Este domingo 25 de junio, a las 4:00 p.m. y con entrada libre, se escenificará este oratorio a cargo de la Orquesta Barroca Simón Bolívar, dirigida por Boris Paredes.


Por Ana María Hernández Guerra | @amhg_periodista  | ESPECIAL PARA VENEZUELA SINFÓNICA

Dentro del amplísimo espectro de la música realizada por los compositores del barroco, resalta y brilla la de Georg Friedrich Händel, plena de una vitalidad exultante.

De sus oratorios, la exquisita música de “La Resurrección” es como una especie de joya, que combina la sonoridad orquestal con el juego vocal de sus cinco solistas. Así, este domingo 25 de junio habrá una única presentación de esta obra en la sala Simón Bolívar del Centro de Acción Social por la Música, en Quebrada Honda, a las 4:00 p.m. y con entrada libre.

La obra, dedicada al príncipe Francesco Ruspoli, cuenta con las voces de las sopranos Ninoska Camacaro (Ángel) y Natalia Díaz (María Magdalena), la mezzosoprano Melba González (Cleofe), el tenor Luis Cabrera (San Juan) y el bajo Martín Camacho (Lucifer); y la participación de la Orquesta Barroca Simón Bolívar, bajo la dirección de Boris Paredes.

Al respecto, Luis Cabrera señala que este montaje “ha sido uno de los retos de Paredes, desde hace años, poder montarla. En realidad, ‘La Resurrección’ ha sido escenificada muy pocas veces en Venezuela, casi me atrevería a decir que es un estreno”, agrega y explica que se han hecho montaje de algunas partes y arias de este oratorio, catalogado con el número HWV 47 de las composiciones handelianas.

“Se trata de un oratorio-ópera, estrenado en 1708, que al Papa no le gustaba mucho, por la presencia de María Magdalena. Se trata del juicio de Jesús y sus vivencias durante la crucifixión”, comenta Cabrera.

“Yo soy San Giovanni (San Juan), uno de los apóstoles. Y hay un detalle muy importante, que en esta obra nunca aparece Cristo, no hay un personaje de él, y quien lo menciona siempre es San Giovanni, que es el personaje místico y hace la transición con todos los personajes”, explica.

El también profesor de la Academia de Música Antigua describe los retos vocales que tiene “La Resurrección”.

“En la obra, casi todos los solistas, menos San Giovanni, llevan acompañamiento orquestal. En el San Juan, casi no hay ‘accompagnato’, puesto que son arias de extrema sensibilidad y dificultad para la tesitura, muy sublimes. Apenas tiene el acompañamiento de una flauta o un continuo, y es así porque era lo que Händel quería para representar al personaje místico, que contrasta con el resto del elenco”, precisa.

De modo que para Cabrera “es un gran reto. De los oratorios que he cantado de Händel, lo considero como uno de los más grandes retos vocales. Ya he hecho como ocho oratorios, incluyendo varias versiones del ‘Mesías’”.

Como profesor de la Academia, ha asistido al director Boris Paredes en asuntos estilísticos y apoyando a los cantantes en algunos aspectos vocales.

Sobre los próximos proyectos, Cabrera adelanta que –a propósito de los 450 años del nacimiento de Claudio Monteverdi- hacia septiembre u octubre “vamos a hacer ‘Il Combattimento di Tancredi e Clorinda’. Yo haré el narrador, con el Ensamble Ricercare, que también pertenece a la Orquesta Barroca. Es una ópera de 30 minutos”, finaliza.