Vía: www.correodelcaroni.com/ Por 

Maikel Reyes habla pausado cuando se refiere a su carrera musical dentro y fuera de Venezuela. Es un joven venezolano que denota entre sus habilidades humildad, profesionalismo y elocuencia, atributos que lo han identificado dentro y fuera de los escenarios. Su clara influencia por los géneros musicales que han identificado históricamente al país se ve reflejada en todas y cada una de sus composiciones. Y es que no podría ser de otra, desde pequeño sus padres se encargaron de inculcarle el amor por la música criolla, tradicional.

En el marco de un café tuve la oportunidad de preguntarle sobre sus inicios, donde el esfuerzo que significó estudiar por más de dos décadas una carrera en la que el talento y disciplina lo son todo, trajo como resultado su éxito y la seguridad de tener un digno representante de nuestra verdadera idiosincrasia, de nuestros buenos valores, los que realmente nos identifican.

– ¿Cómo descubriste la música venezolana?

– El gusto por la música nace gracias a largas horas de carretera recorriendo el país con mis padres que por supuesto eran largas horas de escuchar buena música y de manera especial tradicional venezolana. Gusto el cual no había sido descubierto hasta años después ya que mi inicio en la música fue casi obligado, por cuanto era el último intento de mis padres para que alguno de sus hijos estudiara algún instrumento musical. Todos mis hermanos en sus épocas quisieron y aprendieron algo en la música pero sin llegar a mayores ya que se dedicaron a otras profesiones. A mí que me obligaron, ya que yo lo que quería era que me inscribieran en una academia de fútbol local. Hoy por hoy gracias a Dios por ese momento porque hago lo que más me gusta y he tenido grandes satisfacciones.

Su vida musical inició con en el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, programa de reconocimiento mundial. Allí desarrolló la mayor parte de su carrera ya que se le permitió el acceso de primera mano a grandes maestros flautistas como José García Guerrero, Nicolás Real, Enver Cuervos, José Cheo Medina, todos miembros de la Orquesta Sinfónica Juvenil Venezolana Simón Bolívar, orquesta cúspide de El Sistema.

Figuras como Huáscar Barradas, José Antonio “Toñito” Naranjo y Luis Julio Toro se dejan ver entre su hoja de vida, denotando la calidad de la formación recibida y lo mucho que tiene para compartir con el público nacional e internacional. Lo más interesante es que luego de tantos años de estudio, ha manifestado abiertamente su interés por continuar su formación profesional: “He recibido clases en el conservatorio de música Simón Bolívar y en la Universidad Experimental de las Artes y es mi deseo poder dar continuidad a mis estudios musicales en los Estados Unidos”.

En su recorrido como músico, tuvo la oportunidad de ser flautista principal de la Orquesta Juvenil, Orquesta Infantil y Orquesta Sinfónica de Ciudad Guayana, siendo incluso fundador de estas dos últimas. Participó en giras de conciertos dentro del país, entre ellos la gira de conciertos en la ciudad de Caracas, siendo el Teatro Carreño el escenario de una de sus mejores presentaciones, junto a la pianista mundialmente reconocida Gabriela Montero. Igualmente tuvo la oportunidad de contar con la dirección de grandes maestros como José Antonio Abreu, creador y fundador de “El Sistema”, Rubén Capriles, Ennio Palumbi, Edgar Pronio, Gustavo Medina, Antoine Duhamel, Nassir Heddarian, Luis Miguel González, Rubén Cova, Rodolfo Saglimbeni, entre otros.

– ¿A parte de ser un concertista reconocido tuviste la oportunidad de compartir tu talento con otros a través de la enseñanza?

– Sí. El Sistema me permitió desarrollar una carrera como profesor de flauta siendo instructor de jóvenes y niños de diversos núcleos de Orquestas Juveniles e infantiles de Venezuela. Todo esto dentro de la música académica. Debo confesar que al principio fue duro, pero luego, al ver los resultados y tantos jóvenes motivados, descubrí que en mi vocación también estaba la de enseñar, la de compartir lo aprendido en todos estos años.

– Fuera del Sistema también has tenido una fructífera vida profesional. ¿Qué cosas te vienen a la mente al recordar tu experiencia fuera de las orquestas?

– En mi país tuve la oportunidad de pertenecer a varias agrupaciones musicales, entre ellas Ensamble Aroa, agrupación de música tradicional venezolana. Con Aroa realizamos giras dentro y fuera de Venezuela. Destacan presentaciones en las principales ciudades del país, así como en la gira de conciertos internacionales, donde tuvimos la oportunidad de compartir nuestra música en México, Cuba, Perú, y con otras agrupaciones en Brasil y más recientemente como colaboraciones especiales en eventos dentro de los Estados Unidos. Con esta agrupación tuve la oportunidad de tocar y abrir conciertos de reconocidos artistas populares como Simón Díaz, María Teresa Chacín, Gualberto, Serenata Guayanesa, Ensamble Gurrufío, El Cuarteto, Francisco Pacheco, Cheo Hurtado, Aldemaro Romero, entre otros.

– ¿Cuáles son los próximos pasos en tu carrera musical?

– La grabación de mi disco como solista. Ya es tiempo. He madurado mis composiciones, teniendo la oportunidad de reposar las piezas y de ajustarlas con el paso de los años. Ya cuento con un repertorio que seguro les encantará, sobre todo porque refleja todo el cariño y devoción por la música, por la flauta.