Vía: www.lasprovincias.es/CARMEN VELASCO | VALENCIA

Davide Livermore ejerce como director artístico del Palau de les Arts desde hace tres meses. Su nombramiento fue ratificado en una reunión de la comisión ejecutiva del patronato del coliseo celebrada el pasado 26 de enero. El regista turinés ejerce como máximo responsable del auditorio desde el primer día que aceptó el ofrecimiento de la Conselleria de Cultura. Él ha tomado el mando artístico del teatro pero no ha firmado el contrato definitivo. No lo ha suscrito porque todavía no está resuelto. Y aún tardará en hacerlo.

Atendiendo a las «recomendaciones de Intervención de la Generalitat», la consellera María José Català introdujo cambios en la gestión de Les Arts con el fin de diferenciar la parcela económica de la artística, modificaciones que obligan a reformar los estatutos del patronato, tal y como se aprobó a finales de enero. La bicefalia del coliseo se acordó tras la marcha de Helga Schmidt, aunque anteriormente Cultura ya había intentado tomar el mando del auditorio con la incorporación de Francisco Potenciano.

Que Livermore no acumule el poder de su antecesora es positivo para él, que públicamente al menos ha manifestado su agrado con que sólo se encargue de la cuestión artística, y también para la Generalitat, que confía en el regista italiano el futuro musical de Les Arts y en el funcionario de Torrent, la seguridad económica.

Livermore acepta sin reparos tener menos poder, pero también impone sus requisitos contractuales. Sus condiciones, aceptadas por Cultura, generan dudas que aún están por aclarar. En el contrato definitivo deberá quedar negro sobre blanco algunas cuestiones que ahora no están perfiladas. La primera hace referencia a su no exclusividad laboral con Les Arts. La carrera de Livermore no se ciñe solamente al coliseo valenciano. Él quiere mantener, aunque lo hará con menor intensidad, sus trabajos como director de escena en otros auditorios.

El último ejemplo de que el regista turinés continúa en activo más allá de Valencia es la representación de ‘Billy Budd’, que se representó de día 17 al 23 del pasado mes de abril en Teatro Carlo Felice de Génova. La pieza de Benjamin Britten sirvió para que la prensa italiana, como ‘La Republicca’ o ‘Genova Today’, se rindieran ante el buen hacer de Livermore con alabanzas, tal y como publicó LAS PROVINCIAS.

El intendente del Palau de les Arts ejerció de director de escena de ‘Billy Budd’ y este título ¿podría recalar en el coliseo valenciano? Desde la Conselleria de Cultura no ven, a priori, «ninguna incompatibilidad» en que recalen en el Reina Sofía títulos en los que ha participado Livermore, pero matizan que el contrato del director artístico aún no está redactado. Apuntan, desde el departamento de Català, la necesidad de que los teatros líricos colaboren en coproducciones y alquileres de títulos para abaratar títulos.

En el caso de ‘Billy Budd’, que es la pieza que Livermore ha desarrollado en Italia mientras ya ejerce de responsable artístico en Valencia, se escenifique en Les Arts, ¿cobraría Livermore por ejercer como director de escena al margen de sus atribuciones como intendente? Cultura tampoco despeja la duda. En principio, remarca, el contrato del sustituto de Schmidt es de director artístico-intendente de Les Arts, algo que incluye también las competencias del Centro de Perfeccionamiento Plácido Domingo.

Son cuestiones jurídicas que obligan a la Generalitat a buscar un contrato a medida. ¿Cuándo estará listo el documento? No hay fecha fijada. Cultura ha trasladado el cambio de estatutos del Patronato del Palau al pleno del Consell. Se aprobarán previsiblemente antes de las elecciones. Una vez resueltas las modificaciones estatutarias, se podrá redactar y firmar el contrato de Livermore, quien ya ha presentado el equipo artístico para los próximos años: Roberto Abbado y Fabio Biondi como directores musicales y al valenciano Ramón Tebar como director invitado. El regista, que cobrará 68.000 euros más dietas, tiene pendiente comunicar públicamente la temporada 2015-2016, que cuenta con la aprobación del patronato del coliseo.