Bajo la dirección de su titular Marco Parisotto se llevó a cabo el pasado jueves 22 de febrero la primera de dos presentaciones del cuarto programa de la primera temporada 2018 de la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ), en la que se interpretó la Sinfonía núm. 5 en do sostenido menor.

La quinta de Mahler es conocida, particularmente, por su dificultad técnica al momento de ser interpretada, por lo que, para muchos, esta era una prueba de fuego para una orquesta que en los últimos años ha avanzado muchísimo técnicamente, y que los críticos nacionales la han llegado a considerar la mejor de México.

Estrenada el 18 de octubre de 1904 en Colonia, Alemania, la quinta sinfonía de Mahler cuenta con uno de los Adagiettos más famosos y hermosos jamás compuestos, mismo que fue interpretado con soltura por todos los músicos de la OFJ.

Particular mención merece el titular de la trompeta, Joao Vilao, que lució en el primer movimiento, y a todos los integrantes de la sección de cornos, cuya labor fue espectacular. Así mismo, la arpista, Caroline Bembia tuvo una ejecución magnífica.

Un concierto espectacular con la música de Mahler, compositor que próximamente seguirá presente en la cartelera de la OFJ, y de quien, hace unos meses, ya habían presentado su segunda sinfonía, Resurrección.

Un concierto espectacular con la música de Mahler, compositor que próximamente seguirá presente en la cartelera de la OFJ, y de quien, hace unos meses, ya habían presentado su segunda sinfonía, Resurrección.

Si aun no has ido a ver a la OFJ, te invito a que te des un chapuzón en este interesante mundo. No, no es para viejitos; no, no es particularmente caro; y sí, sí vas a pasar un buen rato.

El quinto programa de la primera temporada 2018 de la Orquesta Filarmónica de Jalisco, que llevará el título, Tchaikovsky: serenidad y conmoción, se llevará a cabo los días jueves 8 de marzo a las 20:30 horas y domingo 11 de marzo a las 12:30 horas en el Teatro Degollado. En dichas ocasiones, se presentará la Serenata para cuerdas en do mayor, op. 48 y la Sinfonía núm. 6 en si menor, op. 74, ambas de Tchaikovsky.