Vía. El Universal.com.mx | El pianista y compositor argentino-israelí ha recibido el premio el Ernst Reuter y con el Premio a la Libertad, otorgado por la Universidad Libre de Berlín

El pianista y director de orquesta argentino Daniel Barenboim conversa con la pianista también argentina Martha Argerich tras un ensayo general en el Philharmonic Hall de Berlín (Alemania), el 14 de septiembre de 2013.. (Foto: EFE/Soeren Stache )

El pianista y director de orquesta argentino Daniel Barenboim conversa con la pianista también argentina Martha Argerich tras un ensayo general en el Philharmonic Hall de Berlín (Alemania), el 14 de septiembre de 2013.. (Foto: EFE/Soeren Stache )

El músico argentino-israelí Daniel Barenboim ha sido doblemente premiado en Berlín, su ciudad de adopción desde que en 1992 se puso al frente de su Staatsoper unter den Linden, la ópera nacional del antiguo sector este de la capital alemana.

El director y pianista recibió hoy el premio Ernst Reuter, instituido en memoria de quien fue uno de los alcaldes más emblemáticos de la ciudad, en los años más duros de la posguerra y la Guerra Fría, desde 1947 a 1952.

Ayer, la Universidad Libre de Berlín distinguió al músico con el Premio a la Libertad, que le será entregado el próximo 23 de octubre.

“Barenboim, como Reuter, representa el compromiso personal con la tarea de trazar puentes culturales y conciliar, desde posiciones críticas”, apuntó el alcalde-gobernador de la ciudad estado, Klaus Wowereit, socialdemócrata al igual que su legendario antecesor.

El músico recogió la placa en el salón de actos del Ayuntamiento, con un discurso irónico y nostálgico que arrancó de la anécdota de “un filósofo español”, Miguel de Unamuno, que al recibir un premio de un rey, Alfonso XIII, se saltó la regla de la falsa modestia de aceptarlo pero pretendiendo que no lo merecía.

“Yo sí lo merezco”, dijo Barenboim, parafraseando a Unamuno, que ante la extrañeza del monarca por esa licencia aclaró que sus antecesores decían que no la merecían. Y por eso la frase, porque en cualquier caso sí.

El director y pianista recordó ahí su “larga historia de amor” con la ciudad, en la que se puso por primera vez al frente de una orquesta -la de la emisora de radio RIAS- con apenas veinte años y a la que regresó en varias ocasiones, incluido durante la caída del Muro (en 1989) hasta convertirla en su patria de adopción.

Barenboim, que alterna su trabajo al frente de la Staatsoper con actuaciones en las orquestas más reputadas del mundo -de Londres, París, Chicago y Milán, entre otras-, es fundador junto al fallecido intelectual palestino Edward Said de la Divan East-Western, integrada por jóvenes árabes e israelíes y con sede en Sevilla.

El trabajo al frente de esa orquesta joven sintetiza “su compromiso con la reconciliación” en Oriente Medio, indicó Wowereit.