Con dos conciertos en España concluyó el periplo que llevó a la SSBV por Escocia, Inglaterra y Holanda, donde dejó testimonio de su madurez artística y de cómo el Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela es un ejemplo para el mundo

Satisfechos por los logros alcanzados los músicos venezolano interpretaron en Madrid el Alma Llanera Foto: ©FundaMusical Bolívar

Satisfechos por los logros alcanzados los músicos venezolano interpretaron en Madrid el Alma Llanera Foto: ©FundaMusical Bolívar

El maestro Dudamel y la Sinfónica Simón Bolívar reciben en Madrid el aplauso final de su exitosa gira Europa 2012 Foto: ©FundaMusical Bolívar

El maestro Dudamel y la Sinfónica Simón Bolívar reciben en Madrid el aplauso final de su exitosa gira Europa 2012 Foto: ©FundaMusical Bolívar

En las calles de Madrid aún se tarareaba en griterío el himno sin letra de España, un día después del final de la Eurocopa. Mientras, en el Auditorio Nacional de España, decenas de venezolanos cantaban a coro desde las butacas: se trataba del Alma Llanera, canción nacional con la que el maestro Gustavo Dudamel y la Orquesta  Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela culminaron la Gira Europa 2012, que los llevó a Stirling (Escocia), Londres (Inglaterra), Ámsterdam (Holanda), Barcelona y Madrid (España).

Españoles y venezolanos colmaron el Auditorio Nacional de España en Madrid para ovacionar a la Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela. Foto: ©FundaMusical Bolívar

Españoles y venezolanos colmaron el Auditorio Nacional de España en Madrid para ovacionar a la Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela. Foto: ©FundaMusical Bolívar

Los músicos venezolanos despidieron la gira con un concierto en el que tocaron un  exigente programa: la Sinfonía N° 3 “Eroica”, de Beethoven, y la (señora) Sinfonía Alpina, de Richard Strauss. Un programa con el que demuestran que dejaron de ser una orquesta juvenil para convertirse en una orquesta adulta, con una visión de la música que ha madurado y que se sigue añejando tras el atril.

Con estas mismas obras Dudamel y la SSBV protagonizaron un concierto el pasado 30 de junio en Barcelona, y el 28 de junio en Ámsterdam, específicamente en el Concertgebouw, un escenario al que acude un público tradicional que está atento a mantener el legado de un escenario en el que han actuado los mejores músicos del mundo. El teatro se paró en pleno, incluyendo a los príncipes de Holanda.

La residencia de cuatro días en el Southbank Center de Londres fue no sólo una corta e intensa temporada de conciertos y recitales, sino también la muestra de cómo el Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, perteneciente a la Fundación Musical Simón Bolívar -adscrita a la Presidencia de la República-, se ha convertido en un modelo artístico y social para el mundo, al punto que, luego de que el Instituto de Educación de la Universidad de Londres le entregara al maestro José Antonio Abreu el Doctorado Honoris Causa, suscribirá un acuerdo de cooperación académica con la fundación venezolana. El propio Southbank Centre asumirá las riendas de El Sistema Europa, un proyecto que durante la visita de los venezolanos empezó a echar sus primeras raíces.

En Londres los músicos venezolanos también mostraron una América sonora a través de la interpretación de una obra como Rituales Amerindios, del compositor argentino Esteban Benzecry. Lo hicieron en un concierto dirigido por las nuevas promesas de la batuta venezolana -Joshua Dos Santos, Manuel Jurado y Jesús Parra-, cuyo programa estuvo enteramente dedicado al repertorio latinoamericano y venezolano. Los sonidos propios también dejaron su huella en conciertos protagonizados por el Ensamble de Percusión Atalaya, el Ensamble de Metales de Venezuela y el Cuarteto Simón Bolívar, los cuales revelaron el trabajo que hacen las orquestas de El Sistema en cuanto a música de cámara se refiere.

Por otro lado, lo que antecedió a Londres fue quizá el ejemplo más fehaciente de que El Sistema puede adaptarse a las realidades sociales de otros países. En la humilde comunidad de Raploch, Stirling (corazón de Escocia), 40 niños del Sistema Scotland (Big Noise), tocaron hombro con hombro con los músicos venezolanos en el Big Concert, evento con el que abrió la última y gran fase de celebración de las Olimpíadas Culturales Londres 2012. Que tocarán juntos, fue la más sublime metáfora del resultado positivo que ha traído consigo la implementación de El Sistema venezolano en una comunidad con alto índice de desempleo y desocupación juvenil.

Una vez más la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela deja en suelo foráneo un recuerdo imborrable, un tema de conversación sobre el futuro de la música, y avanza un peldaño más en pro de construir una sociedad con cultura de paz.

Prensa FundaMusical Bolívar