La soprano catalana, que no entrará en la cárcel, acepta también una multa de 240.000 euros para evitar el juicio por defraudar medio millón a Hacienda en 2010

valencia. La soprano catalana Montserrat Caballé pactó ayer con la Fiscalía una condena de medio año de prisión y una multa de 240.000 euros con las que evita el jucio por defraudar algo más de medio millón de euros en su declaración de la renta del año 2010. Puesto que no tiene antecedentes penales, la cantante no tendrá que entrar en la cárce

Caballé firmó ayer el escrito de conformidad que redactó el ministerio público, aunque ahora deberá ratificarlo ante el juez de lo penal. El acuerdo es fruto de una negociación de varios meses entre el abogado de la soprano, la Fiscalía y la Agencia Tributaria. Caballé se beneficia, mediante este acuerdo, de una rebaja sustancial con respecto a lo que solicitaba el ministerio público. La multa quedó fijada en el 50% de lo defraudado en 2010, aunque lo habitual es el 65%, incluso cuando se da el atenuante de reparación de daño -Caballé ya devolvió los 508.462 euros que la Agencia Tributaria le reclamaba en dos pagos realizados durante el mes de mayo-.

La causa contra la soprano tiene su origen en una denuncia de la Fiscalía de Delitos Económicos en la que, el pasado mes de abril, acusó a Caballé de mentir sobre su domicilio fiscal en 2010. La cantante no presentó su declaración del IRPF de ese año tras asegurar que residía en Andorra y que solo se desplazaba a su vivienda en Barcelona para acudir a sus visitas médicas.

Según la acusación de la Fiscalía, Caballé, de 81 años, pidió «en el año 2010 que diferentes conciertos que hizo en el extranjero fuesen pagados a una empresa en Andorra como si ella tuviese residencia allí cuando en realidad residía en Barcelona». «Consideramos que defraudó 500.000 euros ese año», precisó una fuente judicial a la AFP en abril pasado cuando la soprano fue imputada.

Montserra Caballé, cuya salud no es muy buena, dijo ante el juez -quién le tomó declaración en su domicilio en mayo- que realizó esos conciertos, pero sin tener nada que ver con esa sociedad andorrana, según ella una empresa de organización de conciertos ajena a su familia.

No obstante, después devolvió el dinero supuestamente defraudado, y, entonces comenzaron las negociaciones entre la soprano, la Fiscalía y la Agencia Tributaria española para llegar a un acuerdo y evitar el juicio.

Tras esta decisión, varias fuentes cercanas a la diva de la ópera, siguen manteniendo que, actualmente su estado de salud sigue sin ser bueno, prácticamente no sale de su casa y la imputación le ha afectado.

«Su salud es muy frágil», confirmaron a la agencia Europa Press las mismas fuentes, que no quisieron desvelar más detalles del acuerdo con la Justicia, remitiéndose a la sentencia que deberá dictar próximamente el juez.

Nacida el 12 de abril de 1933 en el seno de una humilde familia barcelonesa, Caballé se convirtió en los años 1970 en una soprano de renombre mundial.

Ha pisado los escenarios más importantes del mundo para interpretar las óperas más significativas y, entre sus reconocimientos, destacan la Medalla de Oro del Gran Teatre del Liceu, el Premio Grammy y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes de 1991 junto con Victoria de los Ángeles, Teresa Berganza, José Carreras, Pilar Lorengar, Alfredo Kraus y Plácido Domingo