maestro Duke Ellington (1899-1974), que compuso más de dos mil piezas, muchas memorables. Pero como bien ha señalado el crítico del «Telegraph», Duke nos remite al pasado y Miles sigue siendo un moderno, un creador que abrió puertas que todavía no se han cerrado del todo.

De ascendentes africanos e hijo de un dentista, Miles nació en 1926 en Illinois y murió en 1991 en Santa Mónica (California), con 65 años y una salud muy quebrada ya por décadas de abusos. Estuvo en todas las jugadas: el bebop, el nacimiento del cool, como bien titula su disco del momento y la fusión y los coqueteos con el rock y el pop. Es además el líder del sexteto que grabó el disco de jazz más vendido de todos los tiempos, y seguramente también el más aclamado, «Kind of Blue» (1959), declarado bien cultural estado cuando se cumplieron 50 años de su grabación.

Miles fue además un artista sobrado de carisma, que marcaba estilo y sin pelos en la lengua para soltar controvertidas observaciones políticas. También sabía articular equipos y muchas futuras luminarias del jazz se curtieron en sus bandas. De hecho, dos de los del Top 10 de la encuesta de la BBC estuvieron en la grabación de «Kind of blue», el saxo John Coltrane, que ocupa el cuarto puesto, y el pianista Bill Evans, el único blanco de la lista, que también machacó su salud con la heroína y la cocaína.

Impresiona ver lo dramáticas que fueron las vidas de casi todos los músicos elegidos, curtidos en la vida agotadora y llena de tentaciones de los clubes, donde la gasolina del alcohol y las drogas ayudaba a hacer la ruta. El saxofonista Charlie Parker, «Bird», que ocupa el sexto puesto, solo llegó a desplegar su talento 34 años y se enganchó a la heroína casi en la adolescencia. También es puro malditismo la historia de Billie Holiday, la voz herida del jazz, en séptimo puesto, dos detrás de la maravillosa Ella Fitzgerald.

Los tres últimos son tres pianistas muy diferentes: Thelonious Monk, octavo; el citado Bill Evans, más académico, y el canadiense Oscar Peterson, que cierra la relación. El jazz es al parecer una aventura que tuvo su cima clara en la primera mitad del siglo XX, pues todos los elegidos eclosionaron por entonces.

Miles Davis ciertamente rompió el molde. También como persona. Cuenta su leyenda más o menos apócrifa que en unos Kennedy Awards una señorona le preguntó en calidad de qué méritos estaba allí. «He cambiado cinco o seis veces la historia de la música», le respondió Miles, que dicen que añadió: «Y usted, además de ser blanca y rica, ¿qué méritos ha hecho para estar aquí?»