Por norma general el que un instrumentista toque mejor o mucho mejor que otro, suele estar directamente relacionado en que seguramente sigue una determinada estrategia, o bien porque su motivación es mayor o tal vez porque dentro de su día a día conserva o mantiene unos hábitos que le ayudan a progresar de manera eficiente. Dentro de mi blog, intento preparar mis post con antelación y programo qué es lo que voy a escribir para que vosotros, mis lectores saquéis provecho de ello.

Vía: www.javicolomer.com | Por Javier Colomer

Tengo mucha temática para compartir con vosotros y como decía, lo tengo todo programado y anotado en una larga lista de aspectos y artículos que voy a ir publicando de forma periódica y también constante. ¡Es mi promesa!

Pues bien, en estos días empecé a escribir un artículo muy interesante que se refería a la boquilla pero he decidido posponerlo para las próximas semanas. ¿Por qué? Pues porque estoy reorganizando mi lugar de trabajo con todo lo que ello conlleva, reubicar carpetas, material, libros, cosas inservibles, etc. y con todo este trajín, me topé con un post que yo mismo escribí para la motivación de mis propios alumnos, pero del año 1998, cuando los blogs no existían todavía. Lo que existían por aquella época en internet, eran páginas webs que eran sustancialmente distintas a las de hoy día. Ese post lo escribí para repartirlo en el curso escolar del año 1998-1999 para que todos los alumnos que estaban estudiando conmigo en ese momento se lo pudieran colocar en un papel bien visible en su casa, en su habitación de estudio o para que lo llevaran consigo entre sus libros y lo fueran leyendo durante todo el año.

En realidad sirvió de mucho, y como así fue, al encontrarlo en estos días he decidido compartirlo con todos vosotros una vez más.

En realidad fueron unos consejos o unos “tips” que Joe Alessi (archiconocido trombonista) ya había escrito con anterioridad y que yo mismo adapté a mis alumnos y al momento en el que nos encontrábamos, pero que leyéndolos de nuevo, son absolutamente actuales.

Aquí van:

1 -Lleva siempre contigo los siguientes elementos: Metrónomo, BERP o similar (para la práctica de la boquilla), un pequeño espejo para vigilar tu embocadura, lubricantes para tu instrumento, limpia boquillas, y hojas o libretas de música por si tienes que anotar cualquier cosa en el momento.

2 – Generalmente la vibración de los labios es el motor de los músicos de metal (brass). Realiza vibraciones todos los días, pero que sean lentas a modo de relax o descanso tanto antes como después de tocar tu instrumento.

3 – La práctica de la boquilla es esencial y fundamental para que tu sonido sea claro y centrado. Prueba a vibrar con tu boquilla al menos durante 2 o como mucho 3 minutos  antes de hacer sonar tu instrumento. Utiliza melodías conocidas para ti, para hacer más amena la práctica.

4 – Para un sonido bonito, cálido y con buen timbre, respira siempre amplia y profundamente. En el momento de soplar asegúrate de expulsar el aire lento y cálidamente.

5 – Asegúrate de afinar y hacer que tu entonación sea correcta mediante la producción de sonidos largos (notas largas). Intenta ejecutar tu sonido lo más estable posible. Imagínate tu sonido como un tren que viaja por un carril absolutamente recto y te ayudará a centrar el sonido de tu instrumento.

6 – Organiza tu sesión de práctica o estudio de manera coherente y lógica. Por ejemplo, empieza por los calentamientos siguiendo por aspectos técnicos, estudios, solos y conciertos y por último revisa los extractos que necesites para tu trabajo diario o para tus futuros concursos.

7 – La práctica de las escalas es de obligatoriedad diaria, por tanto, practícalas lentas, las semicorcheas que son las más complicadas para su ejecución rápida, realízalas mediante subdivisones para que la ejecución sea lo más exacta posible. Escucha cada nota y repite la que salió de forma incorrecta. De esta manera, aprenderás a limpiar las articulaciones.

8 – Cuando te enfrentes a un pasaje o fragmento complicado, te sugiero que dividas el pasaje en pequeñas porciones o fragmentos. Después de haber dividido el pasaje, intenta tocar el primer fragmento que sin errores pero lentamente (que no sean más de 4 compases). Después practica los próximos pasajes de la misma manera. Más adelante trabaja los fragmentos uniéndolos para que poco a poco consigas dar forma al total de lo que vas a resolver. Sigue trabajando de esta manera pero sin olvidar el uso del metrónomo.

9 – Para que tu práctica sea amena y divertida y al mismo tiempo de provecho, toca dúos, tríos, cuartetos con tu profesor y con tus compañeros. Si no tienes a nadie en ese momento, grábate a ti mismo una voz de un dúo y luego reproduce esa voz para tocar contigo mismo.