El mundo convertido en versos, versos transfigurados en sonidos que develan el silencio primigenio. Para Anna Ajmátova, amiga de D. Shostakovitch, la poesía y la música buscan afanosamente descubrir el mundo que nos hace.

Escuchemos entonces, aquello que convertido en sonido nos revela…

La Orquesta Sinfónica del Estado Mérida, bajo la dirección musical del Maestro Christophe Talmont, invitan para el próximo viernes 23, a las 7 de la noche, en los espacios del Aula Magna de la ilustre Universidad de Los Andes, al concierto que da inicio a la temporada 2015.

Para esta maravillosa noche, la OSEM junto al Mtro. Talmont tienen preparado un exquisito repertorio, empezando con la Obertura Festiva Op. 96 de Dmitri Shostakovich (1906-1975), escrita durante el otoño de 1947 en el marco del 30 aniversario de la Revolución de Octubre. Donde buscaba, en palabras del compositor “transmitir los sentimientos de un hombre que ha experimentado la dureza de los años de la guerra”. La obra, plena de fanfarrias brillantes es una de sus obras más famosas.

Seguidamente el Concierto para Violoncello y orquesta en Do mayor escrito por Franz Joseph Haydn (1732-1809) fue compuesto en 1761 o 1762 para Joseph Franz Weigl, violoncellista y compositor de la orquesta de Esterházy. Esta obra oculta durante muchos años fue descubierta por Oldrich Pulkert en 1961 y fue estrenada por Milos Sadlo en 1962. La obra estructurada en tres movimientos inicia con una introducción orquestal que da paso al solista, quien va mostrando su destreza técnica a través de la interpretación de notas a gran velocidad, terminando con una cadencia. En el segundo movimiento, el instrumento solista comienza con una nota larga mientras la sección de cuerdas evoca la melodía del movimiento anterior, finalizando también con una cadencia que explota la capacidad interpretativa del solista. Culmina el concierto con un final airoso donde el solista demuestra gran maestría técnica explorando todas las cuerdas y registros del instrumento. Esta hermosa obra estará majestuosamente interpretada por el Profesor Benjamín Marcha, quien se desempeña en la OSEM, como músico principal de la fila de cellos y quien cuenta con una destacada trayectoria artística de más de 15 años.

El profesor Benjamín Marchan fue integrante de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas en los años 1987-1989.
En Nueva York, se graduó en la Manhattan School of Music, donde obtuvo el diploma de Bachelor of Music -Licenciado en Música-. Siendo discípulo de David Geber. Se desempeñó como violoncello principal, asistente y tutti de la Manhattan School Symphony Orchestra y de la Manhattan School Philarmonia Orchestra.
Realizo estudios de postgrado en la New York University y en el Estudio del maestro Harvey Shapiro -profesor laureado de la Juilliard School of Music-.
Participa en cursos de dirección de orquesta de FundaMusical Simón Bolívar con los maestros Mario Benzecry en Barquisimeto y Ciudad Guayana – 2004, y Sung Kuak en Puerto La Cruz 2004 y Maracaibo – 2008, y en la Canford Summer School of Music en Sherborne-Inglaterra, durante el verano de 2005 con los Maestros George Hurst, Rodolfo Saglimbeni, Denise Ham y Robert Houlihan.
Se ha presentado como solista y director con la Orquesta Sinfónica del Estado Mérida y subido al pódium de la Orquesta Filarmónica Metropolitana de Anzoátegui, la Orquesta Sinfónica Municipal de Olavarria en la Provincia de Buenos Aires, Argentina y de la Orquesta Sinfónica de Carabobo. Fue director musical de la Banda Sinfónica del Estado Mérida.
Durante el año 2014, participo como director invitado en los conciertos pedagógicos desarrollados en diversas unidades educativas del Estado Mérida. Del mismo modo dirigió exitosamente su concierto de grado de la maestría en Dirección de Orquesta de la Universidad Simón Bolívar de Caracas, donde curso estudios bajo la guía del maestro Alfredo Rugeles.

Para culminar el concierto, nos deleitaremos con La Sinfonía No. 1 en Fa menor, Op. 10 compuesta por D. Shostakovich en 1926, fue estrenada por Nicolai Malko, director de la Filarmónica de Leningrado, el 12 de mayo de 1926. La obra posee cuatro movimientos e inicia con una introducción de manos de la trompeta y el fagot que da paso a una marcha dirigida por el clarinete. El segundo movimiento, un scherzo juguetón, comienza con una melodía del clarinete que luego se extiende al resto de la orquesta, apareciendo también en el piano. El tercer movimiento, de carácter lento y sereno, abre con un expresivo solo de oboe que rememora la marcha presente en el primer movimiento. Más adelante, el oboe trae otra melodía que evoca el Siegfried de Wagner de sonoridades fúnebres. Concluye la obra rememorando las melodías expuestas en los movimientos anteriores en conjunción con melodías nuevas que marcan grandes contrastes.

La invitación es para que nos acompañe el viernes 23 de enero, a las 7 pm. En los espacios del Aula Magna de la Universidad de Los Andes. ENTRADA LIBRE.