La participación de la Coral Nacional Simón Bolívar en el nuevo reto operístico viene a demostrar el importante crecimiento vocal y artístico de nuestros jóvenes cantantes


Se trató de una preparación programada desde el estudio del drama, la fonética del francés, la retórica del texto y la intención vocal necesaria para abordar tan importante obra. El desarrollo profesional no sólo fue de los cantantes en manos de la maestra de canto Margot Parés-Reyna, quien no sólo se ocupó de la preparación vocal del coro, sino de los ocho solistas de once en total, que integran las filas de nuestra agrupación coral. Este desarrollo también recae en los jóvenes directores que asumieron junto a la maestra Margot el montaje de lectura, ensamble y cohesión de los cuatro actos que forman esta ópera.

Margot Parés-Reyna

Margot Parés-Reyna

Desde hace unos años, donde el trayecto de montaje implicó varios meses de trabajo, en esta ocasión debimos iniciar en enero con el repertorio paralelo que siempre abordamos, desde obras a capella, como la reciente Sinfonía N° 3 de Gustav Mahler donde la solista también fue Marilyn Viloria, la misma Carmen de la ópera.

Con esta programación intensiva y variada, se demuestra la alta calidad de nuestros jóvenes que han venido trabajando intensamente en formarse a nivel profesional, donde diariamente confluyen en sus ensayos a fin de lograr este nivel que es representativo de nuestra institución.

Con este proceso, también se demuestra lo sembrado desde hace una década: la formación del canto lírico desde los espacios del Sistema a través de una generación de nuevos cantantes generado de la formación colectiva de la música y la capacitación de nuevos directores corales partiendo de la participación en la Coral Nacional Simón Bolívar, generando además un efecto multiplicador en muchos estados del país. Este es el camino.