Vía: CNNExpansión.com | Por: Hanako Taniguchi

Alondra de la Parra sigue los pasos de un directivo y planea todas sus obras con anticipación; la directora de orquesta prepara y analiza cada pieza de una obra antes de ‘ejecutar’ un concierto.

Alondra de la Parra

Alondra de la Parra

Así como un directivo tiene más probabilidades de éxito al planear la puesta en marcha de un proyecto, la directora de orquesta, Alondra de la Parra, considera a la preparación como un elemento fundamental para lograr una excelente interpretación.

“Si lo comparas con una empresa, es el tiempo que toma definir la misión, conocer al cliente y lo que vendes”, comenta De la Parra a la edición trimestral CEO de la revista Expansión, correspondiente a noviembre-diciembre de 2013.

Cada vez que dirige una pieza, la mexicana pasa meses e incluso años estudiándola antes de pararse frente a los músicos. Memoriza lo que toca cada instrumento e intenta descifrar por qué el autor escogió una escala y no otra.

Por ejemplo, cuando preparó la Segunda Sinfonía de Mahler, ‘Resurrección’, aprendió alemán con tal de pronunciar correctamente las palabras y guiar al coro que la interpretaría; la preparación no tiene que ver sólo con la cantidad de ensayos que realice el director, sino con el conocimiento de cada pieza que tiene involucrada en el ensamble.

Alondra de la Parra dice que después de conocer el mercado y definir la misión, el líder debe inspirar a sus colaboradores y confiar en que cada miembro del equipo hará su parte.

Pero antes de que el director de orquesta levante la batuta, o un CEO ponga en marcha un proyecto, es importante que se prepare para enfrentar contingencias.

“Si no te preparas, la realidad te puede sorprender, pero si has trabajado antes, sabrás qué hacer”, dice el socio de consultoría de Everis, Bruno Juanes.

Las empresas nunca dejan de ‘tocar’

Meses de estudio, ensayos y trabajo bien dirigido en equipo pueden llevar a que una orquesta sea todo un éxito la noche de su presentación, pero en el caso de una empresa, el show nunca termina.

“En los negocios no hay un momento en el que dices, ‘ahora va la buena’, porque siempre debe serlo. Pero puedes aprender e incorporar correcciones en el rumbo”, señala el socio consultor de McGhee Productivity Solutions, Peter Felsmann.