El movimiento migratorio venezolano está dando resultados interesantes, y una prueba de ello es la iniciativa de Ana Vanessa Marvez con el “Proyecto de Desarrollo Multicultural y Educativo: Música para la integración”

Por Ana María Hernández Guerra
@amhg_periodista
ESPECIAL PARA VENEZUELA SINFÓNICA

La iniciativa se fundó para crear un punto de encuentro entre los músicos extranjeros radicados en Chile con el fin de conformar una orquesta profesional formadora de orquestas infantiles.

Ana Vanessa Marvez es la mamá de uno de los más hermosos proyectos musicales: el “Proyecto de Desarrollo Multicultural y Educativo: Música para la integración”, que consiste en una orquesta infantil de niños venezolanos que viven en Chile, atendida por profesores igualmente venezolanos.

Marvez tiene 1 año y 9 meses en Chile, y es una de las migrantes venezolanas que consiguió en ese país del sur un nuevo hogar.

Se formó en el Conservatorio Vicente Emilio Sojo de Barquisimeto, para el que posteriormente trabajó, fue directora de coros en el Sistema de Orquestas, es egresada de la Universidad de las Artes como licenciada en Música, mención Educación y tiene una Maestría en Gestión Cultural por la Universidad Central de Venezuela.

Una vez que arribó a Chile, trabajó en una academia donde se dictan clases de guitarra y yoga, comenzó a pensar en la posibilidad de replicar el modelo del Sistema, pero con una variante: insertar a los niños venezolanos, hijos de los migrantes. Cabe señalar que el Sistema venezolano tiene un modelo en Chile, se llama Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile (FOJI).

Hace poco más de dos meses, la venezolana se inició con la Orquesta Profesional del Proyecto Música para la Integración, iniciativa que sirvió para crear un punto de encuentro entre los músicos extranjeros radicados en Chile con el fin de conformar una orquesta profesional formadora de orquestas infantiles.

Los músicos migrantes se han beneficiado gracias a las relaciones del proyecto con la Academia Integral de Artes, lugar donde imparten clases desde marzo del 2017, en función de la formación de la Orquesta Infantil de Venezolanos en Chile. Trabajan gracias al apoyo y bajo la figura legal de la Academia Integral de Artes con miras a consolidarse como una fundación independiente.

En una entrevista publicada en El Mostrador, de Chile, Marvez comenta que había observado el aumento de músicos académicos venezolanos en Chile: “llegó un punto en el que éramos más de 30 músicos de gran nivel que no lograban ser parte del campo orquestal chileno. Teníamos que hacer algo”.

La solución vino como anillo al dedo, y lo que hizo fue replicar el trabajo que se hace en Venezuela: los músicos están acostumbrados a formar parte de una orquesta, estar en los ensayos y, de paso, cumplir con labores docentes, “surgió la orquesta y con ello, la oportunidad de enseñar y continuar con lo que sabemos hacer”.

La recepción ha sido tan positiva que recibieron el patrocinio de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), antes de ejecutar el proyecto, lo cual le dio el peso necesario al mismo que posibilitó el inicio de actividades.

“llegó un punto en el que éramos más de 30 músicos de gran nivel que no lograban ser parte del campo orquestal chileno. Teníamos que hacer algo”

Pero Ana Vanessa Marvez tiene una visión más allá de esta iniciativa orquestal y lo que se propone, a continuación, es abrir la propuesta hacia un enfoque multicultural, y convocar a todos los músicos y académicos extranjeros radicados en Chile para integrarlos al proyecto, pues “la idea es que participen todos aquellos que deseen participar y así, otorgar oportunidades a los extranjeros y brindar servicios musicales a toda la comunidad chilena. Uno de los objetivos es integrar a la comunidad extranjera y ser un punto de encuentro. También, demostrar que la cultura extranjera radicada en Chile no está compuesta sólo por personas de grandes niveles de pobreza, sino que en muchos de los casos, se trata de profesionales que tienen mucho que aportar”.