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La Escuela Nacional de Trombón crece vertiginosamente como todos los programas que forman parte de El Sistema.


Día a día se suman más y más jóvenes que forman parte de esta insigne Escuela tutelada por destacados maestros. Pero en 2015, 2016 y 2017 se han incorporado, paulatinamente, niños que en estos momentos son los integrantes más pequeños de la Escuela Nacional de Trombón y por ende de El Sistema. Se trata de niños con edades comprendidas entre los 3 y 8 años.


Es un logro, una inmensa responsabilidad, pero sobre todo una inmensa alegría para la Escuela Nacional de Trombón tener en sus manos el privilegio de formar a sus integrantes más pequeños, por esta razón deseamos invitarles al recital que ofrecerán este viernes 14 de julio, a las 3:00 pm en la Sala Fedora Alemán, del Centro Nacional de Acción Social por la Música.


Trabajar con niños de esas edades significa crearse nuevos retos, nuevas estructuras y sin duda, nuevas expectativas. En esas edades los niños dominan un alto porcentaje de la lengua con la que se comunican a diario entre ellos, con sus padres, sus maestros y con su entorno. Pero al iniciarse en la música deben aprender un nuevo lenguaje y ese es el gran trabajo que se ha hecho —entre otros, claro está— en la Escuela Nacional de Trombón.

Pero ese compromiso está muy lejos de lo que a diario llamamos trabajo. Plenamente se disfruta la enseñanza del mundo de la música a los niños que han comenzado a formar parte de nuestra Escuela. No es un secreto lo que ha simbolizado para el mundo la manera de enseñar a hacer música en El Sistema. Esto se evidencia en nuestro trabajo. Un niño toma un trombón y a las dos horas aprende —para prácticamente más nunca olvidar—  las partes de este instrumento, así como tampoco el docente y el padre olvidarán la cara de felicidad de los niños cuando escuchan su propio sonido al soplar por primera vez el trombón.

En todo este proceso la disciplina no puede ser una virtud casual en la vida de los músicos, tampoco lo ha sido en la de estos pequeños de la Escuela Nacional de Trombón. La disciplina comienza a ser en una forma de vida. Por ello el papel de los padres trasciende el —a veces no tan sencillo— acto de llevar o traer a los niños a clases. Los padres se convierten en la figura que, sin que sean músicos la mayoría de las veces, guía a sus hijos en sus casas. Impulsándolos a estudiar, a recordar la teoría, a escuchar las piezas que se están aprendiendo e incluso participando en las clases con los niños. En muchas oportunidades los padres han asistido, escuchado y aprendido un lenguaje quizás ignoto para ellos hasta ese entonces; hablarles de la clave de fa, de las partes del trombón, de las posiciones de las notas en dicho instrumento, constituye una experiencia insospechada pero, sin duda, enriquecedora y espléndida para todos.

Hoy los niños se han preparado para ofrecer un recital que será –así lo deseamos-  un inicio de muchos otros recitales. Con gran alegría ensayaron, practicaron y se divirtieron montando entre ellos, sus padres y su orgullosa profesora Melissa Sánchez, este concierto que reúne un poco la historia de estos dos años de aprendizaje en la Escuela Nacional de Trombón. Iniciarse en la música parece ser fácil porque estamos rodeados de ella constantemente, mantenerse dentro de ella tampoco es difícil solo se necesita la constancia, la perseverancia y el amor. Nuestros niños han demostrado tener todos esos requisitos y más, por eso estamos aquí: trombón en manos y un corazón lleno de energía para seguir trabajando y estudiando por ellos, por nosotros, por el país. No deje de asistir este viernes 14 de julio de este año a las 3:00 pm en la Sala Fedora Alemán del Centro Nacional de Acción Social por la Música a disfrutar de este fabuloso recital que ofrecerán los integrantes más pequeños de la Escuela Nacional de Trombón.