Prensa FundaMusical Bolívar

La retadora y simbólica obra del genio alemán será ejecutada por talento regional bajo la batuta del también margariteño, José Ángel Salazar. La cita es este domingo 6 de abril en el salón Bicentenario del Hotel Venetur Margarita. La entrada es libre
José Ángel Salazar

José Ángel Salazar

Uno de los íconos de la música académica llegará por primera vez a la isla de Margarita. La Sinfonía nº 9 en re menor de Ludwig Van Beethoven será interpretada por talento sinfónico y coral del estado Nueva Esparta, en una comunión musical que será liderada por el joven director José Ángel Salazar, y que tendrá lugar este domingo 6 de abril, a las 7:00 p.m., en el salón Bicentenario del Hotel Venetur Margarita.

El Sistema, a través de la Orquesta Regional Juvenil del estado Nueva Esparta, se une con esta obra a la Orquesta Sinfónica del estado, así como con la Coral UENSA; la Cantoría Augusto Fermín; la Coral Femenina Fundación República Insular y la Coral Guamache Insular (Seniat), en una producción artística que subirá al escenario a 150 músicos. La confección artística recayó sobre los hombros de quien ha sido catalogado como el director de orquesta más joven del mundo, el margariteño José Ángel Salazar, quien hoy cuenta con 16 años de edad.

“Es muy bonito unir a gran parte de los que hacemos cultura en el estado a través de esta iniciativa que nació cuando me encontraba trabajando esta sinfonía con mi maestro Gregory Carreño y la orquesta del estado Miranda. En ese momento me pregunté por qué no hacerla en la isla si tenemos a nuestra orquesta. Luego los coros del estado se comprometieron a sacar el proyecto adelante y haberlo concretado me llena de mucho orgullo porque prácticamente todos los músicos somos de aquí”, explicó Salazar, quien se desempeña -a la par de sus estudios de bachillerato- como director titular de la Orquesta Juvenil del estado Nueva Esparta.

Esta gran obra, conocida también como “Coral”, es la última sinfonía completa del compositor alemán y fue culminada a principios de 1824. Se estrenó ese mismo año, el 7 de mayo, en el Teatro de la Corte Imperial y Real de Viena a sala llena. Nadie quiso perderse lo que se convertiría en la última aparición pública del genio Beethoven antes de su muerte. A través del tiempo, la Novena se ha erigido como una trascendental creación sinfónica, así como en un símbolo de la libertad.

“La vida de Beethoven es trascendental en el mundo de la música porque marcó la transición entre dos grandes períodos: el clásico y el romántico. En particular esta sinfonía es una lucha de los sentimientos que deben predominar sobre la humanidad: la lucha interna que tiene el hombre sobre el predominio de su destino; la melancolía que puede sentir sobre eso y el sentimiento de recogimiento que puede haber al final; cómo apartarlo para llegar a la alegría, a la unión y a la paz. Es toda una historia contada a través de la música, que nos da un pedacito de los caminos que quizás puede pisar una mente y un alma humana”, describió la adolescente batuta.