La directora de orquestas indicó que se debe de saber cuáles son las limitaciones y fortalezas del personal.


Vía: www.elfinanciero.com.mx | Por Juan Antonio Lara

El líder debe promover el trabajo en equipo y respetar la creatividad de los integrantes, dijo Alondra de la Parra, directora mexicana de orquestas a nivel internacional.

A ritmo de música, la primera mujer mexicana en dirigir la Orquesta de Nueva York cerró el Foro Mundial RH 2017 que organizó ERIAC Capital Humano.

“El líder tiene que pensar en varias cosas. Debe de promover el trabajo en equipo, respetar la creatividad individual de los integrantes de su equipo y cumplir una responsabilidad que es intransferible: hacer que la orquesta (o empresa) sea maravillosa. No puede decir el director: es que la orquesta era mala. Es su trabajo que la orquesta sea maravillosa”.

La directora mexicana expresó que el líder tiene que identificar los talentos de su equipo.

“Muchas veces, cuando la gente viene a un concierto, me dicen: es que parece que no haces nada, pero lo que ven es el resultado, ven la punta del iceberg, de toda una pirámide de trabajo, que involucra mucho más tiempo que nada más el concierto”.

Explicó que el 65 por ciento de su tiempo lo dedica a la preparación, después vienen los ensayos con el grupo y la conversación con los integrantes del equipo y luego el concierto, que es la punta de la pirámide.

“En el mundo empresarial, esta punta de la pirámide sería la venta”, expresó De la Parra.

La directora de orquestas a nivel internacional agregó que el director es el custodio de la misión, debe tener una visión de águila en la que se está viendo todo en la distancia.

“El director tiene que saber un poco de todo, conocer cuáles son las limitaciones, fortalezas, y capacidades de los integrantes de su equipo”, pero debe dejar hacer el trabajo a cada persona.

Expresó que el líder no debe quedarse en lo que salió mal, sino en cómo puede salir bien o mejor.

“En cualquier orquesta y empresa debe existir tres tipos de confianza: la del grupo entre sí, la del líder al grupo y del grupo al líder, y la del líder en sí mismo. Cuando las tres confianzas se dan, la magia sucede, y la confianza es la antítesis de la arrogancia”, dijo.