La Orquesta Philharmonia de Londres visita España este próximo fin de semana para ofrecer tres conciertos en Gerona, Barcelona y Madrid.

Vía: www.codalario.com | Por Pablo Sánchez Quinteiro

En el pódium contará con la batuta del director de orquesta alemán Karl-Heinz Steffens. Un músico de prestigio, clarinetista de formación, que tras alcanzar una de las máximas cimas para un instrumentista -el puesto de principal en la Filarmónica de Berlín- decidió hace diez años dar el salto a la dirección de orquesta. En ese tiempo ha acumulado un notable bagaje, tanto en el panorama orquestal como en el operístico, del que nos habla.

Me gustaría preguntarle en primer lugar acerca del momento en que decidió convertirse en director de orquesta, ni más ni menos que cuando ocupaba la importante plaza de principal clarinete de la Filarmónica de Berlín. Seguro que se acuerda perfectamente de ese momento ¿Fue una difícil decisión?

La decisión no fue el fruto de un momento puntual. Siempre quise ser director de orquesta. Ya desde muy joven me gustaba estudiar constantemente las partituras. Pero el hecho de que mi carrera con el clarinete me fuera muy bien, trabajando con las mejores orquestas de Europa, casi sin respiro, frenó mi deseo de dirigir. Pero la verdad es que cuando tocaba el clarinete estaba casi más interesado en toda la partitura en su conjunto que en mi propia parte.

En Berlín empecé a dirigir como asistente a la vez que tocaba con la Filarmónica de Berlín. Viajaba mucho así que no me quedó más opción que tener que elegir entre ser un director o un instrumentista. Y de esta manera decidí dejar la orquesta y convertirme en director profesional. Fue hace una década. De hecho este mes se cumplen exactamente diez años desde que deje la Filarmónica de Berlín.

Me da la impresión de que no lamenta su decisión.

En absoluto. No la he lamentado en lo más mínimo. Disfrutémucho mi época en la Bayerisches Rundfunk de Múnich y posteriormente en Berlín. Fueron etapas magníficas, pero ahora disfruto muchísimo viajando alrededor del mundo y dirigiendo a maravillosas orquestas el repertorio que a mí me gusta.

Tocó el clarinete en las orquestas de Frankfurt, Múnich y Berlín con los mejores directores de los últimos tiempos ¿Fue esa su mejor escuela o realizó algún tipo de aprendizaje más específico?

Obviamente toqué con los mejores directores del mundo en Múnich y Berlín. Seguir día a día su trabajo fue una escuela muy buena pero pienso que esto no puede compararse con lo que significa la propia experiencia. Empecé asistiendo al maestro Daniel Barenboim, aquí en Berlín, en la Staatsoper. Me gustaba especialmente el trabajo de foso porque desde el primer momento tuve claro que para convertirse en director hay que hacer Ópera. Uno tiene que dominar los numerosos problemas que plantea dirigir una ópera y esto es lo que intenté e hice.

Como director, si no tienes una orquesta a tu disposición para poder dirigir, tienes que conseguirla como sea. No hay otro camino. Afortunadamente desde el principio tuve la oportunidad de dirigir orquestas sinfónicas. Así, tras dejar la Filarmónica de Berlín marché a Halle como director musical de una gran orquesta y del teatro de ópera de la ciudad. Fueron años muy interesantes de aprendizaje. Todo fue afortunadamente un poco más rápido que la típica carrera de director, en parte porque ya había adquirido mucha experiencia como músico con mi trabajo en estas orquestas. Así, había tocado la mayor parte del gran repertorio sinfónico: las sinfonías de Beethoven, Brahms, Bruckner, Schubert, numerosas óperas, etc. Había tocado estas obras en muchas ocasiones con los mejores directores. Todo ese deja una fuerte impronta en tu cerebro. Fue una gran experiencia de partida y sin duda el mejor aprendizaje para mí.

¿Qué es lo que más ha aprendido de maestros como Lorin Maazel o Simon Rattle a los cuales conoce muy bien?

Lo más interesante fue descubrir que hay formas muy distintas de conseguir algo de una orquesta. Maazel era el prototipo de un fantástico director, muy técnico, con una memoria increíble y un asombroso control de la partitura. Rattle ya pertenecía a una época distinta en la que por ejemplo había trabajado con instrumentos de época. Le gustaba experimentar, dar pie auna mayor flexibilidad. Para mí fue muy muy interesante ver a ambos en acción. Pero realmente creo que mis mayores influencias fueron los directores de la gran tradición: Kubelik, Giulini, Bernstein, Carlos Kleiber. Todos ellos dejaron una grandísima impresión en mí.

Imagino que un momento decisivo fue su debut con la Filarmónica de Berlín ¡Ante sus propios compañeros! El concierto está disponible en el Digital Concert Hall de la orquesta y es una muy recomendable mezcla de repertorio clásico y moderno ¿Qué recuerdos tiene usted de ese momento?

Fue muy especial pues de hecho creo que fue la primera ocasión en la que un antiguo miembro de la orquesta dirigió un concierto de abono ¡Muy especial! Por supuesto todos estábamos un poco nerviosos antes. Era una incógnita como iría, pero el resultado fue simplemente fantástico. La orquesta estuvo extremadamente agradable y amistosa. Fue tan simple como llegar y ponerse a trabajar. Así lo sentí y creo que ellos experimentaron lo mismo conmigo. Es la sensación que siempre he vivido con la filarmónica de Berlín: Por encima de todo, lo fundamental es hacer música juntos. Siempre es la prioridad principal y en esta ocasión fue exactamente lo mismo. Fue muy importante para mí vivir ¡Tres conciertos maravillosos!

¿Tiene planeado volver con la orquesta en un futuro próximo?

Sí, hay planes en marcha. Sólo tenemos que encontrar la fecha y ya está.

¡Qué magnífica noticia! Felicidades. Y en unas semanas viene usted a España con una orquesta británica. Desde su amplia experiencia en Inglaterra y Escocia ¿Qué nos puede decir sobre las orquestas de Reino Unido, especialmente en comparación con las orquestas alemanas?

Me encantan las orquestas inglesas, especialmente la Philharmonia porque ellos son… Iba a decir muy profesionales pero me suena algo frío. Lo que querría destacar es la forma en que los músicos se implican. Hacen que uno consiga increíbles resultados con sólo dos días de trabajo con ellos. Están muy bien preparados y muy centrados y en el concierto lo dan todo. Siempre he tenido muy buenas experiencias con la Philharmonia pero igualmente con todas las orquestas británicas que he dirigido. Amo su mentalidad de dedicación a la música y su comportamiento, tan humilde como profesional. Son muchas las cosas que me entusiasman de ellos.

¿Cuáles son sus expectativas de cara a esta gira Española?

Muy buenas. Solía venir mucho a España como intérprete con la Radio de Baviera y la Filarmónica de Berlín. Visitábamos a menudo Madrid, Barcelona y Valencia. He sido testigo de como han surgido nuevas salas de conciertos y del maravilloso público que tiene España. Con mi propia orquesta, Staatsphilharmonie Rheinland-Pfalzestuve estuve en España hace tres años para una pequeña gira. Fue muy agradable así que espero con ilusión esta visita con la Philharmonia. Considero a España es un país muy culto en términos de música. Es siempre un placer in dirigir aquí

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