Prensa FundaMusical Bolívar

Tras el éxito de la Sinfónica Juvenil de Caracas, el maestro José Antonio Abreu anunció que el Festival Beethoven se celebrará tanto en Alemania como en Venezuela en el 2014. La actuación de los músicos venezolanos ha fortalecido los acuerdos de cooperación y el intercambio. Prueba de ello será el concierto de este martes, cuando el joven director Andrés Rivas estará al frente de una orquesta conformada por 300 músicos venezolanos y alemanes, quienes interpretarán la Sinfonía N° 5 de Beethoven

Festival Beethoven

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La Sinfónica Juvenil de Caracas cierra su gira europea en uno de los eventos culturales más importantes y de mayor tradición en el mundo: el Festival Beethoven, que se celebra en Bonn, Alemania, ciudad que prácticamente vive y respira la música de este gran genio de la música. Él éxito de la orquesta con su primer concierto, celebrado ayer en el teatro Beethovenhalle, fue de tal magnitud que terminó de estrechar los lazos de cooperación entre FundaMusical Bolívar y la iniciativa que sigue su ejemplo en Alemania llamada “Cada niño, un instrumento”.

Festival Beethoven

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Horas antes del concierto, en medio de un ambiente de júbilo, el maestro José Antonio Abreu – quien fuera padrino de dicho Festival en 2010 – anunció que para 2014 el encuentro se llevará a cabo entre Caracas y Bonn, iniciativa que comprende el intercambio de orquestas de ambas naciones, así como la consolidación de una orquesta binacional que tenga una programación contínua.

Festival Beethoven

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“Nuestra relación con El Sistema de Orquestas y Coros comenzó en 2004 y desde ese entonces, gracias a la presencia de las orquestas venezolanas en Alemania, el festival ha tomado un curso importante, porque ellas traen un significado que va más allá de lo artístico, traen un mensaje de hermandad, de solidaridad, de crecimiento humano, valores que Beethoven tenía siempre presentes”, expresó Ilona Schmiel, Directora del Festival.

“Estamos convencidos de que Beethoven es el mejor embajador para tender puentes con otras naciones; para él, el verdadero arte es singular, no se deja colocar en moldes; por eso los  principios de Beethoven se mantienen y cobran vigencia en El Sistema de Orquestas y Coros venezolano. Es por ello que en el festival tenemos una programación muy libre, donde las orquestas juveniles forman parte importante, y la Sinfónica Juvenil de Caracas está conformada por músicos muy jóvenes pero que tiene el nivel de una orquesta profesional lo que provocó un interés tremendo, tanto así, que las entradas se agotaron rapidísimo”, explicó Schmiel.

La orquesta venezolana, dirigida por el maestro Dietrich Paredes, deslumbró al público alemán con su interpretación de la Sinfonía N° 10 de Camille Saint-Saens, que generó una sonora ovación de 10 minutos. El maestro Pablo Castellanos tuvo una actuación destacada tocando el majestuoso órgano Kleis del Beethovenhalle, misma compañía que fabricó el gran órgano de la Sala Simón Bolívar del Centro de Acción Social por la Música.

Luego de un breve receso en el programa, vendría la difícil Sinfonía N° 10 de Dimitri Shostakovich. Cuando sonó la última nota, hubo una breve pausa porque la gente no podía creer cómo un grupo de músicos tan jóvenes  – la cuarta parte de la orquesta es menor de 18 años- podía interpretar en una forma tan precisa una obra tan compleja como ésta.

Los directivos del Museo Casa Natal de Beethoven estuvieron presentes en el concierto y mañana recibirán a los venezolanos para mostrarle el edificio que fuera hogar de uno de sus héroes de la música. Venezuela tiene un vínculo estrecho con este museo, ya que el maestro José Antonio Abreu y la pianista Teresa Carreño son los únicos venezolanos que aparecen como miembros honorarios de esta casa cultural; además, en el salón donde reposan manuscritos de Beethoven, los visitantes pueden observar una partitura adaptada para el Coro Manos Blancas de El Sistema, junto a un par de guantes blancos.

“Eigensinn” es el lema de la edición 2012 del Festival que en español significa “idea singular”, frase que según Ilona Schmiel, se adapta perfectamente al Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela porque “fue una idea que creció de un ideal noble, de sembrar valores y de rescatar a los niños y jóvenes a través de la música. Un fruto de esa idea lo tenemos hoy aquí en el festival: la Sinfónica Juvenil de Caracas, una orquesta con una energía y un entusiasmo contagiantes”.

Esa misma energía se puso de manifiesto con el repertorio latinoamericano. El Danzón de Arturo Márquez, el Malambo de Alberto Ginastera, el Tico tico de Zequinha de Abreu y el Mambo de Bernstein que tanto éxito tuvieron durante toda la gira, hicieron vibrar nuevamente al público alemán, que después se agrupó en el patio central de la sala para tratar de atajar una de las chaquetas que tienen el tricolor venezolano, y que los músicos de la orquestas obsequiaban. Así, muchos niños alemanes se fueron a sus casas vestidos con el amarillo, azul y rojo de la bandera de Venezuela.

La Sinfónica Juvenil de Caracas es una de las principales orquestas del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, cuyo órgano rector es la Fundación Musical Simón Bolívar – adscrita a la Presidencia de la República-. La gira europea que terminará este martes 2 de octubre, ha contado con los auspicios de la Alcaldía Bolivariana de Libertador.