Escrito por Evelyn Navas Abdulkadir | Entrevista Exclusiva para Venezuela Sinfónica

Radicado en Miami, Florida, Estados Unidos, Luis Urbina es un joven apasionado completamente por la música, el piano y el cello le motivan a seguir estudiando y a deslumbrar en los escenarios con ejecuciones de altísima calidad que le han concedido premios importantes y reconocimientos por su gran determinación y su dedicación completa a desarrollar una cultura musical.

Luis Urbina

Tuvimos oportunidad de conversar con él y conocer sus intereses y su agenda futura, luego de ganar tan importante competición.

¿Cómo nació su pasión por la música?

LU: Mi pasión por la música nació a una edad muy temprana y era obvio para mí que quería ser músico desde mi primera clase de piano. Desde entonces, me he desenvuelto en casi cada tipo de actividad musical, incluyendo tocar el cello, estudiar canto, además de explorar con el Jazz, incluso como pianista y aprender a tocar otros instrumentos en varias orquestas y agrupaciones de cámara y de jazz en las que he participado a nivel escolar. Muchos de esos instrumentos logré tocarlos con el gran aporte que representa las lecciones de piano. También me interesan otras áreas como dirigir, componer y enseñar.

Luis Urbina

¿Cómo fueron sus inicios como pianista?

LU: Comencé siguiendo los pasos de mi hermano mayor. Trataba siempre de imitarlo y así ambos tomamos clases de piano. Tenía 9 años cuando arranqué formalmente. Mis padres comprendieron de inmediato que tenía un talento natural porque me era muy fácil aprender y desde entonces me han apoyado. Yo me dediqué por completo al piano primero y luego al cello. Mi hermano también estudió música. A mí en lo particular me cautivó el piano, ejerció y lo hace todavía, una gran influencia en mí, por su gran capacidad para transmitir y motivar. El piano se convirtió entonces en una fuerza que dominaba mi vida, con su gran riqueza. Con gran dedicación en sólo 2 años logré tener un nivel de competición.

¿Qué te cautivó cuando tocaste el piano por primera vez?

LU: El piano es un instrumento muy completo y bello, pero para hacer completamente honesto no me cautivó nada en particular. Lo que siempre me ha cautivado es la música. El piano es para mí un vehículo para lograr cosas increíbles en la música. Amo el piano como instrumento, forma parte de mi identidad, siempre seré pianista. Aunque voy más allá, me gusta explorar, hacer otras cosas en el mundo musical y tocar varios instrumentos porque no me siento limitado sólo al piano,  quiero cubrir muchas otras facetas en la música.

Luis Urbina

¿Cuando comprendiste que querías ser músico académico?

LU: Yo comprendí a una edad muy joven que quería ser músico académico; desde los 12 ó 13 años. Desde el momento que empecé a estudiar e interpretar,  sentí que mi vida era completa. Sólo con el paso del tiempo y el desarrollo de mi talento se reforzó aún más el deseo de ser músico.

¿A qué exigencias se debe un músico? ¿Qué sacrificios tuviste que hacer para sobresalir?

LU: Las exigencias de un músico son grandes y variadas. Al final del día lo único que importa es la motivación que viene del alma para crear música y realizar proyectos. Pero la motivación se puede ir y venir, porque hay muchos y muy diferentes tópicos que pueden atraer el interés de los seres humanos, unas veces perdemos la seguridad para crear o interpretar la música y otras veces nos damos cuenta que es difícil obtener éxito en un mundo de músicos competiendo para un lugar como concertista o ser un artista reconocido.

Sin embargo, es importante para el músico siempre ser consistente con su pasión, y  con la práctica que da forma a su pasión y seguir  luchando para crecer más y más con el paso del tiempo. Los sacrificios que yo he tenido que hacer son muy pequeños, por lo menos así lo he sentido siempre,  porque siempre he querido interpretar la música a un alto nivel, pero en general es cuestión de prioridad, como dedicarse a estudiar, a prepararse para un concierto en vez de ir a  eventos sociales o compartir con los amigos. Sin embargo, si estas disfrutando de tu crecimiento como músico, realmente no pesa. Habrá momentos para socializar y los amigos verdaderos te apoyarán siempre.

¿Qué sueños y aspiraciones tienes por cumplir?

LU: Son muchos los sueños y aspiraciones. En primer lugar, consolidar mi carrera como concertista clásico, continuar componiendo y tocando jazz y compartir lo grandioso que puede ser el mundo de la música con el mayor número de personas posibles.

Realmente la música puede hacer una gran diferencia, por la disciplina que involucra y  la hermandad que de desarrolla entre todos los involucrados, en todos los que tienen el placer de ser parte de crear y tocar, en cualquier género musical.

Uno de mis sueños es que cada vez más muchos niños y jóvenes tengan la oportunidad de incorporar la música como parte de su educación integral,  ya que es enriquecimiento personal y cultural. Es importante porque son valores de vida que repercuten en la sociedad y los ayuda a ser más prósperos, creativos, pacíficos, tolerantes y mejores ciudadanos.

Además, quiero seguir explorando y estudiando dirección orquestal. Ya tuve la experiencia a nivel escolar de dirigir grupos vocales, grupos de cuerdas y  secciones de las orquestas en el programa de música. Así que el sueño es dirigir alguna de las obras maestras sinfónicas de los grandes compositores, como la Novena Sinfonía de Beethoven,  especialmente el último movimiento que cada día me cautiva más y más.

