En uno de los mejores años de su carrera, el director Andrés Orozco-Estrada vuelve a la orquesta.


Vía: www.eltiempo.com

Es noticia como titular con la Sinfónica de Houston, grabando discos y protagonizando conciertos junto a Yo-Yo Ma como solista.

También, porque el coro Singverein, de Viena, lo nombró miembro honorario (un privilegio que comparte con Igor Stravinsky y Herbert von Karajan).

Y además sorprende en el Festival de Salzburgo y en mayo próximo debutará con la Filarmónica de Berlín.

Así es la agenda del paisa Andrés Orozco-Estrada, uno de los más destacados directores de orquesta del momento.

Actualmente, Orozco-Estrada, de 39 años, sigue retribuyendo a su país, como lo confirma con dos conciertos al frente de la Filarmónica de Bogotá: uno este jueves, en Medellín, y otro este viernes, en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, en Bogotá. Además, este 26 de febrero estará con las orquestas Filarmónica Juvenil y Filarmónica Juvenil de Cámara.

El concierto de este viernes comienza con el estreno de una obra singular: Un sonometraje, de Andrés Posada, donde las familias de instrumentos se reorganizan sobre el espacio de las tablas del teatro para generar una narración escénica de esta pieza que fue pensada como una película sonora.

“Es una sensación muy diferente a la tradicional a la hora de escuchar. Los grupos divididos en el escenario transmiten una experiencia auditiva”, explica Orozco-Estrada, quien en 1982 inició los estudios con el violín.

Otras obras del recital de este viernes son el Concierto para piano en la menor op. 16, de Edvard Grieg, que contará con la maestra Blanca Uribe como solista, y luego la Sinfonía n.° 9, de Dvorak.

“Entiendo, según lo que la maestra comenta, que esta es una de sus últimas apariciones porque quiere descansar más. Eso hace un privilegio estar aquí”, agrega el director.

Todo un movimiento

El concierto del domingo, con las orquestas juveniles, representa para Orozco-Estrada algo muy diferente al solo hecho de pasar revista a la evolución de las agrupaciones.

“Lo digo con total honestidad: no suenan a ‘procesos de educación’, suenan como orquestas profesionales, realmente en un nivel maravilloso, lo que me llena de alegría y motivación”.

Y agrega: “Mientras el país y sus ciudades sigan creando orquestas y ensambles, y orquestas de cámara, va a seguir subiendo el nivel. Eso se nota internacionalmente. Ha habido un boom y es probable que vaya mermando, pero dentro del carácter latino hay características que aportan mucho al medio de la música clásica. Es alegría de vivir”, concluye el director.