Desde hace veinte años, Manuel Torres
está en la Fundación Orquesta Gran Mariscal de Ayacucho.
No es músico, pero sí su administrador y actualmente, su presidente.


Por Ana María Hernández Guerra | @Amhg_periodista | ESPECIAL PARA VENEZUELA SINFÓNICA

Detrás de una gran orquesta, hay un gran gerente y ese es Manuel Torres. En 2019, la Orquesta Gran Mariscal de Ayacucho (Osgma) arribará a sus treinta años de fundada. En estos 28 que corren, y en el marco de la situación actual del país, se plantean grandes retos.

Para conocer el estado actual de la orquesta, Torres, el presidente de la Fundación Orquesta Gran Mariscal de Ayacucho, explica cómo han logrado mantenerse a lo largo del tiempo.

-La Osgma ha pasado por varias etapas en su vida ¿en qué momento se encuentra la institución actualmente?

-La Osgma en este momento se encuentra un momento de resurgimiento y reestructuración. Estamos llevando a  la orquesta a una nueva etapa de consolidación artística y profesional, pues nunca ha dejado de estar presente en le escena musical venezolana.

-¿Cuál es el balance de la Osgma, a lo largo de estos 28 años?

-A pesar de los difíciles momentos que ha tenido nuestra institución, la mística y profesionalismo de nuestros integrantes siempre ha permitido llevar a su público excelentes proyectos.  Esta orquesta se ha labrado un sendero lleno de actividades artísticas que siempre ha sido acompañado por un público que nos ha apoyado en todas y cada una de las actividades que nos proponemos. Considero que en 28 años, poseer en su haber 14 producciones discográficas, haber apoyado artísticamente a cientos de jóvenes que hoy en día se encuentra labrando su futuro en las diferentes orquestas de la Gran Capital y muchos de ellos en diferentes puntos de la geografía mundial,  dicen mucho de la labor realizada. Por acá han pasado cientos de solistas, directores y artistas de otras disciplinas; y creemos que todos, aun después de 28 años, recuerdan a la orquesta y la tienen sembrada en sus corazones.

-¿Cuáles son los retos que se plantea la institución en estos tiempos?

-Retos muchos, pero todos hacia una misma vía: la excelencia en todo lo que llevamos a cabo. Continuaremos apoyando, en la medida de nuestras posibilidades, los proyectos artísticos musicales de los diferentes teatros de la Gran Capital y los nuestros propios: musicales por venir, conciertos académicos con solistas propios e invitados, crear nuevas alianzas con diferentes entes e instituciones, reactivar nuestra Fundación de Amigos -la cual en un momento se convirtió en un bastión de apoyo a toda la programación de la orquesta- así como tratar de ofrecer a nuestros integrantes mejoras de cualquier tipo tanto profesionales como económicas. Sabemos que hay mucho aun por realizar pero gracias al nuevo equipo de trabajo que formamos trataremos de llevar todo a cabo. 

-¿Cómo enfrenta la Osgma la crisis actual, tanto de presupuesto, fuga de talentos, contratación de músicos?

-Es una pregunta bastante difícil. Acostumbrados a estas crisis, pues esta ha sido una institución que nunca ha dejado de estar en crisis, pues siempre, muy a nuestro pesar, la Orquesta ha adolecido de  presupuesto justo con el cual poder brindarle a sus integrantes una estabilidad económica acorde con la situación país. Muchos se preguntarán cómo hemos sobrevivido durante 28 años. No lo sé bien,  pero creo que gracias a la mística de sus integrantes y a nuestra perseverancia, no la hemos dejado sucumbir. Gracias a tantos amigos que hemos cultivado y en los cuales nos hemos apoyado, pero sobre todo, gracias a la mística de los integrantes de la orquesta -los que pasaron por sus filas, los que hoy hacen vida en nuestra orquesta y  los que están por venir-  todos ellos han aportado su paciencia y  le han brindado a la institución todo su amor por la música y por los proyectos que realizamos. Ese ha sido y será el valor más importante.

En cuanto a la fuga de talentos siempre ha existido y existirá, ya que, todos los profesores de esta y de las demás orquestas siempre han querido profesionalizarse en los grandes centros musicales del mundo. Lamentablemente hoy en día se acentúa esta fuga de talentos tanto en este profesión como en todas las demás, por la gran  crisis económica. Pero Venezuela es cuna de músicos ¡grandes músicos! Existe un enorme semillero y es porque no faltarán quienes quieran formar parte de esta casa. Además esta orquesta, como decimos nosotros, tiene un ángel y un “pega-pega”. El que haya pasado por sus filas no podrá olvidarla jamás, ya que la experiencia que aquí se adquiere no es comparable con ninguna otra.

-¿Cuáles son los hitos principales de la orquesta, desde el punto de vista artístico?

-Parece una cifra o un número pero creo que ha sido una tercera parte de mi vida:  20 años estoy por cumplir en mi orquesta. Sí, hace 20 años entré a trabajar acá como auxiliar administrativo y, por razones de la vida, me enamoré de este proyecto y de esta forma de vida y aquí me quedé. Desde hace 14 años me desempeño como presidente de la Fundación. Pero lo que sí puedo decir con toda certeza, es  que esta ha sido y seguirá siendo una orquesta totalmente diferente a las demás, realizamos musicales, opera, ballet, galas líricas, populares. Realizamos labor social directa, labor educativa, tenemos proyectos estupendos que llevamos a cabo pase lo que pase, como  “Viaje al Fondo de una Orquesta” (van trece temporadas ininterrumpidas), “Los abuelos son una Nota” (cuatro temporadas) y cinco temporadas de zarzuela en el Teatro de Chacao. Claro está,  todo esto posible a la ayuda de patrocinantes, amigos, el núcleo San Agustín y las alianzas estratégicas con instituciones que conocen y avalan nuestro trabajo.

-Hablar de la Gran Mariscal me apasiona y tengo mucha fe en que lograremos salir adelante. Trabajar, trabajar y trabajar en búsqueda del mejor producto musical es una de las mejores vías, y hoy en día, a sólo dos años de cumplir los 30, pienso que lo vamos a lograr  y en algún lugar de este camino alguna grata sorpresa recibiremos,  pues durante todos estos años hemos sembrado buenos productos musicales y ya es hora de cosechar esos frutos. Esta será una nueva etapa con la formación de un excelente equipo que conforma en este momento la Junta Directiva, un grupo de amigos, todos sensibilizados y conocedores de la realidad de esta orquesta y que desde hace años han venido acompañándonos en esta aventura musical llamada La Gran Mariscal: Elisa Vegas (8 años), Gaspar Colón (10 años), Mariela Márquez (28 años), Alejandro Muñoz (20 años) y Rafael Pedraza (9 años).