Vía: DW.de | Autora: María Santacecilia | Editora: Emilia Rojas

La obstinación es una cualidad fundamental para llegar a ser un gran músico. Beethoven lo sabía y el joven percusionista Martin Grubinger también. Contrastamos la Novena de Beethoven con una obra con sabor africano.

Martin Grubinger

Martin Grubinger

“Música obstinada”. Ese es el título de la novena entrega de “Beethoven Reloaded”, la serie de Deutsche Welle que contrasta el ciclo sinfónico del compositor de Bonn con obras de creadores actuales.

“El verdadero arte es obstinado”, escribió Beethoven en uno de sus cuadernos de conversación. La propia personalidad del compositor probablemente tenía esta característica y el joven percusionista austríaco Martin Grubinger no se queda a la zaga al respecto. Para llegar a ser un gran músico se necesita obstinación.

Obstinado sabor africano

Llegamos a la culminación sinfónica del compositor de Bonn, la Novena Sinfonía, de la cual escucharemos los tres primeros movimientos. Pero antes tendremos la oportunidad de conocer una música con sabor africano que también juega con la idea de la obstinación. Se trata de una obra para conjunto de percusión, realizada por el austríaco Martin Grubinger sobre una pieza original para marimba sola de Matthias Schmitt.

Martin Grubinger opina que la percusión tiene mucho que ver con la Novena Sinfonía de Beethoven.

Martin Grubinger opina que la percusión tiene mucho que ver con la Novena Sinfonía de Beethoven.

El propio Martin Grubinger explica las características de Ghanaia: “¡Definitivamente, es como una “Oda a la Alegría”! África es un continente muy importante para los percusionistas. Allí la percusión cuenta con una tradición enorme, con instrumentos tan importantes como, por ejemplo, el djembé. En Ghanaia hay también instrumentos de Sudamérica, como el cajón y los cencerros, así como el instrumento nacional de México, la marimba de cinco octavas. Y, por supuesto, están los instrumentos tradicionales de la música clásica centroeuropea, como el bombo y los platillos. La percusión es como un gran instrumento global y multicultural. En mi opinión, esa característica encaja a la perfección con la Novena Sinfonía”.

La culminación sinfónica beethoveniana

La obra con la que continúa el programa necesita pocas palabras de presentación. La Novena Sinfonía de Beethoven maravilló al público de la época y sigue causando admiración en el siglo XXI. En este capítulo de “Beethoven Reloaded” les ofrecemos sus tres primeros movimientos: el “Allegro” inicial, el vibrante “Scherzo”, utilizado magistralmente por el cineasta Stanley Kubrick en la película La naranja mecánica, y el delicado e intenso “Adagio molto e cantábile”.