Los Reyes y los Príncipes de Asturias han lamentado hoy el fallecimiento del exdirector artístico del Teatro Real de Madrid Gerard Mortier del que han destacado su “carácter innovador” y su “aportación a la renovación de la ópera”.

Gerard Mortier

Gerard Mortier

Los Reyes y los Príncipes de Asturias han lamentado hoy el fallecimiento del exdirector artístico del Teatro Real de Madrid Gerard Mortier del que han destacado su “carácter innovador” y su “aportación a la renovación de la ópera”.

En sendos mensajes remitidos a la familia del gestor teatral, don Juan Carlos y doña Sofía, al igual que los Príncipes, expresan sus condolencias por la pérdida de Mortier, al que califican de “gran director artístico”, han informado fuentes de la Casa del Rey.

También destacan en sus condolencias su talante innovador y sus aportaciones para la renovación del mundo operístico, de la que dio buena muestra durante su etapa al frente del coliseo madrileño.

Nacido en noviembre de 1943 en Gante, Gerard Mortier murió anoche en Bruselas, y su desaparición ha suscitado abundantes muestras de pésame en el ámbito artístico y también en el institucional.

La Familia Real conocía bien al que fue director artístico del Real, especialmente doña Sofía, gran aficionada a la ópera y que presenció algunas de las representaciones auspiciadas en Madrid por Mortier.

Poco meses después de ser nombrado responsable de la dirección artística del Real, la Reina recibió en el Palacio de la Zarzuela a Mortier, acompañado del presidente del Patronato de la Fundación Teatro Real, Gregorio Marañón.

Fue un 11 de mayo de 2010; doña Sofía se entrevistó con ambos para interesarse por sus proyectos y durante la entrevista Gerard Mortier le expuso las ideas que pretendía impulsar en la etapa que entonces se abría con su nombramiento.

Procedente de la Ópera Nacional de París, su apuesta era situar al Real entre los grandes teatros de la ópera de Europa, con producciones propias, nuevos públicos y obras del siglo XX.

Desde entonces, la Reina tuvo oportunidad de saludarle cada vez que acudía a alguno de las obras programadas por el Real.

Así ocurrió en septiembre de 2010, cuando Mortier inauguró su primera temporada con la ópera “Eugenio Onegin” de Tchaikovski, o en enero del año siguiente, para asistir a la ópera “Ifigenia en Tauride”, con Plácido Domingo, y en julio, ya fuera del recinto, para la monumental representación de la única ópera de Olivier Messiaen, “San Francisco de Asís“, en el Madrid Arena.