Vía: www.correodelorinoco.gob.ve/ Texto: Várvara Rangel Hill / Foto: Jonathan Manzano

La orquesta debutó ayer en Caracas y dentro de un mes se presentará por primera vez en un escenario internacional, en el Teatro alla Scala, de Milán, con las batutas del joven venezolano Jesús Parra y el maestro italiano Riccardo Chailly

La Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela (SNIV) selección 40° aniversario del Sistema desbordó ayer su talento en el Centro Acción Social por la Música (Caspm), donde debutó con un concierto “histórico” en el que demostró la calidad del talento venezolano, ese con el que representará a la patria de Bolívar en el afamado Teatro alla Scala, a mediados del mes de agosto, como parte de la Expo Milán 2015.

El joven director de Jesús Parra inició el repertorio con las sutiles notas escritas por Ígor Stravinski en el Divertimento del ballet El beso del hada. Luego, el afamado Gustavo Dudamel tomó la batuta para guiar los cuatro movimientos de la Cuarta Sinfonía, de Piotr Ilich Tchaikovski.

En ambas interpretaciones, el público podía cerrar los ojos e imaginar o creer que la música era ejecutada por una orquesta profesional, con años de experiencia. No obstante, la escena mostraba a un conjunto de 207 niñas y niños, con edades que oscilan entre los 7 y 12 años de edad, que ejecutaban los instrumentos con entusiasmo, precisión y arropados por su chaqueta con tricolor patrio.

Cuando culminaron las notas de Stravinski y Tchaikovski, parecía que la Sala Simón Bolívar del Caspm se venía abajo por las ovaciones del público que copó el auditorio. Sin embargo, faltaba el final, con la interpretación de piezas que hacen más gozoso el encuentro entre la gente y la orquesta.

El maraquero Ángel Gabriel Martínez y los cuatristas Reinaldo Hernández y Ángel David Parra, hicieron sonar un popurrí de temas universales como Para Elisa o el Himno a la alegría, seguidos de tonadas criollas y hasta un pajarillo, todo, con los acordes de los instrumentos nacionales que aprendieron a tocar en el programa Alma llanera del Sistema. Esta introducción sirvió para que luego acompañaran a la SNIV en la interpretación de “Venezuela”, de Pablo Herrero y José Luis Armenteros, nuevamente bajo la dirección de Dudamel, que previamente disfrutó del trío criollo sentado entre los violines de la primera fila.

Para culminar este debut perfecto en Caracas, la SNIV imitó a las orquestas emblema del Sistema que han conquistado escenarios internacionales, con la ejecución del Mambo, escrito por Leonard Bernstein para West Side Story, y la coreografía de instrumentos.

Con el concierto, esta selección de la Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela demostró que tiene todo para cosechar éxitos en su presentación en Milán, donde será dirigida por Jesús Parra y el maestro italiano Riccardo Chailly, en el prestigioso escenario del Teatro alla Scala, según informó el batuta venezolano en una entrevista publicada recientemente en el Correo del Orinoco.

ÚNICA EN EL MUNDO

Cuándo el público no cesaba de ovacionar a las niñas y los niños de la SNIV, la orquesta comenzó a corear: ¡Abreu, Abreu, Abreu! Como para honrar al maestro fundador del Sistema, que no se perdió el concierto “histórico”.

“¡Qué hermoso día estamos viviendo hoy (ayer)! Y lo digo, como un miembro más, como un niño que fui de la Orquesta Nacional Infantil de Venezuela hace aproximadamente 20 años, cuando comenzamos a soñar con una vida a través de la música. Y aquí estamos, seguimos siendo los mismos niños”, expresó Dudamel en un discurso antes del concierto, en el que no escatimó elogios para José Antonio Abreu.

Según el director barquisimetano, en “la historia de la música, no se ha visto en el mundo una orquesta de esta edad, haciendo música, tocando el repertorio” que se escuchó durante casi dos horas en “un momento histórico para el Sistema”.

Dudamel recordó que el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles de Venezuela nació hace cuatro décadas con 11 muchachos y el sueño del maestro Abreu, “que vio todo esto y se convirtieron en estos niños”, luego de recorrer un camino de éxitos y de dificultades. Actualmente, un total de 700 mil niñas, niños y jóvenes forman parte del programa social.

“Estos niños que están aquí (en el escenario) no son el futuro, ellos son un presente, un presente palpable, artistas de sus comunidades al más alto nivel”, afirmó.

El también director de la Filarmónica de Los Ángeles, celebró que la SNIV representará al país “en el escenario de La Scala y además de eso, lo más hermoso es la manera en que ellos están construyendo país. Al fin y al cabo, esa es la esencia del Sistema”.

Dudamel alabó la labor de las y los docentes que en los últimos meses se han dedicado a pulir la técnica musical de las y los integrantes de la SNIV y especialmente, agradeció al maestro Abreu, que siempre los han instado a hacer su trabajo “al más alto nivel”.

“Recordemos este día, este día es historia en el mundo, en historia de la música, de la esperanza”, insistió.

El debut de la SNIV congregó a diversas personalidades como el titular de la cartera de Cultura, Reinaldo Iturriza; el director general del Instituto de Artes Escénicas y Musicales, José Jesús Gómez; el director ejecutivo de la Fundación Musical Simón Bolívar, Eduardo Méndez; el director de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, el maestro Rodolfo Saglimbeni; el director de Sinfónica Teresa Carreño, Christian Vásquez; el joven director Manuel Jurado, el maratonista Maickel Melamed, así como a reconocidos maestros del Sistema como Frank Di Polo y Gregory Carreño, entre otros.

En el público abundaban los familiares de las y los integrantes de la SNIV, que llegaron varias horas antes al concierto, desde diversas ciudades de Venezuela, para recibir a sus artistas con pancartas.

DE NORTE A SUR Y DE ESTE A OESTE

El concierto de ayer Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela en el Centro de Acción Social por la Música, fue el debut formal de la orquesta en Caracas, que en marzo pasado inició una gira de encuentros, seminarios y muestras musicales junto a agrupaciones locales del Sistema en prácticamente todo el territorio nacional.

La SNIV está formada por 207 niñas y niños de cada uno de los 24 estados de la patria de Bolívar.