Membra Jesu Nostri, BuxWV 75, es un ciclo de siete cantatas compuestas en 1680 por Dietrich Buxtehude, compositor y organista de la Marienkirche de Lübeck profundamente estudiado y admirado por Johann Sebastian Bach


Esta obra singular, ha sido considerada el primer oratorio luterano, y está integrada por un ciclo de siete cantatas dedicadas cada una de ellas a una parte del cuerpo de Cristo en la Cruz: Pies, Rodillas, Manos, Costado, Pecho, Corazón y Rostro. Es una obra de plena madurez y sus textos se basan en los del monje-poeta cisterciense Arnulf de Louvain, extraídos de su selección de poesía espiritual Salve Mundi Salutare y en citas bíblicas que aluden, de una u otra forma, a cada una de esas sacras partes de Cristo. Conforman estas citas el texto introductorio del Concierto en cada cantata y está tomado de diversas citas de la Biblia: Nahúm, Isaías, Zacarías, dos citas del Cantar de los Cantares, San Pedro y Salmos.

La estructura es constante en todas las cantatas: se divide cada una en seis secciones: Sonata, Concierto, tres Arias, y Concierto final, en que se repite el tema del inicio. Este esquema se repite en todas, salvo en la séptima “Ad faciem” en donde se sustituye el Concierto final por un Amén. Membra Jesu Nostri incluye una importante cantidad de música instrumental que aparece en las sonatas del principio de cada cantata y en los ritornelos que separan las estrofas de las arias. Como el texto yuxtapone prosa y poesía, (creencia colectiva y compromiso personal) el compositor casi siempre enfatiza el contraste haciendo que en los Conciertos intervengan todos los participantes, mientras que en las arias la plantilla sea más ligera. Asimismo, la forma estrófica y la regularidad métrica de la poesía se encuentra en las arias, en contraste con la composición más libre y las frases irregulares de los conciertos.

Buxtehude dedicó Membra Jesu Nostri a Gustaf Düben, su amigo más noble y honrado, director de Música de “Su Muy Serena Majestad el Rey de Suecia”. Düben (1629 – 1690) coleccionó, copió e interpretó la música vocal e instrumental de Buxtehude en la corte de Suecia en Estocolmo, y gracias a él y a sus hijos hoy día conservamos la mayoría de su música. Vale destacar que las partes que Düben copió del cifrado de Membra Jesu Nostri nos indican claramente que no fueron interpretadas juntas (ciclo), como posteriormente se hizo, pues aparecen en diferentes formatos y papeles separados, seguramente copiados en épocas distintas. La cantata VI, “Ad cor”, está indicada para la Pasión, si bien la primera, “Ad pedes” está concebida “para Semana Santa o cualquier otra época”.

La música de Buxtehude, así como la de otro gran compositor barroco alemán, Heinrich Schütz (1585 – 1672), está impregnada del lenguaje devoto y fervoroso del misticismo medieval, que constituyó una fuerte corriente del luteranismo durante el siglo XVII. Membra Jesu Nostri supone uno de los mejores logros de la música vocal alemana anterior a Bach.

La Camerata de Caracas encarga esta vez a “la Renacentista” la interpretación, por primera vez en Caracas, de esta extraordinaria obra, cargada de espiritualidad y belleza. Dos violines y viola barrocos, violoncello, violone y violas da gamba junto al órgano y el clavecín conforman los instrumentos y junto a ellos, las diez voces solistas: Natalia Díaz y Greilys Bracho (sopranos I), Claudia Galavís y Anna Rosa Rodríguez (sopranos II), Luis Jaspe y Argenis Salcedo (contratenores), Jerónimo Ramos y Raimer Gil (tenores), Martín Camacho y Alexander Hudec (bajos), todos bajo la dirección de la maestra Isabel Palacios.

Sábado 1º y Domingo 2 de Octubre  a las 7:00 pm, en la Capilla de la Escuela de Enfermería de la UCV (actual Ciudad de las Artes) en Sebucán. La obra tiene una duración de 58 minutos, sin intermedio. Hay estacionamiento y se pide al público una contribución a partir de Bs. 1.500,00. Para reservar escribir al correo: cameratadecaracas@gmail.com