Escrito por Prensa FundaMusical Bolívar

La reconocida escuela de artes Longy Bard creará un modelo de educación musical y de las artes fundado en el criterio social que edifica a la red de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela

Leon Botstein

Leon Botstein

Sinfónica Juvenil de Caracas

Luego de un arduo trabajo de documentación sobre las bases que sustentan el Sistema Nacional de las Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, el maestro de origen suizo Leon Botstein confirmó la instrumentación de un postgrado en artes en los Estados Unidos, que permitirá renovar el propósito de quienes hacen música y les ayudará a desvestirse del individualismo común que viven muchas orquestas en otras partes del mundo.

El director y presidente del Bard College expresó su deseo de servir como orientador para la formación de profesores certificados, que puedan asumir la enseñanza de la música con carácter social y elevar la calidad de vida de muchos niños y sus familias que viven excluidos.   “El Sistema es muy reconocido en el mundo por el trabajo que se realiza con gente tan joven y por su carácter social a través de la música, pero lo que más sorprende es la calidad de sus ejecutantes. Un director puede medir la disciplina, cuando para el ensayo y los músicos empiezan a conversar. Esto se hace más caótico cuando los músicos son más jóvenes, diferente a lo que pude experimentar. Y puedo decir, sin reservas, que no hay una orquesta con las características de la Sinfónica Juvenil de Caracas en los Estados Unidos”, comentó Botstein luego de su primer ensayo con la OSJC.

También destacó el sentido de solidaridad de sus integrantes. Asegura que una característica común entre los músicos es que quieren ser solistas, tal como pasa con los bailarines. En cambio en las orquestas de El Sistema se vive el espíritu de la integración.

Conforme a su experiencia con otras orquestas Botstein considera que “generalmente los músicos aspiran estar delante del escenario y por este motivo, usualmente, no disfrutan su participación en grupo. Aquí, particularmente es sorprendente que el ego de cada individuo está subordinado al interés general del grupo. Solo he visto esas actitudes de pertenencia que tiene la OSJC, en orquestas como la filarmónica de Berlín y Viena, y la Sinfónica de Londres, tal vez porque en algunos casos los músicos son los dueños de la misma orquesta”, expresó.

Del mismo modo destacó el nivel de la calidad de la ejecución orquestal de los jóvenes venezolanos y su disposición para cambiar de repertorio. “Son capaces de hacer todo lo que se les pide. Para mí es asombroso”, expresó.

El drama de Leningrado

Este viernes la Orquesta Sinfónica Juvenil de Caracas asume el compromiso de recrear el drama humano que inspiró la Sinfonía No. 7, Leningrado, compuesta en 1941 por Dmitri Shostakóvich, bajo la batuta del maestro de origen suizo Leon Botstein.

Esta obra inspirada en la Segunda Guerra Mundial será recreada por la agrupación musical venezolana en la Sala Simón Bolívar del Centro de Acción Social por la Música, de Quebrada Honda. El repertorio incluye además la interpretación del Concierto para Piano y Orquesta No. 19,  de Wolfgang Amadeus Mozart, con la participación de la pianista venezolana, Natalie Valentín.

El maestro Leon Botstein exaltó las potencialidades de El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, creado por José Antonio Abreu y que perteneciente a la Fundación Musical Bolívar, adscrita al Ministerio del Poder Popular para el despacho de la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela. En sus  38 años de fundación sigue haciendo vivir el lema: “los niños y jóvenes venezolanos triunfan con la música”.