Vía: DW.de | Autora: Silke Bartlick/MS Editora: Emilia Rojas | Comenzó tocando la trompa y acabó cantando sobre el escenario. Fue pura coincidencia. Hoy es uno de los tenores wagnerianos más buscados del panorama, que acaba de sacar al mercado un disco compacto titulado Helden.

Klaus Florian Vogt Fotocredit: ©Uwe Arens Sony Classical

Klaus Florian Vogt Fotocredit: ©Uwe Arens Sony Classical

Klaus Florian Vogt es uno de los tenores wagnerianos más solicitados. Además del Festival de Bayreuth, su presencia es habitual en Milán, Berlín y Nueva York, entre otras ciudades. Vogt luce su voz en un reciente disco compacto titulado Helden (Héroes) que reúne diversos fragmentos de óperas de Wagner.

Vogt interpretando el papel de Parsifal en la Ópera Alemana de Berlín en el año 2012.

Vogt interpretando el papel de Parsifal en la Ópera Alemana de Berlín en el año 2012.

Deutsche Welle: Gracias a su impresionante interpretación de Lohengrin en el Festival de Bayreuth es usted uno de los cantantes wagnerianos más reputados de la actualidad. La portada de su reciente disco, Helden, le muestra como un guerrero rubio, con armadura y espada. ¿Está jugando con la idea de ser un héroe o realmente está interpretando ese papel? Klaus Florian Vogt: Ambas cosas. En la portada del disco hemos jugado con estos elementos, pero he de decir que realmente me divierte cantar e interpretar el papel de héroe sobre el escenario.

Su carrera es poco común. Comenzó como intérprete de trompa en la Orquesta Filarmónica del Estado de Hamburgo. ¿Cómo descubrió su faceta de cantante?

Fue por algo divertido que pasó con mi esposa. Mientras trataba de encaminar mis pasos hacia el recto camino de convertirme en miembro de una orquesta, ella estudiaba para cantante y, de hecho, se hizo cantante. En una ocasión, se le ocurrió la idea de que cantáramos a dúo para una fiesta familiar. Practicamos e interpretamos la canción con mucho humor y alegría. Cuando mi suegra –que también es cantante y formó parte del coro de Bayreuth, entre otros- escuchó la grabación, sintió que mi voz podía aportar algo si se formaba y se desarrollaba adecuadamente.