Vía: www.scientificamerican.com | Por Duncan Van Horn y Tori Rodriguez

Numerosos estudios constatan que, en las personas con alzhéimer, las canciones que les resultan familiares elevan el estado de ánimo, alivian el estrés y mitigan la ansiedad. Ello se debe, posiblemente, a que la memoria musical suele conservarse a pesar del deterioro cognitivo. Dos trabajos confirman que la música conocida mejora también los síntomas cognitivos de la enfermedad.

La música que es familiar puede ayudar a los sujetos con la enfermedad de Alzhéimer a cobrar mayor consciencia de sí mismos, lo que mejora los procesos mentales generales y lleva a un examen más preciso del mundo.

En un estudio publicado en septiembre de 2013 en BioMed Research International, Eva M. Arroyo Anlló, de la Universidad de Salamanca, junto con otros investigadores, dispuso que un grupo de sujetos con alzhéimer escuchara, tres veces por semana durante tres meses, piezas musicales que les eran familiares o no.

Quienes oyeron canciones familiares presentaron de inmediato mejorías en la percepción de la identidad, el estado de ánimo, el enjuiciamiento moral y la percepción de su cuerpo, elementos de la consciencia de sí mismo que se deterioran en el mal de Alzhéimer. Quienes oyeron música que no conocían puntuaron peor en todas esos parámetros, excepto en la consciencia del propio cuerpo.

Con el fin de comprobar la cognición global de los pacientes, los investigadores utilizaron un examen habitual para evaluar la demencia. El grupo de probandos que había oído música que les era conocida mantuvo sus puntuaciones en los test de cognición durante un tiempo, mientras que el otro grupo empeoró en los resultados. Según los autores, estos hallazgos aportan una razón más para que los cuidadores proporcionen a los afectados música de su pasado.

Mejorar la calidad de los recuerdos
Uno de los aspectos más terribles del alzhéimer es su impacto sobre la capacidad de recordar sucesos de la vida. Sin embargo, se ha observado que la música puede reforzar la memoria autobiográfica.

En noviembre de 2013, Journal of Neurolinguistics publicaba un estudio que se basaba en la calidad lingüística de los sujetos para evaluar las evocaciones del pasado. Los investigadores pidieron a 18 pacientes de alzhéimer y a otros tantos sanos que relatasen episodios de su vida en una sala silenciosa o con música de fondo a su elección.

En los primeros, las anécdotas con apoyo musical contenían mayor número de palabras significativas, la estructura gramatical de las frases era más compleja y la información por número de palabras era más amplia.

La música puede reforzar los recuerdos narrativos porque “el procesamiento de la música y el del lenguaje comparten una base neuronal común”, explica Mohamad El Haj, de la Universidad de Lille y coautor del estudio.