Adriana Silvestre | eluniversal.com.mx

Estudio demuestra que un tipo específico de música puede hacer que la comida sepa hasta 10 % más dulce o salada

De acuerdo con el estudio llamado Sonic Seasoning (condimento sónico), realizado en la Universidad de Oxford, un tipo específico de música puede hacer que la comida parezca hasta 10 por ciento más dulce o más salada. Esto permitiría que los cocineros usaran menor cantidad de azúcar en los platos sin cambiar el sabor y la riqueza de los alimentos.

“Se puede inducir al cerebro hacia la dulzura reproduciendo un sonido agudo, por ejemplo. En los próximos meses y años veremos mucho más interés en combinar la música con lo que comemos y bebemos. Pienso que es realmente emocionante e innovador. También, podremos ver aplicaciones sensoriales que mientras comes jueguen a alterar el sabor de un producto”, afirma el profesor Charles Spence, responsable de la investigación musical.

Delicias en el aire

El primer experimento que se realizó con este tema fue hace tres años en el famosos restaurante Fat Duck, del cocinero Heston Blumenthal, poseedor de tres estrellas Michelín. Se mezcló una nota del trombón, ruido del
tráfico y una del piano con lo dulce, e instrumentos de notas graves con lo amargo para estimular ambos sabores.

Otro prueba se realiza actualmente en British Airways, donde se creó una lista especial de 13 piezas musicales para los clientes que cenan a 35 mil pies de altura, en vuelos de larga distancia.

“El sentido del gusto disminuye 30 por ciento en el aire, de modo que hacemos todo lo posible para contrarrestar ese efecto. Considerado el ‘quinto sabor’, utilizamos ingredientes ricos en umami en nuestras comidas, y elegimos vinos que van bien con esos platillos. El estudio Sonic Seasoning es fascinante, y nuestras combinaciones están diseñadas para resaltar los sabores”, afirma el chef de la aerolínea Mark Tazzioli.

Los comensales podrán elegir piezas de Paolo Nutini o Luis Amstrong para complementar los platillos con salmón y canciones de Lily Allen o Coldplay para platos principales. Para quienes elijan comida abundante está Debussy, pues la música clásica combina con los alimentos asados. De postre, los tonos agudos de James Blunt y Madonna para destacar los sabores dulces.

Respecto al vino, según Sonic Seasoning, tanto la música clásica como el rock mejoran la calidad del sabor; The Pretenders fueron seleccionados para acompañar los tintos, y la Orquesta Sinfónica de la BBC para los blancos.

Finalmente, la voz del tenor Plácido Domingo es una gran combinación para el café.