Vía: www.valenciaplaza.com | C. AIMEUR

VALENCIA. Esta vez el cantante no se infectó en Valencia. Esta vez la enfermedad, los virus, le llegaron de fuera. Pese a que el tenor mexicano Javier Camarena había dicho por activa y por pasiva que estaba con ganas de visitar el Palau de les Arts, y había dejado testimonio de ello en su cuenta personal de Twitter, una inconveniente afección le ha impedido a última hora participar en el Stabat Mater de Rossini que se interpretará este viernes en el Auditori del centro valenciano.

Con ello se ha unido a la nómina de cantantes y directores que por distintos motivos anunciaron que no podían actuar en el complejo operístico a unas horas o días vista de una representación, concierto o recital. Un listado que incluye al mismísimo Lorin Maazel, cantantes como Vittorio Grigolo, Alexander Antonenko o Carlos Álvarez, maestros como Riccardo Chailly (quien ha llegado a cancelar hasta en tres ocasiones), o la soprano Sonya Yoncheva, entre otros.

La ausencia de Camarena constituye una pésima noticia, ya que su participación en el Stabat Mater era una de las grandes novedades de la temporada del complejo. Es más, para poder concretar su visita se realizaron arduas negociaciones con la Ópera de Viena, que ahora se han revelado como inútiles. Han sido, parafraseando el título de la obra deShakespeare, trabajos de amor perdidos. Una vez se recupere, el tenor mexicano tiene previsto actuar en Viena dentro de diez días, donde interpretará una ópera de precisamente Rossini, L’italiana in Algeri, a las órdenes del director español Jesús López-Cobos.

El tenor estadounidense Gregory Kunde será el encargado de sustituirle en Valencia, según anunció este miércoles el coliseo valenciano en un comunicado en el que el teatro de ópera señalaba expresamente que Camarena cancelaba su debut “por una infección viral que le obliga a guardar reposo para los próximos días”.

La presencia de Kunde ha sido bien recibida entre los aficionados ya que no supone una merma de calidad y corrobora el compromiso de este tenor con Valencia. Kunde se encontraba en lo que en el Palau de les Arts llaman la lista stand by, en la que el complejo valenciano incluye a los cantantes que pueden en un momento de necesidad reemplazar a cualquier intérprete. En el caso del Stabat Mater de este viernes la lista asciende a 16, cuatro por cada una de las cuatro voces que toman parte en la representación.

NUEVE SOPRANOS EN LA RECÁMARA

No es ni mucho menos la lista más larga que ha manejado el complejo valenciano. Sin ir más lejos, durante las recientes representaciones deNorma el Palau de les Arts llegó a contar con hasta 30 cantantes, algo que se explica también por el hecho de que el montaje se ha representado durante un mes entero. El número más largo de suplentes se daba en el papel de Norma, para el cual había nueve candidatas por si se daba la circunstancia de que Mariella Devia no pudiera actuar o padeciera alguno de los míticos achaques que les afecta a los cantantes que pasan por Valencia durante cualquiera de las representaciones del montaje. “Y eran nombres de primera fila”, insistían este miércoles desde Les Arts.

Este listado se confecciona a partir de criterios como proximidad geográfica y disponibilidad personal del intérprete. Si bien en el Palau de les Arts no quisieron entrar en detalles, sí que admitieron que Kunde era la primera opción que manejaban para reemplazar a Camarena y que el tenor estaodunidense enseguida aceptó el envite valenciano, en parte por su relación de confianza con Davide Livermore.

Así ha sucedido también con la mezzosoprano madrileña María José Montiel, quien ha aceptado sustituir a la mezzosoprano armenia Varduhi Abrahamyan. La armenia también ha cancelado por los supuestos “motivos de salud”, un eufemismo tan recurrente como ridículo y que esconde en realidad desde retrasos en los pagos a los cantantes, algunos han llegado a cobrar con meses de retraso por el peculiar funcionamiento de la administración, hasta problemas personales, de calendario o artísticos. Son las pequeñas mentiras que esconden el día a día del teatro de ópera valenciano y que tantos recelos causan entre los aficionados.

Ha querido pues el azar y esos supuestos virus que Kunde, protagonista de los más recientes éxitos del Palau de les Arts, Otello y La forza del destino, pueda ofrecer ahora su primer concierto en el centro lírico valenciano. Experto intérprete rossiniano, Kunde cuenta además con una importante discografía dedicada al compositor de Pésaro. Es asimismo el único tenor, desde que existen registros discográficos, que ha cantado en la misma temporada el Otello de Verdi y de Rossini.

El estadounidense se ha incorporado este jueves a los ensayos junto a Montiel, una vieja conocida de la casa que ya ha cantado en Valencia zarzuela y ópera con Chailly, Mehta o Maazel, para participar ambos en esteStabat Mater que dirigirá Giacomo Sagripanti. Junto a ellos la soprano italiana Erika Grimaldi, el bajo Liang Li, el Cor de la Generalitat y la Orquestra de la Comunitat Valenciana. Sagripanti, de 32 años, es una de las batutas revelación en el repertorio italiano, con trabajos para la Semperoper de Dresde, el Bolshói de Moscú, La Fenice de Venecia y la Ópera de Zúrich. El joven maestro, que debuta en Les Arts, ha cosechado recientes éxitos por sus rossinis en el Festival de Pésaro (Il barbiere di Siviglia) y en la Ópera de París (La Cenerentola).

Por su parte, la soprano italiana Erika Grimaldi se presenta también por primera vez en Valencia con este Stabat Mater, de Rossini, obra que recientemente ha cantado en París y Londres con Gianandrea Noseda en el podio. Le acompañan el bajo Liang Li, que regresa al Palau de les Arts donde ha cantado en Il Trovatore con Zubin Mehta y Messa da Requiem, de Verdi, con Carlo Maria Rizzi, una representación que es una de las tres tenía que haber dirigido Chailly y que el maestro canceló por problemas de salud.