En la recién inaugurada sala, en la capital francesa, la emblemática orquesta de El Sistema cerró su primera gira del 2015. Los dos últimos conciertos, el sábado 24 y domingo 25, confirmaron que los venezolanos tienen un público que les quiere y les sigue

Prensa FundaMusical Simón Bolívar

Los dos últimos conciertos de la Gira Europa 2015 de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela y su director, Gustavo Dudamel, reconfirmaron el sitial de honor que ocupa la emblemática orquesta de El Sistema en el circuito mundial de la música. Este sábado 24 y domingo 25, la recién inaugurada Gran Sala de la Philarmonie, enclavada en la Cité de la Musique de París, recibió a los músicos venezolanos, quienes se ganaron sendas ovaciones de pie de parte de las 4.800 personas que asistieron los dos días.
Orquesta Sinfónica Simón Bolívar París 2015 2

Orquesta Sinfónica Simín Bolívar París 2015 3

Gustavo Dudamel París 2015
En un escenario de generosas dimensiones, la numerosa plantilla de músicos de la OSSBV lució en toda su plenitud y belleza. La espléndida acústica contribuyó a realzar, aún más, el sonido profundo que emanó de cada fila de instrumentos. Los espíritus siempre juveniles de los músicos venezolanos estuvieron cobijados por las grandes nubes del techo y los sinuosos balcones colgantes diseñados por Jean Nouvel (“enfant terrible” de la arquitectura en los años 70).

Los dos programas musicales de esta gira (aplaudidos por más de 24 mil personas que compraron sus tickets con anticipación y colmaron los aforos de las 7 salas donde se presentó la OSSBV), fueron ejecutados igualmente para el debut en la Philarmonie. El sábado 25, la Quinta de Beethoven se escuchó y sintió cercana, íntima. La interpretación mostró el virtuosismo de algunos solistas, entre otros de Elly Saúl Guerrero (oboe), Katherine Rivas (flauta), Gaudí Sánchez (trompeta), Reynaldo Albornoz (corno) y Mariacelli Navarro (piccolo), a quienes el público premió con bravos.

Luego del intermedio, Dudamel y la OSSBV volvieron a la carga: saben lo poderoso que es hacer música en colectivo. Como un tren indetenible, que va en una sola dirección, ofrecieron cinco fragmentos de El Anillo del Nibelungo, de Wagner, que también dejó brillar con luz propia, entre otros, a Daniel Graterol (corno) y las cuatro arpas: Annette León, Galaxia Zambrano, Rodolfo Sarabia y Adel Solórzano; también a Leswi Pantoja (tuba) y Ramón Granda (tímpani). Esa noche cerró con más Wagner: el Preludio de Tristán e Isolda, parte final de un concierto que fue disfrutado, además, por miles de televidentes, con transmisión en vivo y directo, y por Internet.

Una vigorosa versión de las Tres versiones sinfónicas, de Orbón, abrió el programa del domingo 25. El xilofonista, Jesús Pérez, y el maestro Pablo Castellanos, en la celesta, se robaron elogios y aplausos. La Quinta Sinfonía de Mahler provocó el clímax del programa de despedida y le reportó encendidos aplausos a Tomás Medina (trompeta), Galaxia Zambrano (arpa), Pedro Carrero (trombón), Félix Mendoza (tímpani), Edgar Calderón y Aimón Mata (violonchelo), Ismel Campos (viola), Daniel Graterol (corno obligatto), Alexis Angulo (flauta) y, por supuesto, al concertino de la OSBBV, Alejandro Carreño. El hasta luego para el público francés fueron las notas del Alma Llanera, de Pedro Elías Gutiérrez.

Al despedir a los músicos venezolanos, Bayle Laurent, presidente de la Philarmonie, dijo: “Estamos felices de que Gustavo y la Simón Bolívar hayan aceptado venir a tocar en esta etapa inaugural de la Philarmonie. El Sistema es un símbolo muy importante en Europa y en Francia, donde estamos tratando de hacer algo semejante a ese gran modelo de los venezolanos. Gustavo viene de la generación que entiende lo importante que es incluir a la gente, y, como lo está haciendo en sus repertorios, la música de varios estilos y géneros. Es lo que queremos hacer nosotros aquí”.

Gustavo Dudamel dirigió unas palabras a sus músicos, como balance y felicitación por el éxito de la gira. “Siento mucho orgullo y amor único porque hemos crecido juntos, y esto es un regalo de la vida. En colectivo el amor es muy poderoso. Así que brindemos ese amor a los que vienen a escucharnos. Y, como nos ha enseñado el maestro Abreu, sigamos luchando con más convicción y fuerza”, dijo.

A su regreso a Venezuela, los músicos de la OSSBV y su director, Gustavo Dudamel, tienen programados varios conciertos para rendir honor a las cuatro décadas de trabajo del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, perteneciente a la adscrita al Ministerio del Poder Popular del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.