¿Los problemas posturales en los músicos pueden considerarse como una enfermedad ocupacional?

La relación de la salud con el trabajo en cualquiera que sea la ocupación, profesión, y cargo a desempeñar; se relaciona principalmente con el medio ambiente de trabajo, el cual define la calidad de vida laboral y por ende la condición de salud o enfermedad en una comunidad. También está determinada por la presencia de procesos peligrosos dados por la actividad, la ocurrencia de enfermedades y su agravamiento, o accidentes laborales.

musicos_webA partir de este criterio entra en acción la salud dentro de la ocupación como proceso vital, en la prevención y control tanto de accidentes como enfermedades ocupacionales dentro o fuera de su labor, enfatizando el reconocimiento de los agentes que pudieran ocasionar un peligro en su entorno biopsicosocial. (OMS y OIT 2006)

En el caso de los músicos existe muy poca información y atención en el ámbito de la salud y seguridad en el trabajo, esto puede deberse a que en el desarrollo artístico no se considera una ocupación que sugiera riesgos a quien la desempeña; por ser una actividad que proporciona recreación y relajación, asociada al equilibrio emocional y el bienestar, por lo que no se consideran dificultades o peligros dentro de la misma, no solo por la población en general sino por quienes ejercen la practica instrumental como profesión.

La música no es únicamente una forma de expresión artística si no también un trabajo, que como todas las profesiones requiere de estudio, especialización, y por ende tiene un peligro de exposición que debe ser detectado, analizado, evaluado, así como establecer un plan de prevención. En el capítulo XXXVIII del libro De Morbis Artificum Diatriva se exponen algunas enfermedades que afectan a cantores y otros profesionales del mismo género entre los cuales se cita a los flautistas y otros que tocan instrumentos de viento (B. Ramazzini, 1700) lo que indica que no es nuevo el tema de la posibilidad de que los artistas puedan sufrir alguna enfermedad directamente relacionada con su ocupación, sin embargo ha sido poco estudiado lo que hace que en la actualidad sea un gremio desprotegido en muchos casos en materia de salud y seguridad laboral.

Según J. Rosset 2000. “Está documentado que la constante demanda de perfección, los largos periodos de intensa práctica en posturas incómodas, la importante competencia, la inseguridad laboral y los niveles de angustia son condicionantes que ponen a los músicos en una clara situación de riesgo para el desarrollo de problemas médicos”.

El músico no solo trabaja en horas de conciertos, sino que a este trabajo se añaden los ensayos y practicas individuales en las cuales se realizan la repetición de las piezas que generan cierta cantidad de movimientos, esto hasta que el intérprete o su director estén satisfechos con el trabajo, influyendo también la dificultad del repertorio a tocar (A. Pellaniz, A. Pascual y F. De Mier, 2008), son entonces la hipermovilidad y la postura forzada elementos habituales dentro de la jornada laboral de un músico, unido a esto se presentan otras situaciones como la aplicación incorrecta de las técnicas, estancias prolongadas de pie o sentado en sillas no adecuadas, el trabajo nocturno, estrés y sobre carga, tomando en cuenta que la preparación para el ejercicio de esta profesión empieza desde la niñez.

La postura es quizás una de la características más particulares en la vida del músico, además de estar condicionada al instrumento, la mayoría de las veces va en contra de la naturaleza anatómica del cuerpo. Esto sumado a que durante largos períodos de tiempo el músico debe permanecer en posiciones incomodas; afectando por supuesto la calidad en la interpretación del ejecutante.
Los problemas posturales pueden iniciar con simples dolores de espalda que con el tiempo pueden agravarse, esto tiene su causa no solo en el mobiliario, el instrumento, y su técnica; sino también en los hábitos de cada músico en relación a su postura, tomando en cuenta sus condiciones físicas.

En la mayoría de los ejecutantes el índice de contracturas musculares en la espalda es muy alto, la prolongación de la contracción de un músculo de manera involuntaria puede llegar a convertirse en un dolor intenso que en definitiva cambia por completo el rendimiento en la práctica del instrumento. Todos los músicos pueden estar en riesgo algunos debido a que la posición técnica sugiere un esfuerzo de la musculatura como lo es el caso de instrumentistas de cuerda, sin embargo existe otro factor preponderante en las lesiones de origen postural que tienen que ver con el peso y traslado del instrumento como en los percusionistas, fagotistas, bajistas, cellistas, tubistas.

La postura técnica y su enorme carga física también predisponen a los ejecutantes al uso del cuerpo de manera asimétrica, es decir, que un hemicuerpo trabaja más que el otro, por lo que también pueden sufrir lesiones como algias de la columna (cervicalgia, dorsalgia y lumbalgia), escoliosis, deformaciones a nivel de la columna, hernias discales o protrusiones de discos intervertebrales, estas lesiones se originan especialmente por exceso de movilidad en posturas inadecuadas. Otra de las razones es el desconocimiento del cuerpo y la no conciencia que se tiene acerca del trabajo corporal que se realiza ante cualquiera que sea la actividad.

Las condiciones disergonomicas propias de la profesión musical es el principal factor de riesgo que además de generar lesiones; en el músico puede considerarse en una enfermedad profesional y cuando este es diagnosticado con alguna lesión que empeora durante la ejecución del instrumento, una particularidad de la profesión musical es la falta de conocimiento acerca de las medidas de seguridad y salud en la práctica de su instrumento, de la identificación de los riegos ocupacionales, y sus alternativas de prevención, que además de ser un derecho profesional es una manera de preservar la música como una ocupación.

En los músicos es sumamente necesario el trabajo del esquema el cuerpo, el fortalecimiento de los músculos posturales, y la adaptación de la técnica y el instrumento a la anatomía de cada ejecutante, promover la ergonomía dentro del medio ambiente en el cual se desempeñan y la economía del movimiento basado en la postura anatómica corporal; la educación postural es una de las alternativas terapéuticas más acertadas en la prevención de lesiones en los músicos no solo por su carácter informativo en relación a la anatomía del cuerpo, a su postura incluyendo a la técnica del instrumento como parte de ella, sino también en ese derecho de acuerdo con la seguridad y salud ocupacional de conocer sus riesgos, como mejorar sus condiciones ergonómicas así como la adaptación de cada uno de los recursos técnicos al cuerpo del ejecutante.

Como parte de la misión formadora de músicos de alto rendimiento, nace este nuevo taller enfocado a educar a los músicos en relación a su postura, que tiene que ver con cada instrumento, además desde una visón práctica orientarlos en cómo establecer cambios posturales en su ejecución instrumental, incluyendo estos términos de seguridad y salud ocupacional asociado a la profesión musical.