La violinista falconiana Mary Eli Palencia y el flautista brasileño James Strauss serán los solistas que se presentarán junto a la orquesta Sinfónica de Falcón, en el Teatro Omar Hurtado este viernes 25 de octubre, a las 5:30 de la tarde, bajo la dirección musical de Régulo Medina, director invitado.
Mary Eli Palencia y James Strauss en concierto con la Sinfónica de Falcón

El concierto inicia con la obra en forma de Tema y Variaciones de Haydn, compuesta por Johannes Brahms en el verano de 1873, a partir de un tema entonces atribuido a Franz Joseph Haydn. Las Variaciones representan la primera obra sinfónica adulta de Brahms, fue estrenada el 2 de noviembre de 1873 por la Orquesta Filarmónica de Viena bajo la dirección del autor, con una gran acogida de crítica y público, lo que cimentó la reputación internacional de Brahms como compositor sinfónico.

Continúa el programa, el flautista brasileño James Strauss con el estreno mundial de Fantasía Sul América para Flauta y Orquesta de Claudio Santoro, uno de los más importantes compositores de Brasil, compuesta en 1983 para un concurso Internacional Sul América, Santoro había compuesto 15 Fantasías Sul América para cada instrumento de la orquesta, en ese año, no ganó la categoría flauta, ganó otro instrumento, quedando inédita la versión orquestal de la fantasía para flauta.

Culmina el repertorio con la violinista falconiana Mary Elí Palencia con la interpretación del Concierto para Violín del compositor finlandés Jean Sibelius, representa una obra singular dentro del repertorio violinístico, por un lado, por la audacia que radica en la idea de darle una dimensión sinfónica a este tipo de obra a pesar de la estructura clásica de concierto en tres movimientos. Por un lado, por la mezcla estrecha de la parte solista a la orquesta constituyendo así un equilibrio melódico sostenido en el conjunto de la obra. En este concierto, la estructura rítmica acentúa el vigor natural que pinta el marco naturalista e impresionista de una vida, que sólo aspira a estallar para poderla aprovechar plenamente; tocar esta obra supone escalar la gama de sensaciones que oscilan entre las de la fantasía proveniente de las profundidades del espíritu, las de la naturaleza ebria generadas por el fuego incandescente de la alegría depurada de toda desmedida, las de la paz interior que realiza el invierno del pensamiento, las del renovamiento en el firmamento.