Hijo del legendario pianista, compositor y director de orquesta Ramón ‘Bebo’ Valdés y de la cantante Pilar Rodríguez, Jesús ‘Chucho’ Valdés ha vuelto a recuperar uno de los elementos de la esencia cultural de Cuba: Irakere

Vía: www.elcomercio.es/ Por ALBERTO FERRERAS | MADRID

‘Irakere’ es el nombre que ha elegido Chucho Valdés para llamar a su nuevo trabajo con forma de tributo, mediante el que retrocede cuatro décadas, actualizando los sonidos de esa legendaria banda de jazz afrocubana, cuyas partituras originales ha recuperado y vuelto a grabar, esta vez en directo, en el Festival de Jazz de Marciac (Francia), celebrado el 3 de agosto de 2015.

De aspecto imponente con su 1,94 metros de altura, este compositor de 74 años, arreglista, director y virtuoso del piano (su padre lo definió como el mejor pianista del mundo) lo tiene todo demostrado dentro de la música. Ganador de cinco Grammy Awards y tres Grammy latinos, no ha dejado de buscar caminos musicales dentro de orquestas, cuartetos, o incluso en solitario. “Con 19 años trabajaba en el Teatro Martí de La Habana, y en mi tiempo libre me iba a ver a otros músicos a otros lugares. Ya pasé los 50, los 60 y los 70, y ahora soy más curioso que antes”, afirma.

Dice de su padre, Bebo, que le enseñó todo sobre la música popular y el jazz. “Me falta por encontrar mucho”, reflexiona Valdés. Pero quiere profundizar aún más en este aspecto personal: “Duke Ellington decía que hay dos tipos de música: la buena y la otra. Me quedo con todos los tipos musicales. No hay un género superior a otro. Yo no me quiero amarrar, encasillarme, además me aburriría muchísimo tocando lo mismo. Yo tengo que hacer música”, afirma con una amplia sonrisa.

Con el tributo que le dedica en su nuevo trabajo a Irakere, Chucho Valdés reivindica una parte fundamental de sus raíces. “Irakere es parte importante de la historia. El grupo innovó todo lo bailable en Cuba, evolucionó, innovó y fue un punto de partida hacia lo que sería la música de concierto”. Pero Valdés afina aún más en su descripción. ‘”Son lenguas de Nigeria, los cantos religiosos africanos mezclados con las raíces de la música popular cubana. Musica afrocubana, tango, blues, funk… Irakere ha sido siempre universal. Ha roto todas las fronteras musicales”, finaliza su explicación en baja voz, de manera lenta, pero absolutamente didáctica.

Chucho Valdés celebrará el próximo 30 de abril el Día Internacional del Jazz ofreciendo un concierto en la Casa Blanca junto a Aretha Franklin y Sting, entre otros artistas. El espectáculo se retransmitirá en horario de máxima audiencia televisiva bajo el título ‘Jazz en la Casa Blanca’. Y es que, según el músico cubano, “la música es una forma de cambio, de unión y de desarrollo. El Jazz es una forma de abrir puentes”.