Il Sistema delle Orchestre e dei Cori Giovanili e Infantili in Italia, inspirado en nuestro Sistema de las Orquestas Juveniles e Infantiles se ha consolidado. Así lo hizo saber su presidente, Roberto Grossi, en su reciente visita a nuestro país acompañado de una delegación de músicos de diversas regiones italianas.

Roberto Grossi

Roberto Grossi

“Hemos hecho varias visitas de inspección a los núcleos, tuvimos diversas reuniones de proyectos específicos, hemos profundizado en las metodologías de enseñanza para los niños más pequeños, en definitiva fue un intercambio muy interesante. Nuestros músicos se llenaron de entusiasmo y nos queda el fortalecimiento y la gran convicción, que ya teníamos, de los innumerables beneficios que aporta El Sistema a los niños y jóvenes de escasos recursos. El hecho de que puedan tocar juntos, de  hacer una orquesta juntos, significa ofrecerles una casa espiritual, una comunidad, brindarles un sentido de pertenencia, más allá de que aprenden a ejecutar un instrumento musical. Volvemos a Italia fortalecidos, con conocimientos que trasladaremos a nuestra realidad, incluso a los que no tienen mucha necesidad”, expresó Grossi, quien además es profesor de gerencia en la Universidad de Firenze y en el Conservatorio de Roma, preside La Accademia delle Belle Arti de Roma, y es presidente fundador de Federculture, gran asociación cultural italiana.

El Sistema tiene tres años de creado en Italia. Actualmente tiene 49 núcleos y 5 experiencias de niños con discapacidades llamados Manos Blancas. “La primera semilla de El Sistema en Italia se sembró con un concierto de la Orquesta Simón Bolívar, con el entonces muy joven Gustavo Dudamel. En el concierto participaba también el maestro Claudio Abbado y fue un éxito rotundo. Conocí al maestro José Antonio Abreu y me surgió la inquietud de replicar este proyecto en Italia, porque la energía que transmitían los jóvenes de la orquesta evidenciaba la diferencia con respecto a tantas otras orquestas que hemos tenido en el auditorio. No sólo porque está integrada por jóvenes, sino por la energía, la fragilidad en algunos aspectos, esto dejó claro que para ellos no era solo un gesto musical y profesional, no era solo un gesto técnico, fue la expresión de sí mismos y, por tanto, fue una sensación genial, muy fuerte”, afirmó el académico romano.

En el siglo XVIII el gran compositor italiano Antonio Vivaldi tuvo la experiencia de acercar la música a todos los ciudadanos, con las huérfanas de Santa Maria Della Pietá, un proyecto que abrió el camino de la música, ya no solo para los salones de los ricos o los nobles. “La música era un modo de dar a las niñas una esperanza, porque eran niñas que habían sido abandonadas por la vida, no tenían ni papá ni mamá. Vivaldi dedicó más de 20 años a esta experiencia, dando un nuevo sentido y valor a la música: la música para los que no tienen nada. Puede ser una respuesta importante que va más allá de la propia música, se convierte en una respuesta que se adentra en el corazón e inmediatamente se convierte en la superación de la ansiedad, la superación de la soledad, la disolución de la ira, se derriten las sombras y la creación de una nueva luz, una luz en el corazón y en los ojos de estos niños. Esto es lo que queremos lograr”, sentenció Grossi.

El Sistema en Italia es el único en el mundo que ha adoptado con exactitud las mismas metodologías de formación, los mismos reglamentos y la misma modalidad organizacional de los núcleos que tiene el programa venezolano.

“Nuestro próximo objetivo, junto al maestro Abreu, es hacer una orquesta conjunta de Venezuela e Italia, dirigida por Gustavo Dudamel y por  Diego Matheus y hacer un concierto para el Papa, para dar un mensaje de paz mundial. Nos gustaría hacer esto en el ámbito de la presidencia italiana de la Unión Europea. Ese será el momento de reactivar la cultura en el centro de las políticas de desarrollo de la Unión Europea”, concluyó Grossi.