Por Ana María Raga
Artículo elaborado originalmente para el Boletín
de la Federación Internacional para el Canto Coral-abril 2015 (en inglés)

Leer La forja del Compositor, de Alberto Grau, es tener la sensación de escucharlo hablar en franca conversación sobre su pensamiento creativo e interpretativo con respecto a la música coral. Es una lectura que fluye de manera natural, en la que los temas no están ceñidos a una estructura fija, sino que son tratados con plena libertad y algunos son abordados de manera reiterativa a lo largo del texto, para tratar un nuevo aspecto o relacionarlos con otros ejemplos o ejercicios, todo ello en un lenguaje accesible, ligero, dirigido al compositor novel y al director que posee inquietudes en el campo de la composición para coros.

forja

El autor inicia su recorrido haciendo una declaración sobre la finalidad de su método de composición, la cual señala que el objetivo del canto coral en el niño y el joven es desarrollar en ellos el amor por la música a través de la práctica de una actividad grupal placentera, la cual aporta al mismo tiempo beneficios para la comunicación, el trabajo en equipo, la autoestima y la disciplina, así como también favorece el pensamiento lógico. Grau destaca la importancia de un acercamiento lúdico hacia la vivencia del hecho musical en lugar de someter al joven a largos períodos de estudios académicos y para ello sugiere el uso de recursos como la euritmia, movimientos en escena, compases irregulares, disonancias, así como retos en la interpretación del texto poético y sus detalles.

Grau comparte una serie de apuntes metodológicos que se refieren, en primer lugar, a elementos técnicos propios de la composición, tales como la imitación, los divisi, los compases irregulares, las disonancias, el uso del silencio, de la fermata o calderones, el tratamiento del texto, la euritmia. En segundo lugar, gracias a su vasta experiencia también como director de coros de distinto nivel y perfil es capaz de ofrecer al joven compositor claves para la comprensión y el conocimiento del instrumento que provienen de la vivencia de haber podido comprobar de manera práctica lo que puede ser más efectivo conforme a las características de cada tipo de agrupación y en consecuencia, cómo escribirlo. Fruto también de esta combinación del desempeño de Grau como director y compositor, son sus sugerencias para realizar modificaciones de interpretación en la notación musical con el fin de acercarse “a la siempre buscada y nunca lograda perfección”(Grau, 2014, p.145).

El libro enuncia los pasos a seguir tanto para componer como para realizar arreglos. En cuanto a la composición, el autor establece que se debe comenzar por la escogencia de una poesía adecuada para la agrupación infantil o juvenil, recitarla muchas veces y encontrar las posibles combinaciones rítmicas que puedan ser de utilidad. Más adelante indica que se debe trabajar la relación texto-ritmo, aún antes de pensar en los elementos melódicos o armónicos. Estos últimos, por estar estrechamente vinculados, deben tratarse de manera simultánea. En cuanto a los arreglos señala que primero es necesario tener un conocimiento claro de las características de la canción escogida y posteriormente se debe pensar en las distintas opciones rítmicas y efectos, así como en las fórmulas eurítmicas y coreográficas.

En La forja del Compositor el autor explica sus ideas de manera práctica mostrando gran cantidad de ejemplos en 72 partituras de autores de distintas épocas y latitudes así como de su propia autoría. Es didáctica la manera en la que están expuestos los ejemplos ya que se puede observar lo incorrecto y lo correcto en el uso específico de un determinado elemento. El lector se encontrará con obras para coros infantiles, juveniles (mixtos, femeninos y masculinos) lo que le brindará además la oportunidad de conocer repertorio y tener información de las casas editoriales respectivas. Adicionalmente, se presentan diversos ejercicios, algunos a la manera de un cuaderno de tareas (workbook) en el que el autor invita, por ejemplo, a completar imitaciones o agregar una segunda voz, etc.

Mención especial merece el tratamiento que hace Grau de la Euritmia como recurso compositivo. Es por todos conocido el gran aporte que en este sentido ha realizado el autor en sus obras, en particular para agrupaciones infantiles y juveniles. En el libro se dedica un apartado al desarrollo de este tema, explicando la filosofía en la que basa el uso del movimiento y la importancia de sentir la música integralmente con todo el cuerpo. En este sentido el lector podrá observar múltiples ejemplos del uso de la euritmia, conocer sus niveles de dificultad y realizar ejercicios propuestos al respecto.

La última parte del libro, que lleva por nombre Misceláneas, es un compendio de pertinentes citas atribuidas a tres grandes músicos iberoamericanos: Pau Casals (Catalunya), César Ferreyra (Argentina) y Carlos Vega (Argentina), las cuales fungen como síntesis entre la composición y la interpretación, quehaceres indivisibles en el arte coral ya que “… así como las letras separadas, a,b,c, todavía no forman palabras, de la misma manera los signos escritos todavía no componen ‘la música’ ” (Casals en Grau, 2014, p.129). Los comentarios del autor sobre estas citas siembran en el lector nuevas inquietudes que invitan a la revisión musical personal continua y a la reflexión sobre su propio quehacer artístico.

Es de la mayor relevancia que un compositor de la talla de Alberto Grau comparta su legado pedagógico para que las nuevas generaciones se motiven y atrevan a emprender la necesaria tarea de escribir obras significativas, innovadoras, provistas de belleza, que planteen continuos retos a los coros de niños y jóvenes de la actualidad.
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Grau, A. (2014). La forja del Compositor. Método de composición para coros de niños y jóvenes, GGM Editores S.C., Caracas.