Los efectos de la música han sido ampliamente estudiados, encontrando múltiples beneficios en los ámbitos mentales, emocionales y cognitivos, mostrando que en la escucha y mucho más la práctica de algún instrumento musical las personas logran mantener su atención por más tiempo, los niveles de memoria son más altos e incluso la capacidad auditiva es superior a quien no escucha música o quien no ejecuta un instrumento


Escrito por Fátima Fernández | Músicos de Alto Rendimiento | @musicosmar

Los beneficios de la música pueden hasta evidenciarse en el envejecimiento, estudios realizados en la Universidad de Northwestern EEUU. Afirma que tocar un instrumento con frecuencia a lo largo de la vida tiene in efecto positivo en el proceso de envejecimiento, los músicos tienen mayor capacidad sensorial, cognitiva y del lenguaje, funciones que con la edad van disminuyendo, convirtiéndose en una condición en la vejez.

Si bien es cierto que la práctica de un instrumento y el hecho de hacer música puede reducir la probabilidad de sufrir deterioro mental, así como los problemas relacionados con la audición en el adulto mayor (Frontiers in Human Neurocience), existen condiciones físicas que pueden verse afectadas.

El envejecimiento puede definirse como un proceso de deterioro que es la sumatoria de todos los cambios que se dan en el organismo que conducen a alteraciones funcionales, desde el ámbito fisiológico se evidencian en los sistemas nervioso, cardiovascular, respiratorio, metabólico, motriz, influyendo en las capacidades psicológicas del individuo; es por esta razón que merman las capacidades de resistencia, agilidad, coordinación, equilibrio, la flexibilidad, disminuye la velocidad de los movimientos y el aprendizaje motor, afectando la calidad de vida.

La profesión musical exigente, física, de altos niveles de perfección, de movilidad, agilidad coordinación, posturas especificas según la técnica del instrumento, pareciera que no se adapta a las condiciones de un adulto mayor, aunque las características de esta etapa de la vida pudieran influir directamente en la independencia, la movilidad, la resistencia en cuanto a tiempo en la práctica (conciertos, clases, ensayos, estudio) y por ende en el rendimiento al tocar un instrumento; este deterioro podría evitarse tomando las medidas necesarias con la finalidad de mantener las funciones físicas a beneficio de la ocupación.

Considerando que la vida profesional de un músico es de larga duración y que inicia desde muy temprana edad, al llegar a la tercera edad todo este proceso físico que viven los ejecutantes es acumulativo, es importante tomar en cuenta como una primera herramienta el ejercicio enfocado al trabajo del cuerpo en función del instrumento, para hacer perdurable en el tiempo dentro de la profesión musical.

Uno de los problemas más graves de las personas al llegar a la tercera edad es el sedentarismo, causal de muchas de las enfermedades musculoesqueléticas, cardiovasculares y respiratorias en esta fase del ciclo de la vida, y los músicos dentro de su actividad no escapan de esta condición por lo que la prevención es fundamental no solo en relación a enfermedades relacionadas con estos aspectos sino también en el retraso de los efectos del envejecimiento que puedan evidenciarse en la práctica.

La actividad física es vital a cualquier edad, pero también lo es pasados los 65 años, inclusive en personas de mayor edad, para ello deben considerarse varios elementos: la capacidad de movilidad y de resistencia física de la persona de acuerdo a la edad, las condiciones de salud en relación a enfermedades típicas de esta etapa (tensión arterial, cardiopatías, diabetes, respiratorias, osteoporosis, incontinencia, etc.) así como también deben tomarse en cuenta algunas precauciones respecto al desarrollo del entrenamiento físico como el tiempo, la intensidad y frecuencia en que se realiza.

¿Cómo debe entonces ser el entrenamiento de los músicos en la tercera edad?

Lo primero que habría que destacar es que la ejecución del instrumento implica de por si un ejercicio físico, sin embargo como en todas las edades debería existir una preparación corporal para la práctica, entonces parte del entrenamiento del adulto mayor depende de los buenos hábitos saludables adquiridos durante su vida ocupacional.

El calentamiento de la musculatura preparatorio para la ejecución del instrumento es básico para mejorar el funcionamiento de las articulaciones y músculos, sin embargo también debe existir una rutina de ejercicios que faciliten el mantenimiento de las funciones de todo el cuerpo, para ello son recomendadas actividades de tipo aeróbica, cardiovascular, de flexibilidad de resistencia moderada adaptables a las condiciones de la persona, del instrumento que practica y de sus necesidades particulares.

Un aspecto importante es que no se debe llegar a la fatiga, el entrenamiento no debe exceder el 70% de la frecuencia cardíaca máxima, relazándose durante al menos 30 minutos diarios, aumentar las oportunidades de realización del ejercicio con un menor tiempo de duración de la sesión es una alternativa válida para quienes  son mayores de los 65 años.

Los beneficios de la actividad física en el adulto mayor han sido estudiados evidenciados especialmente en el aumento de la sensación de bienestar general; sin embargo se ha determinado que ayuda a mantener un peso corporal adecuado, reduce el riesgo de desarrollar diversas patologías o alteraciones cardíacas, diabetes o  hipertensión, disminuye el estrés, el insomnio, fortalece el concepto de autoestima y de la imagen corporal, retrasa el deterioro cognitivo , así como disminuye el riesgo de desarrollar depresiones mejorando la salud física y psicológica de forma general.

Los cuidados de la salud en los músicos son claves fundamentales para la preservación la música como profesión, establecer hábitos adecuados y saludables en cada etapa de la vida forma parte de la visión preventiva necesaria para llegar a edades avanzadas con rendimiento.

Así mismo Músicos de Alto Rendimiento continúa generando alternativas para la salud de los músicos desde los más jóvenes hasta la tercera edad.


Fátima Fernández
Terapeuta ocupacional especializada en músicos
“Entrenando Músicos de Alto Rendimiento” musicosdealtorendimiento@gmail.com
Teléfono:04163470815