Prensa FundaMusical Bolívar

La coordinadora del programa venezolano en este país escandinavo, Malin Aghed, sostiene que El Sistema logró que los europeos dejaran de mirarse a sí mismos y decidieran reconocerse para trabajar en conjunto por una nueva paz
“La música hizo algo por nosotros: abrió las mentes y unió los corazones de los suecos”

“La música hizo algo por nosotros: abrió las mentes y unió los corazones de los suecos”

coordinadora de El Sistema en Suecia, Malin Aghed

coordinadora de El Sistema en Suecia, Malin Aghed

La coordinadora de El Sistema en Suecia, Malin Aghed, asegura que el objetivo del programa creado por el maestro José Antonio Abreu, es acercar a personas de diferentes edades y distintas maneras de ser, para trabajar en colectivo a través de la música. “Hay niños que viajan a distintos sitios del país y llegan a lugares donde nunca habían estado para aprender un trabajo colectivo. La música se vuelve el centro de todo y es la razón por la cual están juntos. Esto provoca la felicidad y les permite relacionarse los unos con los otros, olvidando sus diferencias”.

En Suecia, han visto cómo el pensamiento del maestro Abreu y de su discípulo, Gustavo Dudamel, se ha hecho realidad. “La música, dice Aghed, ha pasado a formar parte de la sociedad sueca. Por esta razón, los niños son los primeros beneficiados de este programa que comenzó en nuestro país hace 5 años, cuando Dudamel inició su relación artística con la Sinfónica de Gotemburgo y también cuando debutó en Estocolmo con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela en 2010”.

Antes de establecer el programa venezolano en Suecia, los promotores de este idea investigaron acerca de otros países en Europa que ya lo habían iniciado, por ejemplo, Escocia e Inglaterra, además de un viaje a Venezuela, la cuna de El Sistema, y pudieron comprobar las bondades de este programa educativo.

“Muchas personas salieron de sus casas y decidieron trabajar uno al lado del otro, haciendo el milagro de que los europeos dejaran de mirarse solo a sí mismos. Seguimos trabajando en Suecia por El Sistema, porque entendemos que es una buena manera de buscar la paz, y la esencia de esa paz es el trabajo en colectivo”.

Malin Aghed, quien es profesora de música para niños, señala convencida de que el impacto de El Sistema no sólo ha tenido que ver con la sociedad y el medio cultural, por supuesto, ha surtido su beneficio en la música. “La música hizo algo por nosotros: abrió las mentes y unió los corazones de los suecos”.