La Orquesta Filarmónica de Bogotá completa 48 años de vida, alegrando el oído de los bogotanos. Lo que usted no sabe, es que ahora enfocó esfuerzos en atención a niños, adolescentes y jóvenes que se encuentran hospitalizados.

Vía: www.bogota.gov.co/

Las Aulas Hospitalarias de la OFB es un programa novedoso que busca impartir clases de música a los niños hospitalizados en Bogotá. Tienen cátedras de violín, campanas y xilófono que les ayudan a bajar los niveles de estrés que causa una hospitalización de mediana o larga estancia.

La atención se lleva a cabo en los distintos recintos hospitalarios como salas de urgencias, unidades de cuidados intensivos, áreas de trasplantes, áreas de quimioterapia, área de quemados y habitaciones en general.

Con estas bases musicales se organizan repertorios para que los integrantes puedan mostrar su aprendizaje. Esto se torna en una terapia tanto para los niños participantes como las personas que tienen el beneficio de romper la rutina y recibir un concierto musical en pleno hospital.

Estas aulas hospitaliarias permiten que muchos niños suban su autoestima y comiencen a entender el aporte social que pueden hacer a través de lo aprendido. Con este programa se siembran ilusiones, como lo afirma Marlon Franco Ortega director artístico del programa: “Cuando uno llega a estos hospitales encuentra niños con grandes talentos. Descubrir estos talentos, ver como se le devuelve la esperanza a través de la música, es la retribución que se logra con este trabajo”.

Otros pacientes de consultas externas también se pueden involucrar a este programa, y ser integrantes del ensamble musical que se esté desarrollando.

Aunque en el trayecto de las clases algunos pacientes pueden ser dados de alta, el propósito de los artistas formadores hospitalarios de la OFB es que se continúe el proceso de formación en los centros orquestales.

Actualmente cinco hospitales cuentan con los centros orquestales: San Blass; San Rafael, La Victoria, Simón Bolívar y Cardio Infantil. Por estas y otras labores en beneficio de la ciudad es que la Orquesta Filarmónica de Bogotá fue declarada patrimonio artístico y cultural de la ciudad.