Vía: www.ideal.es | REGINA SOTORRÍO | GRANADA

DANIEL BARENBOIM , director de orquesta
El prestigioso músico dirige en Granada un taller orquestal, hoy se presenta el documental ‘Selves and Others’ y mañana dirigirá a la West-Eastern Divan en el Auditorio Falla

Daniel Barenboim confiesa que está «muy contento» de pasar unos días en Andalucía, donde tiene casa desde hace más de 30 años «entre Málaga y Cádiz». El prestigioso director argentino-israelí se reunirá con los jóvenes músicos de la West-Eastern Divan en un taller en Granada, para levantar después la batuta frente a ellos en el auditorio Manuel de Falla. La orquesta, que forma parte de la Fundación andaluza Barenboim-Said, es uno de sus proyectos más ilusionantes, un ejemplo de que la convivencia entre árabes, judíos y también españoles es posible.

En este contexto, hoy martes 27 de octubre a las 19:00 horas tendrá lugar la proyección del documental Selves and Others (‘Los mismos y otros’) en colaboración con la Fundación Euroárabe de Altos Estudios. Este documental, grabado poco antes del fallecimiento de Edward Said, ofrece una visión de sus últimas reflexiones. Tras la proyección, tendrá lugar una charla-coloquio con su viuda, Mariam Said y Bernardino León, representante especial del secretario general de la ONU para Libia

De nuevo se reúne con los más jóvenes en la West-Eastern Divan. Imagino que la experiencia es totalmente diferente a cuando dirige a la Orquesta Estatal de Berlín.
No, todo lo contrario. La West-Eastern Divan ya se ha convertido en una gran orquesta y yo siempre les he tratado como tal. Es como los padres, nunca lo hacen bien. O siguen tratando a los niños demasiado tiempo como bebés y no les dan responsabilidades; o los toman como adultos demasiado pequeños y eso implica alguna presión. Pero yo prefiero lo segundo. Y es así como soy con el Divan. Les he tratado desde el principio como una orquesta que lo puede todo, para empujarlos y llegar a conseguir todo.

¿Se permite estar más relajado o la juventud requiere de más atención?
No, en la música somos todos iguales. Jóvenes, viejos, hombres, mujeres, inteligentes, estúpidos… todos.

Pero seguro que le rejuvenece ese contacto.
Eso sí, es una maravilla. Y se convirtió en un mito en el mundo. Estoy muy feliz de que sea así y de que eso sea parte también de Andalucía.

Porque, ¿qué ha cambiado desde la creación de la orquesta?
La orquesta se ha convertido en una de las más grandes del mundo, y lo digo con toda falta de modestia. Pero además, es la unión de personas de los países de Oriente Medio, una zona del mundo donde ninguno quiere nada con el otro. Estamos en una situación muy difícil, muy tensa y muy cruel. Y aquí hay gente que justamente viene para hacer música con el otro.

Precisamente, este nuevo taller llega en un momento muy delicado, muchos hablan de una tercera intifada. ¿Cómo vive esta situación?
Con pena, pero lamentablemente ya tenemos experiencias en momentos difíciles. Y al final la gente se olvida de que un día, lamentablemente mucho más tarde de lo que tantos de nosotros deseamos, se va a tener que resolver eso políticamente. Y como sea, en un estado, en dos estados… pero una cosa está clara: ni los unos ni los otros van a desaparecer. Hoy, todos los que están con tanta beligerancia, piensan que se van a despertar mañana y el otro no va a estar más ahí. Es lo que los israelíes piensan de los palestinos, y los palestinos de los israelíes. Pero eso no va a suceder, así que hay que prepararse para ese día y hay que tener la curiosidad de querer conocer al otro.

¿Confía entonces en que verá ese momento?
Alguna solución va a tener que haber, ya está durando demasiado, ya se derrumba demasiada sangre y hay demasiado sufrimiento. Algún día tiene que parar, como paran todas las guerras que duran muchos años.

No pierde la esperanza.
La esperanza sí, porque ya es mucho tiempo, pero por lógica un día se tendrá que terminar todo eso.

¿Son los ciudadanos los que pagan aquí la ineficacia de los políticos o es culpa de todos?
Es culpa de todos, pero una parte grande de la responsabilidad tiene que caer sobre los hombros de Israel. Israel ya existe como Estado desde 1948, estamos llegando a los 70 años. Y los palestinos todavía no tienen un Estado, no tienen independencia, siguen siendo ocupados… Por lo tanto, es el que ocupa el que tiene más responsabilidad. Pero ya no tiene sentido hablar de quién tiene la culpa, hay que volver a que todos sientan una necesidad por resolver la situación, y eso no existe ahora.

Por decir cosas así, ha sido muy criticado por los mismos israelíes…
Por ambas partes. Por eso estoy tranquilo. Algo debo estar haciendo bien porque tengo tanto admiración como críticas de ambas partes.

¿Qué le diría a quienes no entienden que defienda a unos y otros?
Que ambos pueblos tienen derechos de existir y de vivir ahí.

Mencionaba antes la falta de modestia. ¿La modestia no es buena compañera de un director?
La modestia sirve, pero hay que tener el coraje de avanzar. Cuando uno sale al escenario para tocar un recital de piano, como yo hago desde que tengo 7 años, eso es una falta de modestia. Es decir «yo hago algo que os va a interesar». Ahora, hay que tener modestia con la música, con los seres humanos… Pero a veces se confunde con falta de coraje, de ambición. Y sin ambición tampoco se hace nada en la vida. Lo que pasa es que la ambición tiene que estar un 10% por debajo del talento. Si tienes más ambición que talento, te vuelves arrogante.

Y cuando alguien, como usted, llega a un nivel el que se reciben constantes elogios al trabajo, ¿cómo se controla eso?
La música es un gran aliado, porque cada día se aprende. La música es efímera. Hoy sé más de lo que sabía ayer, pero me pongo a tocar lo que toqué ayer y empiezo de cero. Y eso es una buena escuela para la actitud en la vida.

Convivencia

¿Qué consigue la música que no logra la política?
La música no se puede utilizar para otras cosas. Con esta idea del Divan me halagaron mucho diciendo que era una orquesta para la paz, pero no es así. La paz necesita otra cosa, necesita justicia para los palestinos y seguridad para Israel. La música es un fin en sí mismo.

Pero no deja de ser un ejemplo de que es posible convivir.
Eso sí, es verdad.

Sobre el drama de los refugiados sirios, ¿cree que Europa actúa correctamente?
Yo creo que el drama de los refugiados sirios es mundial, no es solo europeo. ¡Claro que la gente viene a Europa porque está más cerca! Pero por ejemplo, mi país natal, Argentina, fue siempre un país acogedor. Mis tatarabuelos fueron a finales del siglo XIX, eran judíos perseguidos en Rusia. Argentina tendría que dar también ahora un paso importante hacia los refugiados sirios. Es el momento de que salga de su aislamiento en el mundo y se vuelva actor principal. Europa sola no puede solucionar esto.

Cuando mira atrás en su trayectoria, ¿siente que ya ha hecho todo?
Yo solo empiezo ahora. Que Dios me dé buena salud, que yo tengo muchas ideas.