El Sistema se ha ido expandiendo como una luz que brilla en la oscuridad alrededor de todo el planeta. La idea del Maestro José Antonio Abreu se ha expandido por todo el orbe, regando de sonrisas la faz de la tierra, pero sobre todo, de música.

Las historias en cada país son diferentes y la idea se adapta a la realidad local. Siempre busca incorporar a los que mas lo necesitan…Inclusión…Compartir..Crear juntos. La hermosa isla de Chipre se encuentra en el mar Mediterráneo y tiene una atmósfera muy particular…Es un país europeo (de hecho pertenece a la Unión Europea) pero se respira un ambiente oriental cargado de historia que la hace un lugar muy especial.

En medio de ese ambiente mágico, una iniciativa maravillosa viene a traer esperanza y alegría a los pobladores de la isla, particularmente a los niños: El pasado 10 de febrero se celebró el primer concierto de El Sistema Chipre, abriendo una puerta que emociona a todos en dicho país.

Un equipo multidisciplinario conformado por Nikoletta Polydorou quien es la directora ejecutiva, Petros Stylianou (director artístico), Myria Kkalis (comunicaciones y management) y Paraskevis Christou (finanzas) han asumido la aventura con pasión y amor, realizando una destacada labor en todos los ámbitos que promete muchos éxitos y alegrías para la recien iniciada iniciativa.

Para sus primeros pasos han invitado al director de orquesta venezolano Gerardo Estrada, quien viene realizando una destacada labor como director artístico de El Sistema en Serbia (Music Art Project), para realizar una serie de encuentros preparatorios y talleres con los profesores y los niños, quienes son alumnos de la escuela Faneromeni ubicada en el sector que lleva el mismo nombre en la ciudad antigua de Nicosia. Muchos de ellos son inmigrantes de distintas nacionalidades y con historias muy diversas, pero unidos por la música gracias al esfuerzo de El Sistema.
Para el concierto, El Sistema Chipre contó con la sala mas importante de Nicosia, capital del país, como lo es el Teatro Pallas, sede de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chipre que lució una nutrida asistencia, con un público variado y muy especial, donde muchos de los niños partenecientes al programa tuvieron su primer contacto directo con una Orquesta.
La jornada fue iniciada con las palabras de bienvenida de la Directora Ejecutiva del programa Nikoletta Polydorou, seguida de la intervención del Alcalde de Nicosia, Constantinos Yorkatzis y de la señora Susana Baguilat en representación de los padres y representantes de los niños participantes.

Seguidamente, un video reproducido en pantalla gigante  mostró a todos los distintos saludos de bienvenida a la gran familia de El Sisema desde países como Croacia, Suecia, Serbia, Hong Kong, Canadá, República Checa, Escocia, etc.

Finalmente llegó la hora de que sonara la música, y como todo en esa noche fue muy especial, también lo fue la agrupación que apareció en escena: La Orquesta de Cámara de Chipre, que agrupa músicos de los lados griego y turco de la isla, que aún permanecen en conflicto, mas sin embargo por medio de la música, sus artistas están enviando un poderoso mensaje de paz y unión al planeta.

La orquesta, bajo la batuta del Maestro Gerardo Estrada deleitó a los presentes con unas versiones  de la Pequeña Serenata Nocturna de W.A. Mozart y la 5ta Sinfonía de F. Schubert llenas de energía que lograron emocionar al público y principalmente a los niños presentes.

Pero sin duda, el momento mas emocionante llego al final del concierto, cuando, después de unas breves palabras de Estrada, quien, como Mentor Honorario del proyecto, recordó sus inicios en la música y la importancia de apoyar la iniciativa de El Sistema Chipre, un grupo de niños subió al escenario para hacer una vibrante muestra de Body Percussion que culminó en conjunto con la orquesta tocando el primer movimiento de la Serenata Nocturna de Mozart…La música ya forma parte de la vida de esos niños y sin lugar a dudas, les llenará de alegrías y satisfacciones en medio de las dificultades..Sus ojos ya brillan con ilusión con tan solo recordar lo vivido esa noche…Chipre será un mejor lugar gracias a la semilla sembrada hace 43 años por el maestro José Antonio Abreu.