¿Te sientes cómodo con el fenómeno de las redes sociales? ¿Cómo puede apoyar la tecnología a un músico?

LU: De muchas maneras las redes sociales han cambiado radicalmente el modo en como los seres humanos nos comunicamos. A los músicos nos beneficia enormemente, porque la capacidad comunicativa es ilimitada y ahora podemos ver, escuchar, publicar y adquirir partituras sólo con un clic en pocos segundos. Las redes sociales han permitido que la música y sus intérpretes puedan ser escuchados, vistos y aplaudidos o criticados a nivel mundial sin límite de tiempo y espacio.

¿Tienes proyectos para Venezuela?

LU: No por los momentos, en el pasado hemos tenido contacto con algunos músicos y directores como Frank Di Polo,  pero por un motivo u otro nunca se concretaron los proyectos. En Venezuela hay talento a manos llenas y yo he estado muy envuelto en mi educación como para sentirme a la altura de los talentos venezolanos. Tuve la oportunidad de compartir con Alexis Cárdenas en una visita que hizo a Miami y hablamos de la posibilidad de trabajar en algún proyecto, pero no depende de mí sino de la Directora Artística del Miami International Piano Festival y de la agenda de Alexis que está radicado en Paris, como primer violín en la Orquesta Nacional de Paris. Me encantaría en el futuro poder trabajar con músicos tan talentosos como los venezolanos, ya sea en Venezuela o en el extranjero.

¿Qué sigue en tu carrera profesional?

LU: Formo parte de Miami International Piano Festival, la cual es una organización asombrosa  en la cual he tenido la oportunidad de tocar y compartir escenario con músicos tan talentosos y reconocidos como  Ida Haendel, Kemal Gekic, Jorge Luis Pratts, Ilia Itin, Misha Dacic, Francesco Libetta, Giles Apap, Steven Osborne y otros jóvenes talentos como Simone Porter, Oliver Aldort, Michael Province, además de colaborar con catedráticos tan importantes como  el Dr. Frank Cooper. Seguiré formando parte de esta organización y completando mis estudios, a la par de concretar nuevas oportunidades de crecimiento dentro de la institución.

¿Cómo es tu agenda de conciertos?

LU: Este semestre tengo compromisos con la Universidad Internacional de la Florida donde curso estudios, lo cual incluye 10 conciertos y a eso se suman los conciertos de los grupos de jazz a los que pertenezco en la Universidad. Con Miami International Piano Festival tengo un concierto compartiendo escenario con Oliver Aldort y espero poder volver por tercera vez a Montecito Music Festival en California, donde he sido invitado los dos últimos años a compartir escenario con la legendaria violinista Ida Haëndel.

Luis Urbina

LUIS URBINA (Venezuela)

Nació en Caracas y de niño junto a su familia se radicó en Miami, Florida, Estados Unidos. Comenzó sus estudios musicales a los 9 años en el piano y a los 10 años en el cello. Fue considerado un niño prodigio y desde sus inicios logró ganar premios en los concursos en que participó tanto con piano como con el cello a nivel estatal y local. Fue finalista en The Lennox International Competition y estuvo en la primera ronda de The Gina-Bachauer Competition.

Luis Urbina comenzó sus estudios con Giselle Brodsky, Directora Artística del Festival Internacional de Piano de Miami, en el verano del 2009. Fue con ella con quien logró mejorar sustancialmente y prepararse a nivel técnico, físico y musical, refinando sus habilidades musicales hasta niveles más elevados.

Fue esta grata experiencia la que le permitió participar en eventos organizados por el propio Festival Internacional de Piano de Miami, siendo acompañado por grandes músicos, incluyendo a Ida Haendel, una de las más reconocidas maestras del violín de todos los tiempos. Este concierto le permitió a Luis Urbina una grata experiencia de aprendizaje que sin duda valoró como parte de su crecimiento, “me siento inmensamente privilegiado” declaró en su momento. Poco tiempo después Ida Haendel lo invitó de nuevo a tocar con ella en Santa Bárbara.

Madurando como cualquier joven de su edad, a la par de desarrollar su carrera, Luis Urbina se siente parte de la familia del Festival Internacional de Piano de Miami, que le ha permitido crecer junto a maestros de talla mundial como Giselle Brodsky y otros artistas que suelen ser invitados a este evento. Ha estudiado con Frank Cooper, Misha Dacic, Jorge Luis Prats, Ilya Itin, Francesco Libetta, Steven Osbourne, Kemal Gekic, y muchos otros.

Actualmente Luis Urbina asiste a la Universidad Internacional de Florida donde estudia piano con Kemal Gekic y recibe clases de jazz y de piano jazz con Mike Orta. Este año Luis Urbina tocó el Concierto N° 2 de piano de Frank Liszt con la Florida International University Orchestra  bajo la dirección del Maestro Gregorz Nowak  tras haber ganado la competencia.

Esto le sirve a Luis Urbina de incentivo para seguir su preparación para nuevos retos en el futuro cercano. Es un joven hiperactivo en el aprendizaje y de allí la multiplicidad de intereses musicales: la composición y el amor por el jazz que le han llevado a dedicarse también a tocar con este estilo que le permite jugar con la improvisación y generar un tipo de música distinta. Luis  Urbina espera aprovechar toda la riqueza que le da el mundo clásico para incursionar en nuevos caminos musicales donde pueda disfrutar del placer de tocar lo mejor del repertorio clásico y la extensa cultura del jazz y sus sonidos.