Ha publicado un comunicado en el que se compromete a encargar una investigación externa sobre las acusaciones de acoso sexual realizadas por ocho mujeres anónimas y la cantante Patricia Wulf

Vía: www.elconfidencial.com | Por EVA CATALÁN. LOS ÁNGELES

En el mundo, Plácido Domingo es uno de los cantantes de ópera más exitosos y famosos de la historia, con una carrera de más de cinco décadas y un récord de más de 151 papeles a sus espaldas. Pero en Los Ángeles, el maestro Domingo es algo más: es, sencillamente, sinónimo de ópera. LA Opera, la ópera de Los Ángeles, se fundó en los ochenta gracias al impulso del entonces emergente tenor, que pasó a ser su consejero artístico, después su director artístico para finalmente asumir la dirección general en 2003. La ópera de Los Ángeles no se entiende sin Domingo.

LA Opera ha tardado un par de horas en publicar un comunicado como respuesta a la exclusiva de Associated Press publicada este lunes por la noche. En ella se dibuja un espeluznante y detallado retrato de un Plácido Domingo acosador sexual que perseguía tenazmente a cantantes o bailarinas principiantes para tener relaciones amorosas y sexuales. Alrededor de las 11 de la mañana del martes hora local, la compañía ha anunciado que las acusaciones (realizadas a AP por ocho mujeres anónimas y la mezzosoprano Patricia Wulf, y que abarcan un periodo de tiempo de más de 20 años entre los ochenta y los primeros 2000) serán investigadas por un equipo externo a la LA Opera, “de acuerdo con nuestra política de recursos humanos y nuestras regulaciones”.

“Creemos que todos los empleados y artistas deben ser tratados de manera respetuosa y sentirse seguros dentro del ambiente de trabajo”, afirma el comunicado, firmado por la directora de Relaciones Públicas,Vanessa Flores-Wait. “Plácido Domingo ha sido una fuerza creativa dinámica en la vida de la LA Opera y la cultura artística de Los Ángeles durante más de tres décadas. No obstante, estamos decididos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para fomentar un ambiente profesional colaborativo donde todos nuestros empleados se sientan cómodos, valorados y respetados de manera igualitaria”.


De momento, un paréntesis de espera mientras se decide el futuro tanto de la institución como de su director. LA Opera necesita a Domingo más de lo que Domingo necesita a LA Opera, pero hará falta un balance de daños para saber si su figura, como otras afectadas de lleno por el #MeToo, pasará a ser tan tóxica que sea mejor prescindir de ella.


La fuerza que creó LA Opera

El pasado noviembre de 2017, Domingo cumplía con una gala homenaje un aniversario especial: el de los 50 años desde que actuó en Los Ángeles por primera vez. En esa gala homenaje, quedó claro que, entre los aficionados a la ópera locales, había un antes y un después de su paso por Los Ángeles. El alcalde de la ciudad, Eric Garcetti, otorgó a Domingo una placa de reconocimiento por su labor y lo conminó, solamente medio en broma, a participar en una hipotética ceremonia de inauguración de unas Olimpiadas angelinas en 2028.

LA Opera no es la Scala ni el MET, pero todos los allí reunidos coincidían: gracias a Domingo, existe una compañía de ópera del más alto nivel. Domingo también le debe mucho a Los Ángeles porque aquí, relativamente lejos de las constricciones de la tradición, es donde ha puesto en marcha sus proyectos más queridos y ha podido ejercer como algo más que un cantante. Por ejemplo, se ha convertido casi en un experimentado director de orquesta, dirigiendo en persona 18 de las producciones que la compañía ha traído al escenario del Dorothy Chandler Pavilion.

LA Opera mantiene una apretada agenda de actuaciones, con algunas figuras mundiales como Javier Camarena o Nino Machaidze, y siempre al menos una producción con la intervención del maestro en persona (el año pasado, cantó por primera vez el papel protagonista en ‘El gato montés’, en la primera producción en español de la obra de Manuel Penella en EEUU, y el papel número 151 del barítono/tenor). A las temporadas de ópera se suma un departamento de educación y participación comunitaria, que pone en marcha proyectos como la colaboración con el Instituto de Mariachis en su programa anual de actuaciones de zarzuela española, una producción de ópera popular anual en la catedral de Los Ángeles y numerosos programas para niños y adolescentes.

El compromiso de Domingo con la ópera en Los Ángeles es indiscutible, y lo más probable es que en el consejo directivo de la institución (que se mantiene con sustanciosas donaciones de los filántropos ricos locales, para quienes el prestigio de Domingo era un gancho indiscutible) haya ahora mismo mucha preocupación por el futuro inmediato. Marc Stern, presidente de la junta directiva de la ópera de Los Angeles, es un abogado millonario de Malibú, presidente del fondo de inversión TWC Inc e importante donante para la campaña republicana.

Aparte del compromiso de investigar las acusaciones por parte de la LA Opera, ninguna otra figura del mundo de la música o cercana al cantante ha hecho declaraciones de momento. 

Solamente el propio Domingo respondía con un comunicado escrito en el que, lejos de rechazar de plano las cosas que se cuentan en el reportaje, alegaba ciertas “inexactitudes” y lamentaba su comportamiento como el producto de otras “normas y estándares”. El barítono tenía prevista una actuación en septiembre con la Orquesta de Filadelfia y otra en octubre en la Ópera de San Francisco que ya han sido canceladas.

Precisamente con motivo de su 50 aniversario en Los Ángeles, Domingo compartía en una entrevista en el ‘LA Times’ sus planes para la LA Opera: “Quiero convencer a los más grandes de venir a actuar aquí: quiero que Gustavo Dudamel (actual director de la LA Phil, cuya sede es vecina de la LA Opera) repita con nosotros, quiero conseguir traer a Esa-Pekka Salonen, a Zubin Mehta”. También afirmaba estar a punto de comenzar las obras de renovación del Dorothy Chandler Pavilion y hacer más por la comunidad latina de Los Ángeles. Parecía dispuesto a no retirarse jamás, a morir en el escenario o entre bambalinas, preparando alguna producción. Tras esta bomba de Associated Press, es seguro que se verá obligado a cambiar de planes.