Pro Música

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EL Festival Ruso, presenta su tercer concierto este Domingo 16 de febrero, a las 11a.m., en la Sala Mozart del Colegio Emil Friedman con el estreno en Venezuela de la Sonata para viola de Dmitry Shostakóvich y el Trío Patético para piano, clarinete y fagot del compositor Mikhail Glinka a cargo de Olga Tkachenko (viola), Mark Friedman (clarinete), Marcella Frías (fagot) y Andrés Roig (piano). La Colaboración es de Bs.100

Las entradas estarán a la venta en las Taquillas del Colegio Emil Friedman y a través de Pro Música por su mail: promusica@cantv.net o por el teléfono: 239.4761, 235.4113, Tel/Fax: 235.8153

La Tercera edición del Festival Ruso presenta su tercer concierto

La Tercera edición del Festival Ruso presenta su tercer concierto

Según el catedrático Juan Esteva Sagrera “La Sonata para piano y viola de Shostakóvich es un ejemplo de hasta qué punto la música del siglo xx es una aproximación a la tragedia humana más que un alegre divertimento

La Sonata para piano y viola, op. 147, es una de las cimas de la música de cámara del siglo XX y es también la revancha final del compositor contra los ideólogos del comunismo que condicionaron su obra, sobre todo la de mayor repercusión mediática, la sinfónica. La sonata empieza con la introducción en pizzicato de la viola, libérrima, sin ninguna atadura, un ejemplo del mejor Shostakóvich, el compositor de los cuartetos de cámara y de la obra para piano y cello. En esta obra, la última de su carrera, rinde homenaje a sus raíces y se cita a sí mismo y a sus compositores favoritos en el último movimiento, su despedida de la vida y de la música
Es una obra singular, totalmente libre e irrepetible, en la que un músico genial, oprimido durante décadas por la censura, se libera definitivamente de los compromisos y cautelas que le permitieron sobrevivir en un régimen incompatible con su música. Incluso sus obras de compromiso político son valiosas, aunque a veces resulten altisonantes, pero hay en su grandilocuencia unos elementos satíricos que no podían pasar inadvertidos para quienes escuchasen la obra con atención y fueran conscientes del dilema en que vivía Shostakóvich. En la Sonata para piano y viola, de gran pureza, penetra en las profundidades abismales de la música y de la existencia del hombre y es un ejemplo de hasta qué punto la música del siglo XX es una aproximación a la tragedia humana más que un alegre divertimento. Su libertad formal es absoluta y emana de ella una tristeza y un patetismo que a veces resulta casi insoportable. El minimalismo de esta obra permite que Shostakóvich consiga sus ambiciosos objetivos con muy pocas notas y con el uso magistral de las pausas. El lema de un conocido sello discográfico afirma que su música es la más bella del mundo después del silencio. La Sonata para piano y viola va más lejos y supera en musicalidad incluso al silencio.
El sardónico allegreto de esta pieza es la última broma de Shostakóvich, un momento de humor inevitablemente sombrío en las condiciones en que fue escrito. Su música realizó concesiones en las sinfonías, pero se mantuvo libre en las obras de cámara y en los movimientos sarcásticos y burlescos que abundan en todas sus obras, una especie de confesión que no se atrevía a plasmar de otro modo. En varias composiciones realizadas bajo presión política incluyó movimientos casi grotescos, para dejar clara la burla que su obra incluía. Lo hizo de nuevo y, por última vez, en la Sonata para piano y viola. Entre el primer y el último movimiento, tristísimos, surge la postrera broma de Shostakóvich, una alegría exagerada que no es tal, sino su parodia, y que aumenta la sensación de angustia y desolación de esta obra maestra.

Trío patético, en re menor

Fue escrito en 1832, bajo la impresión de un doble desfallecimiento, físico y sentimental. Glinka continuaba sufriendo crisis nerviosas, pese a los cuidados aportados por el Dr. Filippi, a la vez que se veía rechazado por una mujer casada. La obra, para piano, clarinete y fagot, fue estrenada en su formación original en Milán, en el otoño de 1833, por el compositor al piano y dos solistas de La Scala quienes exclamaron: «Ma questo e disperazione!» (.«¡Pero esto es desesperación!»). Tras su edición moscovita, en 1878, siempre bajo la dirección de Balakirev, se hizo una versión para piano, violín y violonchelo.

Integrado por cuatro movimientos relativamente breves, el Trío patético presenta la forma de una fantasía en un solo trazo; los tres primeros están prácticamente fundidos y constituyen un canto cíclico que oscila entre un patetismo doliente y un lirismo más interiorizado, con algún escape hacia la luz y la esperanza.

El Allegro introductorio está en estricta forma sonata, sin reprise. El tono enérgico de la exposición conduce directamente a una tensión lírica y al subrayado de un verdadero leitmotiv que servirá como «desdoblamiento» de la personalidad profunda del narrador, ora épica, ora patéticamente lírica.

El segundo movimiento es un scherzo Vivacissimo cuyos pasajes extremos aportan un sólido entramado a la obra, mientras que el episodio central (trío, meno mosso), confiado al fagot, se basa en una melodía ardiente y apasionada. El tercer movimiento, Largo, es un recuerdo de cantilena italiana que se toca en los diferentes registros dinámicos del clarinete, y que al ser tomado por el piano se colorea con los tintes sombríos del fagot. El piano se expresa a solo, una última vez, sobre el leitmotiv original. El final Allegro con spírito retoma los temas de los tres primeros movimientos, pero con una presentación deliberadamente falta de nervio, antes de que una coda altiva y virtuosística sirva un resumen majestuoso y de bella amplitud.

Olga Tkachenko

Olga Tkachenko

OLGA N. TKACHENKO (viola)

Nacida en Ucrania –Sevastopol, península de Crimea. Hizo sus estudios en educación Básica y Musical en la Escuela “Nicolay Rimsky Korsakoff” y  la Academia “Gnesin” en Moscú. Realizó estudios de perfeccionamiento de la viola con la profesora: Ludmíla Vernigora y el profesor Yuri Yurov, solistas de “I Virtuosi di Moscú profundizando en la pedagogía para Violín y Viola con el profesor: Simón Mikitiansky.
Llega a Venezuela en 1991 contratada por la Orquesta Filarmónica Nacional en Caracas-Venezuela hasta el año de 1993 donde gana por concurso su puesto como profesora ejecutante de la sociedad: ”Orquesta Sinfónica de Venezuela” y profesora en el colegio Emil Friedman, también ha sido solista invitada en Curazao con la orquesta de cámara de la localidad de Willemstaad, La Orquesta de cámara de la Academia Bach en San José de Costa Rica. Luego con la Orquesta Sinfónica de Cuba, Orquesta Sinfónica de Carabobo y la Orquesta Sinfónica de Aragua interpretó el solo para viola en la sinfonía ”Harold en Italia” de Héctor Berlioz, parte de viola solista en la obra “Don Quijote” de Richard Strauss y estrenó el concierto para viola y orquesta ”Fantasía Criolla” del compositor venezolano José Calabrese. Tkachenko es en la actualidad la viola solista de la Orquesta Sinfónica de Venezuela y Profesora ejecutante en la Orquesta Típica Nacional de Venezuela.

Mark Friedman

Mark Friedman

MARK FRIEDMAN (clarinete)

Nace en New York. Estudia en la Julliard School of Music y la Manhattan School of Music y participa por concurso en el Festival de Música en Tanglewood de la Sinfónica de Boston en 1976 y 1977. Fué primer clarinete
y solista de la New York Youth Symphony entre 1976-1980 e integrante de importantes orquestas de Nueva York y Nueva Jersey. Fueron sus maestros Lorrain Drager, Donald Lituchy, Peter Simenauer, David Weber, Pasquale Cordillo, León Russianoff, Mordechai Applebaum y Kalmen Opperman. Fue solista en el Concierto para Clarinete y Orquesta de Aaron Copland en el Carnegie Hall de New York en 1980 dirigido por el compositor. Llegó a Venezuela en 1981 como integrante de la Filarmónica de Caracas. Desde 1982 es primer clarinete solista de la Orquesta Sinfónica Venezuela y del Octeto Académico de Caracas. Es profesor de clarinete y música de cámara en el Instituto Universitario de Estudios Musicales (IUDEM) y el Conservatorio de Música Juan José Landaeta.  En marzo de 1987 realiza el recital de apertura del Primer Festival de Jóvenes Clarinetistas Venezolanos. Estrenó por primera vez en Venezuela el Tema y Variaciones en Do Mayor de G. Rossini, el doble concierto de Max Bruch para clarinete, viola y orquesta, el concierto Ebony de Stravinsky, el concierto de Jean Francaix, el Preludio, Fuga y Riffs de Leonard Bernstein y el Allegro en Si bemol mayor  de W.A. Mozart con el Cuarteto Friedman. En julio de 1993 dirigió y actuó como solista en un concierto sin precedentes en el Izcaragua Country Club con arreglos originales de los Big Bands de Benny Goodman y Artie Shaw entre otros, iniciando el movimiento del Big Band de la OSV y de todo el país. En 1995 asume la dirección artistica del Primer Festival Internacional de Música Lechería-El Morro con Arturo Sandoval y Eddie Daniels. Fué nombrado asesor musical de la nueva Orquesta Municipal Ciudad de Valencia. Su propio Big Band es conocido como uno de los mejores atracciones musicales de Venezuela.

Marcella Frias

Marcella Frias

MARCELLA FRÍAS (Fagot)

Nace en Caracas. Estudió con los maestros Filiberto Núñez y Omar Ascanio graduándose en el Conservatorio de Música Simón Bolívar. Perteneció a la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho (Asistente), Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela, Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, Orquesta Filarmónica Nacional (Asistente), Camerata Criolla del Ensamble Gurrufio (Fagot solista) y Camerata Renacentista de Caracas (Bajón Tenor). Ha recibido clases con los maestros John Miller, Günter Pfitzenmaier, Francis Pollet y George Sakakeeny y de fagot barroco con el maestro Alberto Grazzi. Ha actuado como solista junto a la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho, Orquesta Sinfónica “Simón Bolívar” y Orquesta Filarmónica Nacional. Estudió Letras en la Universidad Central de Venezuela y desde el 2010 es fagotista de la Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar.

Andrés Roig

Andrés Roig

ANDRÉS ROIG (piano)

Pianista cubano. Estudió en Cuba con Raúl Estevanell, Ignacio Pacheco y Stanislav Pochekin, en Venezuela con Judit Jaimes y Carlos Duarte, en Moscú con Vladimir Krainev. Ganó el Primer Premio del Concurso Nacional de Piano de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Fue Tercer Premio del Concurso Teresa Carreño de Venezuela y Primer Premio en el Concurso Internacional Art Livre de Sao Paulo. En 1999 fue vencedor del Concurso Frederic Chopin de Niterói, lo que le hizo merecedor de participar en el Festival Chopin del año 2000, realizado en la casa natal del compositor polaco en Zelazowa Wola.

Fuente: Juan Esteva Sagrera, Catedrático de la UB, Barcelona. España

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